Un enigma en cada amor

Autor:

Juventud Rebelde

Y.U. Soy estudiante de Medicina y tengo una novia a quien amo como nunca. Pero me cuesta decirle las cosas por miedo a cómo pueda reaccionar. Cuando tenemos relaciones sexuales me desconcentra no poder complacerla. Quisiera orientación para darle solución a mi problema pues no quiero perder a mi novia. Tengo 19 años.

No necesitas tanta orientación para continuar acallándote en pos de controlar una permanencia que no está amenazada en otro lugar que no sea tu mente. Más bien lo cuestionable es tu creencia de que lo más íntimo que tienes para darle motivará su disgusto. La idea de que con tanta renuncia controlas su fantasía, no es una garantía.

Ciertamente, hay un enigma en cada amor, donde en verdad no sabemos qué quiere el otro, por qué nos ama, qué lo trae a nuestro lado y menos aún hasta cuándo será así. Ante tanto misterio cada uno responde según sus fantasías, sus ideales y el modo en que entiende por qué lo han querido durante su vida.

Al parecer, asumes que te aman en tanto des pruebas de tu renuncia a tu ser más íntimo. Tanto sacrificio alimenta el ego y ayuda a creer que todo está bajo control.

El problema radica en que siempre parece poco. Perennemente parece que algo más se tendría que hacer para evitar la sorpresa que supones motivo de abandono. Así, pides orientación para hacer más aún y continuar en ese círculo vicioso del desasosiego, sin dejar de sentirte al borde del abandono que quieres evitar.

No sabemos si ella te abandonará, pero sí te invitamos a cuestionarte este mecanismo a partir del cual evitas dejarte llevar por tu deseo por considerarte digno de abandono.

Mariela Rodríguez Méndez, Master en Psicología Clínica, Psicoanalista.

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