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Estamos preparados especialmente para enfrentar cualquier período

Debate parlamentario del Informe sobre los avances del Plan Nacional de Desarrollo Económico y Social hasta el año 2030, mostró —en criterio de estos redactores de JR— que, a pesar de la agresividad creciente del imperio, el país está en condiciones de resistir, no regresar a tiempos tan duros como la crisis de los años 90 y, además, desarrollarse

 

Autores:

Yuniel Labacena Romero
René Tamayo León
Iviani Padín Geroy

Por lo que se hace y proyecta para potenciar la producción de alimentos, uno de los seis sectores estratégicos de la primera etapa del Plan Nacional de Desarrollo Económico y Social hasta 2030 (PNDES-2030), dio comienzo al debate del Informe sobre los avances de este.

Como en toda la jornada, en este punto de la agenda de la Tercera Sesión Extraordinaria de la 9na. Legislatura, estaban presentes el General de Ejército Raúl Castro Ruz, Primer Secretario del Partido, y Miguel Díaz-Canel Bermúdez, Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros.

Esteban Lazo Hernández, presidente de la Asamblea Nacional del Poder Popular, instó a hacer los primeros comentarios a Gustavo Rodríguez Rollero, diputado y titular de la Agricultura (Minag), quien disertó sobre las alianzas entre los ministerios vinculados al sector agroindustrial, incluyendo Azcuba, lo que fortalece la dinámica de los encadenamientos productivos entre productores, procesadores de alimento y comercializadores.

A propósito del Plan, indicó que se ha elaborado con mucha seriedad y bastante objetividad por parte del Ministerio de Economía y Planificación (MEP). Toma en cuenta las dificultades presentes y futuras, pero ofrece una visión optimista y positiva de lo que estamos haciendo, reflexionó.

Como parte del Plan y del enfrentamiento a los obstáculos que impone el reforzamiento del bloqueo económico, comercial y financiero del Gobierno estadounidense contra Cuba, Rodríguez Rollero remarcó entre las potencialidades que tiene el país, el impulso del autoabastecimiento municipal, una experiencia que demostró en los años iniciales del Período especial su capacidad para incrementar la oferta de alimentos.

En el municipio están la tierra, los campesinos, el mercado —dijo—. Recordó que el programa de autoabastecimiento actual es a su vez un salto, pues se desarrolla en función de que en una primera etapa pueda abastecer a la población a razón de 30 libras mensuales por persona de productos agrícolas, así como cinco kilogramos de carne, con el fomento de ganado menor, un propósito elevado pero que puede alcanzarse.

Pese al estrechamiento del cerco de la Casa Blanca contra nuestro pueblo, el titular del Minag precisó que estamos en una etapa superior y en mejores condiciones para enfrentarlo, ejemplo de lo cual son los resultados que se están obteniendo en programas como el arrocero, que crece por años.

En 2019, a pesar de las limitaciones, la cosecha del cereal debe acercarse a las 300 000 toneladas, aunque aún, para empezar a hablar de soberanía alimentaria en este rubro se necesita obtener más de 530 000 toneladas de arroz consumo por año. Creceremos, pero no será buscando más tierra para el arroz más allá de las 200 000 hectáreas que debe cubrir, sino mediante el aumento de los rendimientos.

Otro ejemplo expuesto por Rodríguez Rollero de lo que podemos lograr en el sector agroalimentario (muestra según estos redactores de JR de que a pesar de la agresividad creciente del imperialismo, el país está en condiciones de resistir, no regresar a tiempos tan duros como la crisis de los años 90, y además desarrollarse) son los programas de granos (ya se obtienen cerca de 50 000 toneladas anuales de frijoles y para 2030 el propósito es lograr el autoabastecimiento), incluyendo nuevos cultivos como el garbanzo, así como el incremento y desarrollo de los cultivos de maíz, café, tabaco y otros.

Otro baluarte es el movimiento de la agricultura urbana y suburbana, que ha demostrado cómo producir alimentos para la población en las localidades. El empeño es lograr tener 10 000 hectáreas destinadas a este programa en las áreas urbanas, y cosechar por día 300 gramos por habitante e incorporar frutas.

Se suman también —como otro concepto del General de Ejército Raúl Castro Ruz— las cooperativas de frutales, que ya son 356; así como el desarrollo de las minidustrias para cerrar los ciclos productivos de estas (funcionan 30 producidas en el país y se incorporarán en 2019 otras diez).

El Ministro de la Agricultura resaltó, además, la fortaleza y sostenibilidad de los programas de productos biológicos (bioplaguicidas, biofertilizantes y bioestimulantes), estrategia dirigida a que los cultivos dependan más de estos, y de que se elaboren en Cuba —que no se importen—. Otro bastión para resistir y a la vez dotarnos de seguridad y soberanía alimentaria, es el programa para la producción nacional de alimento animal entre el Minag y Azcuba.

Se está propiciando que en los centrales azucareros se recuperen producciones que se hacían en pasadas décadas, y que tenían un impacto muy favorable en la masa bovina. Para este año el propósito es producir 500 000 toneladas de estos rubros, con especial énfasis en Miel-B para alimento de cerdos.

Gustavo Rodríguez Rollero informó seguidamente a los diputados sobre el desarrollo de la inversión extranjera en el sector agroalimentario, que incluye proyectos para la ceba de pollos y la producción de carne de cerdo.

El pueblo espera mucho de la industria alimentaria

En el debate del Informe sobre los avances del Plan Nacional de Desarrollo Económico y Social hasta el año 2030, también intervino Iris Quiñones Rojas, ministra de la Industria Alimentaria (Minal), quien reseñó el programa inversionista, el cual en los últimos dos años se ha duplicado.

El objetivo ahora es que generen las producciones físicas previstas e incrementen los niveles de calidad esperados por la población, que está insatisfecha en este sentido, aseveró.

Apuntó que se busca transformar la mentalidad en cuanto al balance de alimentos, hasta ahora muy dirigida hacia las importaciones. El Minal se enfoca en producir todo lo que se pueda hacer nacionalmente, e incluso dentro de las industrias aprovechar más los subproductos a fin de orientarlos hacia la alimentación humana con surtidos de calidad.

Además de encontrar mecanismos que permitan aprovechar el potencial que hay dentro del país, la industria alimentaria —explicó— eleva los raseros de calidad, independientemente de los destinos, y forja encadenamientos productivos para lograr mayores procesamientos de productos y atender los mercados.

A ello se agrega, señaló Quiñones Roja, la identificación de rubros exportables de alto valor agregado, además de los tradicionales como los del sector pesquero y el ron; y el incremento de la inversión extranjera directa, que en 2019 cubrirá más del 20 por ciento de las inversiones que se realizan.

Rodrigo Malmierca, ministro de Comercio Exterior y la Inversión Extranjera (Mincex), informó que su sector también trabaja por priorizar las exportaciones y la sustitución de importaciones. Recordó que como había explicado el ministro de Economía y Planificación, Alejandro Gil Fernández, los seis sectores priorizados en la primera etapa del PNDES-2030, que cubre de 2019 a 2021, son donde está el mayor potencial de exportación, pero como también señaló Gil, no se pueden olvidar otros.

Abundó así sobre la labor del Mincex en los territorios y sobre la elaboración de un mapa de exportaciones de todo el país, «una herramienta informática viva que se actualiza constantemente», dijo.

Con respecto a la inversión extranjera, materia de la que es rector el Mincex, expuso que no solo se trata de atraer capital y tecnología, sino también mercados para exportar y que esta se encadene con la economía nacional. No avanzaremos mucho si una inversión extranjera establecida en el país tiene que traerlo todo del extranjero para producir.

Tradición y progreso,lo natural

Otra área de desarrollo para el presente y el futuro, y vital ante el recrudecimiento del bloqueo del Gobierno de Estados Unidos contra Cuba, es el impulso continuo de la medicina natural y tradicional, tema que abordó José Ángel Portal Miranda, ministro de Salud Pública. Esta es una medicina del desarrollo, sostenible y de gran aceptación entre nuestra población. Es una medicina eficaz, que está dentro del arsenal terapéutico del médico cubano.

Esta política —indicó— tuvo los mejores indicadores de utilización en 2018. Y se mantiene el aseguramiento de la producción, la comercialización, la investigación, la atención médica, y la promoción y educación de salud. Gracias a un incremento considerable de masa vegetal aportada por la agricultura, en 2018 se garantizó la producción de 78 millones de frascos de estos productos, y para 2019 se prevé seguir aumentando: se ha indicado envasar 90 millones de frascos.

 La meta es lograr estabilidad en la producción y también en la farmacia, señaló Portal Miranda, para quien la iniciativa se fortalece con la incorporación del Programa Sierra Maestra, que materializa las investigaciones sobre plantas proteicas realizadas por el Comandante en Jefe en los últimos años.

Hoy, Cuba dispone de 224 especialistas de alta calificación en medicina natural y tradicional, y 154 residentes se forman en la materia. Existen también cursos sobre esta terapéutica, además de haberse incluido desde 2016 en el plan de estudio de la carrera de Medicina.

 

 

 

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