Cuños sobre la piel

Juan Morales AgüeroJuan Morales Agüerojuan@juventudrebelde.cu
9 de Febrero del 2010 22:43:22 CDT

Un par de meses atrás me encontré con un antiguo alumno, recién titulado en la sede universitaria municipal. Después de las salutaciones de rigor y de las rutinarias referencias a la temperatura ambiental, el joven dio un golpe de timón en el diálogo y me soltó de sopetón: «Profe, una pregunta, ¿usted sabe si en Cuba existe alguna ley que prohíba llevar tatuajes?».

Al instante la lógica colocó en mis labios una respuesta aparentemente demoledora. «Chico, no lo creo, porque, si la hubiera, las amonestaciones no darían abasto». Y lo animé a echar un vistazo en torno suyo para que confirmara cuánta gente se pasea por ahí exhibiendo tatuajes de todos los tamaños por todas partes del cuerpo. Incluso hasta en la zona donde la espalda pierde su noble nombre.

La consulta no tenía nada de ingenua. Resultó una suerte de emboscada, porque el muchacho me replicó: «Y si es así, ¿por qué varios de mis compañeros me han aconsejado que, si quiero conseguir trabajo pronto, me quite primero este tatuaje?». Y me mostró en su brazo derecho la imagen de un pequeño sol naciendo sobre la línea del horizonte.

El asombro me dejó de una pieza. Me pregunté: ¿acaso hay algo ofensivo, maligno, obsceno o torcido en el remedo de Astro Rey que, con intenciones estéticas —y, sobre todo, esnobistas—, algún aprendiz de diletante le dibujó en la epidermis al joven? La respuesta evadió polisemia y sofisma: ¡en lo absoluto!

Me complacería echar un parrafito sobre el tema con quienes pudieran pensar lo contrario. Y preguntarles, entre otras cosas, qué legislación o autoridad adjudica franquicia para tirarle la puerta en las narices a un joven aspirante a trabajador solo por llevar decorado un trozo de piel. ¿Sabrán ellos cuántas personas respetables, laboriosas y civilizadas llevan tatuajes sin que nadie se los cuestione?

Si se fuera a juzgar por esa «transgresión», habría que tomarles declaraciones —dondequiera que estén— a íconos mundiales como el ex premier inglés Winston Churchill, la Premio Nobel polaca María Curie y el inventor norteamericano Tomás Alba Edison. ¡Todos tenían tatuajes! También a Diego Maradona, por llevar el rostro del Che en un brazo. O a Britney Spears por sus decorados en las piernas. O a Bill Gates por «instalarse» en el pellejo el nombre de su madre.

Unos 5 200 años antes de que «pecaran» estos notables, ya se había tatuado la espalda un cazador del neolítico, cuyo cuerpo momificado se encontró en los Alpes en 1991. Los expertos le contaron 57 dibujos en el torso. El hallazgo confirmó que la práctica es tan antigua como el hombre mismo. Es de ayer y de hoy. Y, a juzgar por el carisma y la popularidad que lo signan en cualquier latitud, lo será de mañana.

Lo que sí está por demostrar es la teoría que pretende establecer relaciones a ultranza entre el tatuaje y la marginalidad. Desmontar tan absurdo desatino no precisa de mucho esfuerzo. Un invicto aforismo del tiempo de Maricastaña muestra sus poderosos bíceps y saca la cara por la justicia: «no valen las apariencias, sino los sentimientos».

La mayor traba que desafían hoy los tatuajes son los prejuicios de alguna gente. Ya constituyan moda intemporal, capricho juvenil o acto de fe, no deben ser argumento para conferirle o escamotearle valores a alguien.

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    1. 1

      Alfredo Viamonte - 10 de Febrero del 2010 6:45:06 CDT

      Mi estimado Juan, excelente artículo, el tema del prejuicio y la discriminación. A mí en lo personal no me gustan los tatuajes, pero no tengo nada en contra de aquellos que se lo hagan ya sea para exhibirlos pública o íntimamente. Infelizmente siempre se estigmatizo el tatuaje como algo exclusivo y anunciante de la marginalidad. Felizmente ya lo dijo Antoine Saint - Exupery, en esa excelente obra infantil escrita para adultos: No se ve más que con el corazón, lo esencial es invisible para los ojos.

    2. 2

      Unknown - 10 de Febrero del 2010 8:32:50 CDT

      Cierto es su comentario, pero más cierta y cruda es la realidad: vivimos en un país plagado de prejuicios, donde la mayoría de las veces se juzga por apariencia y no por valores, sentimientos o acciones, haciendo gala en ocasiones de un profundo irrespeto por la autodeterminación ajena, y olvidando que cada persona es un mundo, y tiene tantos derechos como uno mismo. Nada, es más fácil señalar con un dedo (aunque los otros tres nos señalen a nosotros) que siquiera tolerar o, en el mejor de los casos, intentar comunicarse... Saludos.

    3. 3

      Emilia - 10 de Febrero del 2010 8:55:34 CDT

      Amigo, tu razonamiento es válido, lo del tatuaje puede tener diversas aristas y el análisis en el plano individual es más complejo, pues el modo de entenderlo depende además del sentido que tenga para el que lo use, es cierto, las regulaciones vigentes no censuran el uso del tatuaje ni puede ser condicionantes para impedirles nada. La labor educativa que se realiza está encaminada a situar al individuo por encima de estos perjuicios y decidir adecuadamente cuáles serán las decisiones que adoptará en ese sentido. Tu trabajo ayuda al joven a buscar respuestas a las interrogantes que resulten de situaciones como ésa. Yo tengo un hijo de 16 años, no me gustaría que hiciera algo con su cuerpo por sólo ser aceptado en el grupo etáreo, trato de que él analice si es válido o no usar tatuajes, aretes y otros tantos atributos que se usan hoy en día. Sinceramente es bastante difícil, lo pongo a razonar para que decida él. En ocasiones los muchachos actúan por impulso, quieren esto y luego quieren lo otro y nosotros su familia debemos estar allí para orientarlos sin imposiciones, en ocasiones hay que usar argumentos fuertes que los obliguen a ver su vida futura más allá de los 16 años, pues a veces se toman decisiones a la ligera y los arrepentimientos llegan con el tiempo. Este es un asunto complejo y es bueno que lo abordes, antes no existía el Sida, no había tanto riesgo de quedar expuesto a contraer esa enfermedad que pudiera comprometer la vida de una persona a través de una aguja infectada, por tanto al asunto es más duro si lo vemos desde este punto de vista, respetando lo que hicieron otros como parte de sus gustos o preferencias culturales. Debemos formar una generación sana y responsable, para ello debemos explicarles las consecuencias que puede tener para su salud no el uso de tatuajes, sino las condiciones higiénicas que a veces no acompañan el "acto de creación". Eres mi amigo y admiro mucho tu trabajo, este es un tema actual que merece ser abordado en todas sus aristas. No olvides la otra parte que es el papel de la familia y lo que sufre cuando las consecuencias de ponerse el tatuaje derivan en una enfermedad ya sea adquirida o a consecuencia de la intolerancia del organismo a los productos químicos utilizados para adornar y dar colorido a la obra corporal. Saludos

    4. 4

      Graciela Pena - 10 de Febrero del 2010 8:58:19 CDT

      Realmente yo no estoy de acuerdo mucho, con los tatuajes, aunque respeto todo aquel que le agrade la idea de agregarse alguno a su piel. Creo que aunque actualmente las personas se han revelado a la mala reputación que han encerrado estos desde mucho tiempo atrás, todavía en casi todo el mundo hay bastante gente, que no le causa la menor gracia este asuntico acerca de los individuos que los portan. Cuando observan esta manifestación artística plasmada sobre la piel de cada persona, no se llevan la mejor impresión de la misma, y creo ser bastante sincera con esto. Yo no vivo en Cuba. Vivo en USA, y aquí aunque no se le aconseja a la gente directamente, que se retire el tatuaje que posea, si se aconseja que lo esconda a la hora de encontrar trabajo, y se aconseja además, esconder al prejuiciado, bajo ropas apropiadas a la hora de salir a dichos menesteres, pues quizás pudiera ser un obstáculo para su propósito. Esto incluso lo han aconsejado a través de los medios de difusión masiva. Creo sea, por lo mismo que exprese anteriormente, que muchos aun no logran superar los viejos prejuicios que vienen aparejados a este tema. Por mi parte yo mantengo mi posición inicial respecto al asunto, y creo que cada cosa va de acuerdo al espacio que le toca estar. En este caso, no creo yo, sea muy ético y de buen gusto, exhibir un tatuaje en alguna oficina, en una escuela, en algún centro profesional. Sinembargo, quizás en la construcción, en la marina, o tal vez en lugares tan drásticos como la prisión o la vida callejera, no llame tanto la atención (hay un dicho que dice, cría fama y acuéstate a dormir), me parece que es, el que le queda perfecto al tema del tatuaje. No es mi intención ofender a nadie, esta es mi más sincera opinion. Cada cual hace de su vida un tambor, como dice otro dicho muy común entre nosotros, aunque todo es cuestión de principios, ética, apreciación y la manera personal de llevar su propia vida cada quien, independientemente de cómo puede repercutir esta, en la sociedad de la que forma parte el individuo, la cual se debe siempre tener en cuenta, pues todos pertenecemos a este conjunto. Es decir, no vivimos solos, también existe un entorno alrededor nuestro que posee valores, los cuales tampoco la persona debe obviar, creo yo.

    5. 5

      carlos sanchez - 10 de Febrero del 2010 11:52:13 CDT

      Los mitos acerca del tema se rompen con el trabajo, la constancia y la forma en que día con día se contribuye con el mejoramiento humano... Son otros tiempos. La revolución aunque joven aun, ya tiene suficiente madurez como para continuar haciendo paradas en asuntos tan triviales... Los tatuajes son expresiones culturales tan viejas como los orígenes del ser humano y es bueno decir, por qué no, que recuerdo alguna etapa donde en nuestro país y con nuestro proceso sin que se hiciera ley era mal visto por dirigentes y políticos, o pregúntenle a nuestro SILVIO RODRIGUEZ si no tuvo más de un encontronazo con autoridades que a fuerza de una moralidad sacada de no se qué chistera quisieron borrarle la calavera que trae en una de sus manos y que se hizo en honor a los hombres cubanos que conoció en un barco llamado PLAYA GIRON y cuyo esfuerzo y sentimientos le inspiraron tantas y buenas obras...Un poco de aire para nuestra juventud, eso sí, sin perderlos de vista para que la libertad no se confunda en otros caminos. Pero aire, confianza, ese podría ser un buen tema, ahora que llega el congreso de la UJC...UN abrazo a mi tierra. VIVA CUBA!

    6. 6

      yosvany deya - 11 de Febrero del 2010 16:34:59 CDT

      El lado oscuro del tatuaje es que es doloroso y permanente. El dolor auto-inflingido siempre inspira desconfianza. La permanencia del tatuaje se conjuga con su objetivo: llamar la atención con su mensaje. Pero la flexibilidad mental de una persona, suponiéndola algo positivo, es su capacidad de cambiar, no de principios, pero sí de lenguaje, a medida que su lenguaje mejora... Inflexible, el tatuaje nos grita: “Ya todo está dicho!” :-)

    7. 7

      100 % Gusan@ - 12 de Febrero del 2010 0:30:27 CDT

      Excelente. Suponer que el portador de un tatuaje no es apto para un trabajo es otro prejuicio más que a nadie beneficia. Sí me hubiera gustado que se le dedicara aunque fuera una línea a mencionar el carácter artístico que puede llegar a tener el tatuaje: es como un cuadro, sobre piel. Algunos son verdaderas obras de arte, con el valor agregado de que alguien prestó parte de su cuerpo para que el artista obrara. Igual que los cuadros, tener un tatuaje hecho por algún tatuador de prestigio es motivo de orgullo y admiración. Se le suma una dificultad, el fondo no se puede imprimar y el tatuador debe experimentar en cada ocasión con un matiz de color diferente. Así que cada tatuaje es realmente único.

    8. 8

      Noel Sosa Fong - 12 de Febrero del 2010 9:33:19 CDT

      Ud se ha olvidado que eso mismo ha sucedido..desde 1959..con los que llevaban un crucifijo, dijeran que aprobaban el matrimonio por la iglesia o tuvieran un familiar en el extranjero..mas aun los que escuchamos a los beatles , feliciano etc en su dia ...sin hablar de politica...hay muchas cosas que cambiar... gracias. Saludos

    9. 9

      MarC - 12 de Febrero del 2010 10:11:55 CDT

      Bravo por su comentario, muchas personas deberian leerlo y llamarse a capitulo por opiniones erradas como alguien que conozco que dice que los tatuajes son de personas de baja categoria???. Iluso tiene dos hijas y quizas mañana esten con el cuerpo lleno de tatuajes, muy de acuerdo con el comentario de Carlos Sanches aplaudo su noble opinion yo llevo uno y nunca me arrepiento de habermelo hecho y mi categoria es Cubana ciento por ciento.

    10. 10

      willy abella - 12 de Febrero del 2010 11:01:01 CDT

      El tema es importante. Evaluar por la apariencia siempre ha ocurrido y seguira. La apariencia es la carta de presentacion, queramos o no aceptarlo. Yo mismo pase por ese problema cuando en los años 60-70 fui victima hasta de una agresion fisica por parte de un funcionario que no aceptaba que me dejara el pelo mas largo de lo normal. Yo creo que el asunto del tatuaje viene de la idea formada por experiencias de que quienes se tatuaban , antes, eran los presos y los marineros. Parece que la reputacion de que eran personas "malas" ha afectado su aceptacion.

    11. 11

      guille - 12 de Febrero del 2010 18:10:38 CDT

      Quienes se tatuaban originalmente eran los presos y entre los marineros (no todos precisamente) de la era de Colón que se enrolaban en aventuras como esas o se echaban a la mar como piratas o corsarios para evadir la justicia que los buscaba por ladrones o asesinos. También las prostitutas. ¡Qué casualidad! ¿Por qué imitar costumbres de aquellos? ¿Cuál es el propósito de una muchacha de hacerse un tatuaje justo unos milímetros por encima del "huesito de la alegría" y mostrarlo? Les cuento una anécdota muy real: Un pariente abandonó el país de manera ilegal hacía USA. Como a todos los inmigrantes ilegales, lo llevaron para un centro de detención donde siempre los "clasifican". Al saber la familia que estaba allí, fueron a ocuparse de él y el oficial de inmigración les dijo textualmente: "No se preocupen, el muchacho no va a tener problemas, pues parece decente, de buena conducta, NO ESTÁ TATUADO...". Hasta aquí la historia. Vean que en el país que "dicen" es el de la libertad y la democracia, en el que se permiten los mayores libertinajes, también existen valores morales y costumbres que como aquí, deben respetarse. Ah! Aclaro que el oficial de inmigración al que aludo era una persona joven, de menos de 30 años... no era una persona como decimos acá un viejo "chapado a la antigua". Saquen sus propias conclusiones. A los jóvenes, que lo piensen mil veces antes de ponerse, como se titular el artículo "Un cuño en la piel". Las modas pasan y esa es una marca indeleble que cuando pretenden arrancar de la piel no queda otro procedimiento que el quirúrgico y deja marcas horribles.

    12. 12

      100 % Gusan@ - 15 de Febrero del 2010 22:52:23 CDT

      El tatuaje no es irreversible, como dice Guille. Actualmente hay varias técnicas que lo desaparecen, sin necesidad de meter cuchilla. Ya no vale eso de que la moda pasa y el tatuaje queda.

    13. 13

      joero - 21 de Febrero del 2010 10:37:28 CDT

      Es un tema muy controvercial ese que han tocado,pues he tenido muchas vivencias respecto a esto.Estando en la universidad estudiantes de periodismo(Misleydis y compañia), arquitectura y socio culturales hicieron un trabajo que abordaba el tema de los tatuajes. En una de las ocaciones me toco a mi defender el tema en varios eventos,de hecho me agradaba la idea pues en mi facultad(construcciones)era una practica bastante comun especialmente entre nosotros los arquitectos.La investigacion abordaba la tematica del tatuaje desde sus inicios hasta las tendencias actuales, los riesgos a una enfermedad la forma en que muchas personas lo asumian.En mi modesta opinion,es algo que debe pensarse pues un tatto es una marca,un sello que refleja la forma de pensar(quizas de inconcientemente)de una etapa de tu vida como eso debe quedar como un recuerdo como un sello distintivo de lo que quiciste expresar en ese momento.Muchas personas se asombraron cuando vieron que precisamente eramos universitarios quienes en ese momento defendiamos la tecnica del tatuaje,especialmente cuando mostramos las fotos y cuando mostre mi cuerpo pues en realidad tengo unos cuantos, cada uno tiene un significado especial y me ayudan a recordar de donde vengo...del barrio,de personas sencillas,de una subcultura urbana llamada hiphop que siempre me dio fuerzas para seguir adelante.En la actualidad soy arquitecto,integrado a la sociedad, la juventud,sali destacado en mi empresa, tomo mi trabajo muy en serio y estoy seguro que muchos que lleven tatuajes tambien.

    14. 14

      desconectado - 8 de Mayo del 2012 11:57:29 CDT

      Si aqui en Cuba se hacen campañas gubernamentales por el libertinaje sexual y los cambios de sexo no creo que los tatuajes sean problema, como mismo no se debe valorar o discriminar a personas que lo tengan porque culturas que son 10 veces mas antiguas que nosotros los usan. Cada cual que haga con su cuerpo lo que le de la GANA.

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