Nuevas victorias del Gobierno sirio a siete años de guerra - Internacionales

Nuevas victorias del Gobierno sirio a siete años de guerra

El Gobierno del presidente Bashar al-Assad consolida su poder con la inminente captura de la estratégica región de Guta Oriental

Autor:

Leonel Nodal

A siete años de la guerra impuesta a Siria por elementos dispuestos a provocar un cambio de régimen que resultara al gusto de Israel, Estados Unidos y sus aliados en Medio Oriente, el Gobierno del presidente Bashar al-Assad consolida su poder con la inminente captura de la estratégica región de Guta Oriental.

Tras varias semanas de una fuerte ofensiva de tropas terrestres del Ejército y sus aliados, apoyadas por intenso fuego artillero y aéreo, las fuerzas gubernamentales consiguieron el sábado pasado cruzar la zona de este a oeste; rodear a Douma, la principal ciudad de la zona y bastión del grupo terrorista Yeish Al-Islam, apoyado por Arabia Saudita; así como dejar aislados a los elementos opositores, integrantes de organizaciones terroristas, armadas y financiadas desde el exterior.

La total recuperación de la región de Guta Oriental, que abarca un radio de unos diez kilómetros al noreste y este de Damasco, pondrá a la capital siria a salvo de los continuos ataques con morteros y cohetes que casi a diario provocan muertos y heridos en la población civil, al tiempo que mantiene la inseguridad en áreas urbanas densamente pobladas.

Según reportes militares, las fuerzas sirias y sus aliados de milicias libanesas y asesores iraníes, continúan avanzando en varias direcciones hacia la región de Guta Oriental y ya han liberado el 70 por ciento de la zona que estuvo bajo control de los llamados grupos «rebeldes», entre ellas los terroristas del Frente Al-Nusra, que actúa como extensión del Al Qaeda.

Con la captura esta semana de varios poblados —tras librar feroces combates con los terroristas— las fuentes aseguran que ahora el Ejército controla el paso por la carretera que une la provincia de Damasco con la de Homs y Alepo, en el norte, de vital valor económico.

Según admitieron la agencia británica Reuters y algunos medios de prensa estadounidenses, pobladores locales reclamaron a los grupos terroristas que abandonen la zona, para permitir el ingreso de la ayuda de emergencia y la salida de los civiles que intentan utilizar corredores humanitarios abiertos por el Gobierno y tropas rusas.

Las propias fuentes revelaron que integrantes del grupo conocido como Comité de Liberación del Levante, ligado Al Qaeda, abandonaron Guta hacia Idlib, en el norte, todavía bajo control de los opositores armados.

El grupo estaba bajo custodia del llamado Ejército del Islam, principal fuerza opositora en Guta Oriental.

Los elementos terroristas que operan bajo esas diversas banderas fueron excluidos en la tregua acordada por el Consejo de Seguridad de la ONU, una semana atrás.

Sin embargo, el consentimiento a su presencia en la región o el auxilio encubierto por otros grupos extremistas islámicos, los convierte a todos en blanco de la poderosa ofensiva aérea y terrestre que libra el Gobierno.

Mohammad Adel, un activista opositor citado por Reuters, confirmó los enfrentamientos entre los grupos terroristas y extremistas islámicos y los abusos contra la población local, que reclama su salida de la región.

La televisión estatal siria ha comenzado a realizar reportes desde las zonas liberadas en Guta Oriental y confirmó el sitio total de Douma, la principal ciudad de la zona.

Hasta ahora la narrativa de los medios occidentales de prensa, basada en fuentes opositoras, presenta los combates como un infierno para la población local, sin referirse al rechazo de los civiles a los llamados rebeldes y su reclamo de que salgan para evitar mayores víctimas.

Ante el paso arrollador de las tropas gubernamentales, la embajadora de Estados Unidos ante la ONU, Nikki Haley, amenazó el lunes a Siria con un ataque similar al lanzado en abril de 2017 contra la base aérea siria de Al-Shairat, en la provincia de Homs (centro) con misiles lanzados desde un portaviones en el Mediterráneo, si Damasco no para su ofensiva.

La reconquista de Guta Oriental se vislumbra como el mayor golpe contra los insurgentes armados y financiados por Occidente, después de la derrota infligida en diciembre de 2016 a los terroristas en Alepo, su mayor fortaleza urbana.

Este domingo se cumplirán siete años del estallido de los primeros choques entre opositores alentados desde el exterior y las fuerzas sirias en Deraa, pequeña ciudad próxima a las fronteras con Jordania e Israel.

Dado el control que todavía ejercen los grupos extremistas y mercenarios sobre varias zonas en el noroeste y suroeste del país, así como en el noreste, escenario de combates entre kurdos sirios y turcos, la guerra ingresa en su octavo año sin un final a la vista.

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