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Envía tu nombre a Marte

La NASA promueve una iniciativa para que un «pedacito» de nosotros visite el Planeta Rojo

Autor:

Patricia Cáceres

La Administración Nacional de la Aeronáutica y del Espacio (NASA, por sus siglas en inglés) ha captado la atención de aficionados a la astronomía y la aventura. Antes del 31 de octubre próximo los interesados pueden registrar sus nombres en el sitio http://go.usa.gov/vcpz en Internet, los cuales se enviarán al Planeta Rojo en la nave Orion, el próximo 4 de diciembre.

El proyecto, denominado Journey to Mars (Expedición a Marte), trasladará simbólicamente la identidad de millones de tripulantes a través de un microchip del tamaño de una moneda.

Según refiere el sitio web www.eluniversal.com.mx, la cápsula espacial será lanzada antes desde la base aérea de Cabo Cañaveral, en Florida, para realizar su primer viaje, llamado Prueba 1 de Vuelo de Exploración. Dará dos vueltas alrededor de la Tierra y luego reingresará en nuestra atmósfera a una velocidad cercana a los 32 000 kilómetros por hora —experimentará 2 200 grados Celsius— antes de caer sobre el océano Pacífico.

El vuelo tiene como objetivo probar el escudo térmico de la nave de casi nueve toneladas y el sistema de paracaídas para el aterrizaje. Si todo sale según lo previsto, los nombres terrícolas registrados en el microchip despegarán luego en otras misiones de Orion, incluyendo el viaje a Marte.

Llevar estos nombres a bordo les permite a las personas ser parte de nuestro viaje, expresó Mark Geyer, director del Programa Orion.

La nueva nave espacial tripulada

Orion entró en escena luego de que en 2011 se retirase el programa de transbordadores espaciales de Estados Unidos. Se espera que en el futuro este ingenio viaje en el espacio profundo, mucho más allá del Planeta Rojo, más lejos de lo que los humanos han ido antes, informó la página digital www.nasa.gov.

La nave tiene el escudo más grande de calor que jamás haya sido construido y una computadora 400 veces más rápida que las que se encontraban en los transbordadores. Será lanzada hacia el espacio con el cohete más poderoso que la NASA haya construido.

Ningún astronauta estará a bordo del vuelo de diciembre, que realizará una prueba de los sistemas de la nave espacial para futuras misiones con tripulación. Se estima que faltan unos 25 años para lanzar una nave espacial tripulada.

«Ahora que nos estamos acercando al lanzamiento, el trabajo para completar la nave espacial es visible cada día», expresó el encargado del programa Orion en un comunicado.

Cuando esté completa, dicha cápsula se parecerá a un florete, con una aguja alta que apunta a una base redondeada. Arriba de esta habrá un sistema de aborto de lanzamiento, con propulsores que apunten hacia abajo, los cuales salvarán a la tripulación de un accidente en caso de que se presente un problema con el cohete.

La parte de abajo, el módulo de servicio, realizará varias funciones como la propulsión espacial y un almacenamiento de carga. Enclavado entre las dos estará el módulo de tripulación, capaz de soportar vida humana desde el lanzamiento hasta su recuperación, refleja la página oficial de la NASA.

Pegado al módulo de servicio estará un cohete. Por primera vez desde el debut del lanzamiento del transbordador espacial, en 1981, el compartimiento de la tripulación estará en la parte superior del cohete en lugar de a un lado del artefacto, evocando la configuración de las famosas misiones Apolo o Géminis.

Mars One, aún más entusiasta

Mientras que la NASA estima que le llevará más de dos décadas lanzar una nave espacial tripulada, otros emprendedores privados ofrecen esta posibilidad en menos tiempo, aunque no garantizan el billete de vuelta a la Tierra.

Tal es el caso de la fundación holandesa Mars One, privada y sin fines de lucro, que anunció que ya firmó acuerdos con las empresas Lockheed Martin y Surrey Satellite Technology para el envío a Marte, en 2018, de una misión no tripulada que preparará condiciones para la futura colonización por humanos, los cuales viajarán al Planeta Rojo sin retorno.

El diario digital La Tercera apunta que Mars One ya ha recibido más de 200 000 solicitudes de voluntarios, y la selección de los finalistas se hará después de cuatro rondas de examen.

«Esta será la primera nave espacial privada que irá a Marte y su llegada y operación exitosas serán un logro histórico», indicó en un comunicado Bas Lansdorp, cofundador y ejecutivo principal de Mars One.

En opinión de La Tercera, el plan de la fundación es el envío a Marte de la misión no tripulada que llevará abastecimiento y, a partir de 2022, de grupos de cuatro personas cada dos años.

Este es un proyecto ambicioso y ya trabajábamos en el estudio del concepto de la misión a partir del diseño probado de Phoenix, señaló en un comunicado Ed Sedivy, ingeniero jefe espacial de Lockheed Martin, en relación al robot que la NASA envió a Marte en 2007 para buscar agua helada bajo lo que llaman el Ártico marciano.

El artefacto Mars One tendrá un brazo robótico capaz de recoger muestras del suelo, al igual que el Phoenix, realizará experimentos para la extracción de agua y para demostrar el uso de paneles solares de película fina en la superficie del planeta, y contará con una cámara que posibilitará el registro visual continuo.

La firma SSTL construirá el satélite de la misión que se mantendrá en órbita sincrónica de Marte y proporcionará el enlace de banda ancha alta para transmitir los datos y las imágenes de video del robot a la Tierra.

Hambre, radiación…y otras piedras en el camino

No pocos han cuestionado cuán seguras serían estas misiones para el hombre. De hecho, el explorador de la NASA Curiosity confirmó lo que durante mucho tiempo los expertos venían sospechando: los astronautas en el Planeta Rojo estarían expuestos a una alta dosis de radiación dañina.

Según un estudio publicado en la revista Science, el robot contó el número de las partículas espaciales de alta energía que chocaron contra la cápsula durante los ocho meses de viaje. Basándose en estos datos, los científicos determinaron que el viaje de ida y vuelta de un ser humano a Marte podría exponerlo a una dosis que alcanza los límites actuales de seguridad.

Esto aumentaría el riesgo de desarrollar algún tipo de cáncer fatal más allá de lo que se considera aceptable para un astronauta de carrera.

«La solución más simple a esta situación sería reforzar el blindaje. Pero el problema es que este tipo de coraza pesaría demasiado. Se trata de necesidades enfrentadas. Quieres hacer las cosas tan ligeras como puedas, pero al mismo tiempo, para la protección contra la radiación debes tener suficiente blindaje», explicó Donald Hassler, del Instituto de Investigación Suroeste en Boulder, Estados Unidos, coautor del estudio.

Otros detractores han sido los especialistas del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT), quienes encontraron «muchos defectos» en la misión Mars One. A su juicio, esta no se podrá llevar a cabo si la tecnología actual no sufre «mejoras dramáticas».

En un artículo publicado en Popular Science alertan también que los colonos espaciales podrían morir de hambre o asfixiados por el exceso de oxígeno que producirían las plantas cultivadas en invernaderos. Además, la pérdida de masa ósea de los astronautas igualmente podría resultar fatal.

Otro elemento que se debe considerar es la falta de piezas de repuesto y servicios de sustitución, aspecto que puede representar graves problemas debido a que se demoraría unos nueve meses llevarlos desde la Tierra.

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