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Cuba en videojuego

La Familia es el primer videojuego en tercera dimensión desarrollado por el Grupo de Aplicaciones Informática del Equipo Provincial de los Joven Club de Computación y Electrónica en Ciego de Ávila, adscrito al Ministerio de la Informática y las Comunicaciones

Autor:

Luis Raúl Vázquez Muñoz

FLORENCIA, Ciego de Ávila.— «¡Qué reguero!», pensó. Antes de salir para la bodega los padres dieron el encargo: «Cuida al niño y organiza las cosas de la casa. ¡Pórtense bien!». Pero a su hermanito de tres años no le decían por gusto «el bola de humo», «la candela», «el fiera», «él nunca se está tranquilo»…

Tan inocente, tan cándido, con esa mirada de cariño —como para sacarla por la televisión— y apenas dabas la espalda, él revolucionaba el mundo en dos segundos. Así ocurrió. Ella salió un momento al portal. Una amiguita le habló de unas blusas y unas chancletas de lo más buenas. «Lo último en la moda», le dijo y ahí se enternecieron un rato hasta que entró de nuevo a la casa y se quedó en una pieza.

Mejor sería un terremoto. El cuarto, la sala… en la cocina los platos estaban regados y faltaban cubiertos y vasos, la cama y los closets era mejor no mirarlos, ¿para qué? «¿Y el niño dónde está?», pensó.

Ahí, frente a ella, sentado en el piso; con una mano metida en la boca y con un aire de malicia en medio de esa mirada de chico bueno que a nadie engañaba. Ella se apretó la cabeza. Los padres llegarían en cualquier momento y la casa tendría que estar ordenada. ¿Lo haría? Y el regaño, ¿quién lo aguantaba?

El primero de la familia

«Lo puede ordenar, aunque debe superar varios niveles», afirma Enrique Rodríguez Cañizares, técnico-instructor del Joven Club de Computación y Electrónica en el poblado de Florencia. Señala las imágenes en la computadora de la casa con su desorden, el niño y la hermana; y dice: «El nombre del videojuego es La Familia, e integra lo educativo en un hogar con la diversión».

Hay más. La Familia es el primer videojuego en tercera dimensión desarrollado por el Grupo de Aplicaciones Informática del Equipo Provincial de los Joven Club de Computación y Electrónica en Ciego de Ávila, adscrito al Ministerio de la Informática y las Comunicaciones, y obtuvo premio en la más reciente edición del Infoclub del territorio avileño.

«Es una línea de trabajo que pretendemos consolidar. Lo importante es haber obtenido el primero, por lo que posiblemente en el futuro tengamos una familia de videojuegos», expresa Viviano Moyano Trujillo, director del equipo provincial.

El nuevo programa está concebido para jóvenes de 12 años y con el propósito de incentivar en ellos las responsabilidades del hogar. Así el jugador debe ordenar un hogar en desorden y ubicar los platos, cucharas, zapatos, toallas, arreglar la cama y todo el sinnúmero de objetos existentes en una vivienda.

El centro de las labores estuvo en los Joven Club de los poblados de Florencia y Tamarindo, y surgió por una idea de Enrique, cuando recibía un curso en la Universidad de las Ciencias Informáticas (UCI) sobre videojuegos en tercera dimensión o 3D, como son conocidos.

«En una conversación se me ocurrió que podría hacer un videojuego —cuenta Enrique—. ¿Cuál sería? No sé; al regresar a Florencia hice la propuesta. Así surgió la idea de crear un juego en 3D en el que se debiera organizar una casa».

Lo primero era construir una historia. En un inicio se pusieron de acuerdo: el ambiente del juego tendría que ser de la Cuba actual, con objetos, construcciones, problemáticas y situaciones próximas a las que viven los cubanos.

De esa forma Yasmiany García Valdés, instructor de arte y asiduo visitante al Joven Club, fue llamado al equipo. Como le gusta el dibujo, le pidieron dibujar la historia con sus escenas a partir de las ideas creadas por los informáticos. Así apareció la base del juego.

Dimensión creíble

Eddy Díaz Cuesta, instructor, reconoce que una de las dificultades principales estuvo no en dibujar los objetos en la computadora, sino en dar la dimensión para que fuera creíble desde ángulos distintos.

«¿Cómo se ve una mesa desde una posición; en qué se diferencia cuando la observas desde otro lado? —explica    Eddy—. La 3D se basa en las tres dimensiones del espacio: ancho, alto y profundidad. Hacer una mesa en la computadora demoraba un minuto, pero ubicarla en la dinámica del juego nos tomaba media hora. El torso humano era más difícil. Se partía de un cuadrado, luego se deformaba hasta crear el torso. Después, llegaba lo más complejo: ponerlo en movimiento».

El equipo comenzaba a trabajar a las 8:00 a.m. y terminaba pasadas las 10:00 p.m. Fueron días de muchas discusiones y con varias incertidumbres. Una de estas fue el sonido.

«Era como ambientar una película; debíamos buscar un sonido que identificara cada situación y acoplarlo con el ritmo del juego a partir de la historia del adolescente que debe organizar su hogar», explica Carlos Martínez Gómez, quien trabajó la música.

Una buena parte de los tonos se crearon con MIDI, el sonido creado mediante ordenadores. Sin embargo en busca del tema central se fueron al poblado de Tamarindo y hablaron con un grupo de aficionados. Ellos hicieron la música, los instructores del Joven Club la grabaron y después la llevaron a formato digital.

Poco a poco el juego surgió, y al recorrer sus niveles el jugador descubre un ambiente de hogar cubano: el televisor PANDA, el refrigerador HAIER, fotos de Fidel, el Che, los multimuebles criollos, entre otras escenas. No fue por un simple gusto.

«Este videojuego pretende ubicar al joven en un ambiente de Cuba —explica Deynis Álvarez Rodríguez, instructor principal del Joven Club de Computación de Florencia—. Hoy los jóvenes se acercan a videojuegos extranjeros e interactúan más con una cultura ajena que la nuestra. Y eso hay que cambiarlo sin imposiciones y con mucha creatividad. Así hemos hecho este videojuego que trata de recrear un hogar con la bodega, las colas y las cuestiones domésticas. Nuestra intención era poner a Cuba en el videojuego y hemos dado el primer paso».

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