Grillo se desempeña, además, como jefe de Redacción de la revista «El Caimán Barbudo». Autor: Cortesía del entrevistado Publicado: 11/03/2026 | 08:54 am
Rafael Grillo es periodista, escritor, profesor y crítico de cine. Además de su obra propia, preside la Asociación Cubana de Prensa Cinematográfica (ACPC), donde se agrupan especialistas y colegas vinculados a la promoción del cine.
De su ejercicio como crítico, se pueden leer sus textos en Cartelera Cine y Video, la revista Cine Cubano y otras publicaciones. Igualmente, Grillo se desempeña como jefe de Redacción de El Caimán Barbudo, revista con larga tradición en el periodismo cultural de nuestro país.
–Quisiera empezar por una pregunta sencilla, pero al mismo tiempo de complejas resonancias. A tu consideración ¿quién es un crítico de cine?
—Esa función está determinada por la necesidad de que exista un mediador entre el producto cinematográfico, como hecho cultural y también como proceso industrial, y su relación con los públicos. El crítico tiene que entregar una visión de la película con un sentido no solo promocional, de ayudar a que esa película encuentre espectadores, sino también de que el público sea capaz de apreciarla dentro de un contexto de exhibiciones donde existen varias propuestas.
—¿Cómo se forma un crítico de cine?
—La formación puede ser muy diversa. Yo creo que reúnes a tres personas que se dedican a esto y cada uno tendrá una profesión diferente. A la crítica puedes llegar desde la realización cinematográfica, desde la academia o desde la cinefilia, esa capacidad de apreciación cinematográfica que luego puede consolidarse a través de cursos, talleres y la lectura de todo el conocimiento acumulado sobre el lenguaje del cine.
«En principio, se necesita ser un espectador entrenado. No se puede ser crítico de cine si no eres un cinéfilo, alguien con una cultura cinematográfica desarrollada en el tiempo de manera extensa. En mi caso me considero de ese tipo, porque mi formación académica y profesional no discurrió por ahí.
«Luego, hay determinadas disciplinas y carreras que como parte de su currículo tienen el objetivo de desarrollar esa capacidad de apreciación cinematográfica y de la historia del cine. En Cuba tenemos, por ejemplo, la carrera de Historia del Arte, donde se estudia el cine.
—¿Cuáles han sido los espacios en donde has encontrado la práctica sistemática del ejercicio de la crítica?
—En Cuba siempre hemos tenido (o tuvimos, porque no son las mimas condiciones) espacios en los medios televisivos, como el programa Historia del cine, y en la prensa hay publicaciones como Cine Cubano y Cartelera Cine y Video, que es más reciente… Yo siempre acudí a esos espacios para informarme y ver la percepción que tenían otros, porque hay figuras importantes que han desarrollado esa función, como Enrique Colina, Carlos Galiano…
—¿Qué posibilidades narrativas y estéticas te permite la concepción de textos sobre el séptimo arte?
—Yo he ejercido esta función de distintas maneras. A veces no se limita a producir tu propio texto, porque he sido y sigo siendo editor de espacios que tienen que ver con el cine, y he participado como jurado en eventos nacionales e internacionales; el pasado año participé en el Festival de Cine de Bishkek, en Kirquistán, y soy votante de los Globos de Oro… o sea que hay diferentes maneras de ser o ejercer como crítico de cine.
«En el caso de las reseñas, las he hecho para varias publicaciones nacionales que dedican espacio al cine. Por muchos años escribí sobre cine para La Jiribilla, El Caiman Barbudo, la revista Cine Cubano, Cartelera Cine y Video. También para la televisión, y he impartido talleres sobre apreciación cinematográfica.
«Tengo una formación universitaria que considero positiva para el que va a ejercer el criterio en cualquier campo. En mi caso como sicólogo, y aunque parezca un campo alejado es muy útil, porque es una herramienta cognoscitiva importante a la hora de analizar el cine. En definitiva, lo que se pone en pantalla son procesos y situaciones humanas, y conocer de eso ayuda.
«Si además te gusta la literatura, las artes visuales y otras manifestaciones amplías tu universo y redondeas tus posibilidades de expresión. El cine es un arte colectivo en que interviene todas, desde el teatro, la literatura y las artes visuales en la composición de la escena y la imagen audiovisual, por ejemplo».
—¿Qué labor desempeña la ACPC y quiénes la integran?
—Comencé como presidente en el año 2022, en sustitución de una gran figura, Mario Naito. Esta es una organización gremial que reúne de manera voluntaria a quienes se dedican al ejercicio de la crítica y la prensa cinematográfica en Cuba con regularidad. La ACPC es una filial nacional de la Federación Internacional de la Prensa Cinematográfica, un organismo internacional con críticos de todos los países.
—¿Consideras que los críticos de cine son escritores?
—Aunque esta función del crítico como mediador no predetermina el hecho de que deba pensarse a sí mismo como un escritor o ser visto por los demás como «autor», lo cierto es que lo es. El crítico de cine es el creador de un universo conceptual, de análisis, interpretativo, y además puede convertir al cine en una emoción, una experiencia, y todo eso lleva a que a la hora de ejercer la crítica lo hagas desde una visión de autor.
«Guillermo Cabrera Infante era cronista y comentarista cinematográfico en publicaciones cubanas, y además era un relevante narrador, y eso se unía a la hora de ejercer su criterio. Hay muchos escritores que se han dedicado a hacer interpretación o análisis cinematográfico, como Alberto Garrandés, y críticos con una formación académica que también han hecho ejercicios literarios, o desde su ejercicio crítico han hecho literatura como Rufo Caballero.
«En mi caso particular, siempre que hago periodismo (no solo sobre cine, sino sobre cualquier tema) siempre está presente ese narrador que hay en mí, ese contador de historias que entiende el ejercicio de la información no solo como una cápsula estática, sino como una posibilidad de enriquecer, de ampliar una vivencia al transmitirla a los demás».
