Juventud Rebelde - Diario de la Juventud Cubana

Este es un libro para los jóvenes

El teatro puede ser un eficaz medio para contar a los nuevos sobre los hechos del pasado. Así lo afirma Gaspar González-Lanuza Rodríguez, autor del texto Protesta en Baraguá

Autor:

Odalis Riquenes Cutiño

SANTIAGO DE CUBA.— «No hay nada más representativo que el teatro; tú ves los personajes, los tocas y una obra se queda para siempre en la mente del público. Este libro es un instrumento para los jóvenes, está hecho pensando en nuestros estudiantes.

«Asumí el riesgo de afectar el desarrollo escénico y la teatralidad, pero no quise prescindir de la valiosa información que quería transmitir a alumnos y profesores, sobre todo tratándose de un hecho que se convirtió en paradigma de la intransigencia revolucionaria de los cubanos».

Así describe los entresijos de largos años de trabajo el reconocido  director, vehemente promotor cultural y premio nacional de cultura comunitaria en 2002, Gaspar González-Lanuza Rodríguez, autor de la primera obra teatral  cubana sobre la Protesta de Baraguá.

Bajo el título de Protesta en Baraguá, esta entrega de la Editorial Pueblo y Educación, ofrece al lector el contenido de la pieza teatral en cinco actos, en la que historia y literatura se dan la mano, pues no solo se aborda el hecho que fue trágico epílogo de la Guerra de los Diez Años, sino también las discusiones y reflexiones que pudieron suscitarse en los campamentos mambises y españoles y en la mente de sus protagonistas en los momentos previos, aspectos usualmente no abordados.

Para su autor, González-Lanuza, quien se define más que como un escritor profesional, como «un revolucionario que escribe», este libro resume las esencias y constantes de su prolífica vida, ligada indisolublemente a la historia y al arte.

Su inspiración está en aquel regalo que tempranamente le hiciera su padre, Andrés González-Lanuza, combatiente del contingente cubano que luchó en España durante la guerra civil española, cuando puso en sus manos el texto Los Anales de Guerra de Cuba (1868-1878), obra del escritor español Antonio Pirala, que le ofreció la visión ibérica sobre el hecho y encendió en el joven Lanuza el deseo de conocer y profundizar en la historia patria que hasta hoy, con 85 años cumplidos este 23 de abril, aún le acompaña.

Así nació, según su autor, Protesta en Baraguá, material al que dedicó largas e intensas jornadas de investigaciones y estudio de disímiles textos sobre el tema, las que serían recompensadas con el primer premio de literatura en los géneros de historia y teatro, otorgado por un jurado presidido por Félix Pita Rodríguez e integrado, entre otros, por el historiador José Luciano Franco, en el Concurso 17 de Abril, auspiciado por las DAAFAR-FAR, en 1978.

Consecuente con su estirpe de activo promotor del trabajo cultural comunitario y fundador del Movimiento de Artistas Aficionados en Cuba, Lanuza montó, dirigió y estrenó la obra en el propio escenario de los hechos, el 15 de marzo del 2009, con un elenco de jóvenes integrantes de la Brigada José Martí de Instructores de Arte y algunos profesionales santiagueros de las tablas.

Ese amor y conocimiento del devenir cubano llevarían a Gaspar González-Lanuza a ser participante activo en el enfrentamiento a la dictadura de Fulgencio Batista, como integrante del Movimiento 26 de Julio y luchador clandestino en las calles de La Habana hasta el triunfo de enero de 1959.

El testimonio sobre aquellas horas de riesgo y clandestinaje y la alegría de la victoria, los ofrecería, igualmente, desde obras como Clandestinos: héroes vivos y muertos; Lidia y Clodomira, mensajeras en la Sierra Maestra, y Primero de Enero, la victoria, entre otros, que constituyen valiosos documentos para los estudiosos de la gesta de la Revolución cubana.

Convencido de las anécdotas pueden ser un efectivo recurso para hablar del ayer, cuenta de su próximo libro ya terminado, Amanecer con el Che, en el que narra de los momentos que compartió con el legendario Comandante guerrillero tras su entrada victoriosa a la capital del país. Sin dudas, otro fruto de la pasión del creador enamorado del pasado y de la transmisión de sus enseñanzas, que da sentido a su vida.

La febril pasión de Lanuza:

Gaspar González–Lanuza Rodríguez. (Pinar del Río, 1930)

Su prolífica trayectoria revolucionaria y artística ya tiene una huella en la cultura cubana. Integrante del Movimiento 26 de Julio en la clandestinidad. Fundador y activo promotor del trabajo cultural comunitario durante más de medio siglo, quehacer en el que descuellan sus históricas giras por apartadas zonas de toda la geografía nacional llevando a caseríos pesqueros, centrales azucareros y zonas de difícil  acceso lo mismo la Ópera Nacional que otras expresiones del canto lírico, la danza, la plástica y la música cubana.

Iniciador, junto a Bebo Ruiz, del Movimiento de Artistas Aficionados (MAA) en Cuba. Al concluir sus estudios como instructor de teatro impartió cursos sobre esa especialidad en casi todas las provincias y ocupó cargos relacionados con las artes escénicas y el trabajo de los aficionados en varias provincias y organismos del país.

. Ha escrito y dirigido alrededor de dos mil guiones para diferentes tipos de espectáculos artísticos.
. Creó y dirigió la producción Cubanísimo, con bailarines y cantantes del Ballet Folklórico Cucalambé y de la Compañía Lírica Nacional, con motivo del Centenario de la Revolución Mexicana en el 2010.

. Con 85 años, una memoria envidiable y una lucidez y energía que ya quisieran tener muchos veintiañeros, sigue retando al corazón, a los obstáculos y generando proyectos por el bien de nuestra cultura.

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