Hollywood desganada

Autor:

José Luis Estrada Betancourt

Carteles de los dos primeros títulos llevados al cine por Paul Greengrass y Oliver Stone: United 93 (izquierda) y World Trade Center (derecha), respectivamente. Tuvo que transcurrir un quinquenio para que algunos realizadores liberaran a sus musas de la alerta roja y decidieran llevar al cine los trágicos acontecimientos de aquel fatídico 11 de septiembre de 2001.

Hubo hasta quien pensó que Steven Spielberg se atrevería a reflejar el mayor atentado terrorista que haya tenido lugar en suelo estadounidense, pero este no solo dio un «no» rotundo, sino que aseguró que nunca lo haría. Por demás, las cosas empezaron a cambiar en Hollywood, y el cine de acción ya se revisaba con lupa, se suprimían las escenas más «fuertes» de las superproducciones, se paralizaban proyectos en marcha y no pocos guiones iban a parar a los archivos.

Al parecer Spielberg presentía que los norteamericanos no estaban preparados para revivir al abominable hecho. Y tenía razón: el filme United 93, dirigido por el británico Paul Greengrass, que se mueve entre el drama y el documental para mostrar en tiempo real el vuelo que partió de Nueva York con destino a San Francisco, y se estrelló en las proximidades de Shanksville, fue aplaudido por la crítica especializada, pero recibido con poco calor por el público, que apenas acudió a las salas.

Claro, ya se avizoraba que algo así podía pasar. Una investigación realizada por el semanario cinematográfico Entertainment Weekly reflejaba que el 59 por ciento de los encuestados consideraba una falta de respeto la mera idea de hacer un filme sobre el «cuarto vuelo» porque, al no existir testigos de la tragedia, estaría basado en suposiciones. Sin embargo, aseguran no ver ninguna diferencia entre estas películas y aquellas de corte histórico basadas en otros momentos trágicos.

De hecho, no pocos cines retiraron la promoción de United 93 al conocerse que la audiencia había quedado muy entristecida tras su presentación en el festival de cine Tribeca, creado por Robert De Niro, en Nueva York, con el objetivo de contribuir a la revitalización de Manhattan después de los atentados.

Para hacer esta película, Greengrass, autor de Bloody sunday y The bourne supremacy, decidió no utilizar ni un solo actor conocido —fueron en su mayoría familiares o amigos de los fallecidos—, y se basó en las llamadas de los pasajeros del avión a sus familiares mientras ocurría el suceso.

Mas Paul Greengrass no ha sido el único que ha querido saldar su deuda con la historia: ya Oliver Stone estrenó World Trade Center, la cual refleja el rescate de dos de los últimos supervivientes del atentado contra las Torres Gemelas. Pero del mismo modo, este largometraje no ha hallado la afluencia de espectadores que se esperaba, si se tiene en cuenta que versiones televisivas anteriores como Flight 93 y The flight that fought back habían corrido con bastante éxito, y hasta estuvieron entre las candidatas para los codiciados Emmy.

El realizador de Asesinos natos, JFK, Platoon y Alejandro Magno, entre otros filmes, ha dicho sobre World Trade Center: «Lo que pasó está contado escrupulosamente en la película, las líneas de diálogo del personaje del marine son absolutamente ciertas y su idea de la venganza es algo que representa a muchos americanos, entre los que no me cuento.

«Me siento halagado de que cualquier ser humano pueda emocionarse con la película. Lo que no me parece bien es que el 11-S se utilice de forma política, porque eso es distorsionar la realidad... George W. Bush utilizó el 11-S, y lo dije un montón de veces. Quién sabe, igual podemos cambiar algo con esta película.

«No estuve de acuerdo con la invasión de Iraq en 2002. Fui uno de los primeros que alcé la voz y se me castigó por ello. No olvide que muchos liberales americanos estaban de acuerdo: Hillary Clinton estaba a favor, John Kerry estaba a favor... Yo, en cambio, hice Alejandro Magno, porque deseaba alejarme de América».

El caso es que ya las primeras piedras han sido lanzadas, y quién sabe si a la Hollywood desganada le apetece esta «carne», como mismo ha saboreado otras: el Holocausto, la II Guerra Mundial, la de Vietnam... Mientras, el director y guionista de Crash, Paul Hagáis, ha mostrado mucho interés por Against all enemies, el libreto escrito por James Vanderbilt, basado en el libro homónimo de Richard E. Clark, consejero de la administración de Bush, con lo que todo parece indicar que United 93 y World Trade Center son solo el comienzo.

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