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Costa limpia…

A sus 31 años, el ingeniero forestal Lázaro Márquez Govea ha formulado una propuesta de manejo sostenible para el saneamiento de playas en la Península de Guanahacabibes

Autor:

Juventud Rebelde

SANDINO, Pinar del Río.— Estudió ingeniería forestal porque le apasionó desde siempre el trabajo con la flora y la fauna; con la naturaleza de su terruño natal, ese que lo vio crecer en Malpotón, a cuatro kilómetros de Manuel Lazo por la carretera que conduce al Cabo de San Antonio; y porque entre los senderos de Guanahacabibes encontró desde muy pequeño una razón para superarse.

Supo después que la ciencia puede resolver problemas también en esos parajes muy lejanos para la mayoría y entonces se decidió a investigar. No obstante, en su poco tiempo libre trabaja en una parcela en la que cultiva alimentos, hace carbón del marabú que crece solo y atiende varios animales que ayudan con el sustento de la casa, ese hogar que, resalta, lo ha apoyado en cada paso desde que era estudiante.

A sus 31 años Lázaro Márquez Govea es especialista ambiental del Parque Nacional Guanahacabibes, que pertenece al Centro de Investigaciones y Servicios Ambientales Ecovida. No solo ha conquistado premios en el evento Ecojoven 2022, organizado por la Red Juvenil Ambiental de Cuba perteneciente a las Brigadas Técnicas Juveniles, también ha representado a nuestro país en varios eventos internacionales vinculados con la Unesco y celebrados en Panamá, Italia, China y Alemania.

—¿Con qué propuesta obtienes el premio en el Ecojoven del pasado año?

—Ese lauro lo alcancé con Costa Limpia: una iniciativa para el estudio y manejo de desechos de origen oceánico en el litoral sur de Guanahacabibes. Ese es el nombre de un emprendimiento que tiene por objetivo evaluar el arribo de desechos de origen oceánico a esta área, para formular propuestas de manejo sostenible.

—¿Quiénes participan en Costa Limpia…?

—Todos los actores del desarrollo de la Reserva de la Biosfera Península de Guanahacabibes como el Parque Nacional, la Universidad de Pinar del Río, la Empresa Agroforestal Guanahacabibes, el Centro Internacional de Buceo María La Gorda y el Cuerpo de Guardabosques. También se han sumado pobladores de las comunidades y turistas extranjeros.

«Los jóvenes han tenido un papel de gran relevancia; teniendo en cuenta que estamos en un sitio reconocido por la Unesco como Reserva de Biosfera desde 1987, hemos articulado una red de jóvenes que suma sus fuerzas a todos los programas de conservación que se desarrollan en la zona».

—¿Qué problema medioambiental identificaste que te motivó a iniciar y desarrollar la iniciativa?

—La civilización moderna ha transformado nuestro planeta en un lugar altamente contaminado, reflejándose este efecto hasta en los océanos, donde las islas de basura son el mejor ejemplo de los efectos de un manejo inadecuado de los desechos generados por la actividad humana.

«Estos residuos afectan por lo menos 267 especies alrededor del mundo. La basura ha destrozado un tercio de la superficie de hábitats marinos y se estima que el 35 por ciento de los ecosistemas marinos críticos han sido destruidos. El Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente estimaba en 2005 que existían en algunos lugares de los océanos hasta 13 000 fragmentos de plástico por kilómetro cuadrado.

«Esta problemática, que ya alcanza proporciones globales y que aumenta cada minuto, nos hace reflexionar y buscar con nuestras manos posibles herramientas para mitigar sus efectos sobre la biodiversidad y reducir sus impactos negativos en la economía local».

—¿Cuál es el mayor beneficio para las áreas que se incluyen en la iniciativa?

—El beneficio es ambiental para los ecosistemas marinos y costeros; estético para las playas, ya que quedan limpias; y económico para las personas que hemos identificado como emprendedores del plástico, con quienes estamos trabajando para que vean una oportunidad de ingreso en el reciclaje o venta directa de estos materiales.

«Costa Limpia… es una iniciativa que diseñó una metodología para evaluar una problemática y formular acciones de manejo y, a su vez, como resultado de estas acciones, beneficiar a personas interesadas y dispuestas a trabajar en el tema. Hace cinco años que se aplica en Guanahacabibes».

—¿Cómo llegas a la idea de poder aprovechar los desechos plásticos con personas que estuvieran interesados en ellos para algún fin?

—Desde niño he observado detenidamente las cosas que recalaban en las costas. De hecho, jugué muchas veces con pelotas y otros juguetes que me encontraba en la orilla de las playas. En Guanahacabibes mis compañeros de trabajo recogían los desechos como una actividad más del programa de educación ambiental, pero nunca se había hecho una estimación hasta que decidimos hacerla; a la recogida de desechos le aplicamos algo de ciencia y ya vamos teniendo los resultados. Sobre todo, me motivó aún más cuando empecé a investigar qué tal andaba la problemática de la contaminación por desechos sólidos en los océanos.

«Entonces con la investigación logramos primero, identificar a Guanahacabibes como un lugar vulnerable producto del arribo de desechos de origen oceánico; segundo, estimamos mediante una metodología qué cantidad aproximadamente de desechos y qué tipos estaban llegando a nuestras costas y, tercero, decidimos que, producto a los grandes volúmenes de plásticos que recalaban, se podía conectar a la comunidad con empresas de reciclaje, para beneficiar así a pobladores interesados con el tema».

—¿Cuáles han sido los resultados más relevantes de las acciones de manejo de los desechos?

—Aproximadamente entre 40 y 45 kilogramos de desechos llegan al mes a cada sector de cien metros del litoral sur de Guanahacabibes. De estos, el 57,5 por ciento corresponde a plásticos, el 35,9 por ciento a zapatos y el 7,5 por ciento a otros materiales diversos. En unos 30 kilómetros de costa en el período de un año estamos en presencia de unas 16 toneladas (t) de desechos, de ellos: plásticos 9,2 t, zapatos 5,7 t, otros materiales 1,1 t.

—¿Consideras que es esencial una iniciativa de este tipo en un área como la Península de Guanahacabibes?

—Guanahacabibes, por su posición geográfica, es bañada por las corrientes del Golfo y por estudios de conectividad es fácil descifrar por qué razón llegan tantos desechos a sus costas. El principal impacto de los desechos es netamente ambiental, tanto marino como costero.

«Además, Guanahacabibes es uno de los sitios donde mejor conservados están los corales dentro de la región del Gran Caribe; es sitio de anidación de tres especies de tortugas marinas; tiene playas vírgenes y alberga una gran biodiversidad marina, por lo tanto, es muy importante cuidar estos valores y los plásticos son causantes de pérdida de la biodiversidad en todo el planeta. A partir de nuestra experiencia se pudiera aplicar esta iniciativa en otras áreas del archipiélago y en otros lugares del planeta también».

—Entonces, ¿Costa Limpia es también el resultado de la ciencia joven?

—Definitivamente sí, aunque somos muchos los que trabajamos en esta iniciativa. Es muy importante que los jóvenes hagan ciencia desde donde se encuentren, no importa el título ni el nivel cultural; para mí hacer ciencia es resolver algo de la mejor manera, con creatividad y con mucho amor, y en esto cabemos todos

Para el joven Lázaro Márquez Govea hacer ciencia es resolver algo de la mejor manera, con creatividad y con mucho amor.

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