Chico y Silvio, en el Malecón habanero, la mejor bienvenida Autor: Kaloian Santos Cabrera Publicado: 09/04/2026 | 01:25 pm
Desde que este miércoles vi la foto de Chico Buarque y Silvio, en el malecón habanero, en esa suerte de bienvenida al destacadísimo poeta, cantante, guitarrista, compositor, dramaturgo y novelista brasileño, me desborda la emoción.
(Y me alegra mucho haberme encontrado con esta imagen, por casualidad, mientras confirmaba datos e información en medio de la vorágine que impone la lectura y revisión de trabajos periodísticos para su posterior publicación).
En ese instante que los vi juntos, en ese lugar emblemático, no solo de los capitalinos, sino también de todos los habitantes de este archipiélago; y a la vez, tan simbólico en estos tiempos, como el lugar que nos recuerda que también nos pueden sorprender cosas bellas, lo asumo como que allí fueron, Chico y Silvio, tan ellos, tan auténticos, tan nuestros, tan de muchos, para ser bendecidos por el sol, el aire, el olor a salitre, la gente que los vio, el ir y venir de las olas. Y así, ponerle mucho corazón, mucho amor, muchas ganas, a la hora de entrar al estudio para grabar, juntos, Sueño con serpientes, canción del trovador cubano, de fecha tan lejana como 1974, pero tan cerca, tan presente, tan imprescindible, como los mismos versos de Bertolt Brecht que, desde entonces, sirven de antesala a la guitarra y a la voz de Silvio hecha canción.
Lo supe por el propio Silvio. «Vino a grabar una canción con nosotros», fue lo primero que el fundador de la Nueva Trova publicó en sus redes sociales digitales. Una sola frase. Suficiente. Catalizadora. Motivo para querer saber más de este rencuentro de dos grandes exponentes de la canción de autor en la Nuestra América.

Chico y Silvio en los Estudios Ojalá. Foto: Kaloian
El colega Kaloian Santos Cabrera, fotorreportero de prensa a tiempo completo, quien, desde hace ya algunos años, trabaja con Silvio, nos hizo el regalo de esa primera foto, y otras muchas; y, también, más tarde en el día de ayer, nos contaba: «Hoy mismo ya han entrado en los estudios de grabación Ojalá, para darle rienda suelta a la complicidad y la creación».
¡Qué maravilla!
Resulta que Chico Buarque de Hollanda le comentó a Silvio su deseo de grabar su canción Sueño con serpientes. Y el trovador nuestro no solo acogió con beneplácito la idea, sino que fue por más, le subió la parada: convidó a su amigo a verse en La Habana.
«Treinta y cuatro años después» … fue el breve mensaje de Chico, que se publicó en sus páginas oficiales de redes sociales, anunciando su llegada a La Habana, que lo recibió por última vez en 1992.
En esta nueva aventura mágica estarán acompañados por Niurka González en la flauta, Jorge Reyes en el contrabajo, Malva Rodríguez al piano, Oliver Valdés en la batería y arreglos de Jorge Aragón.
En otro momento de su reporte, Kaloian nos recuerda que «son amigos desde hace más de cinco décadas. Chico Buarque grabó en 1978 Pequeña serenata diurna de Silvio y, a lo largo de los años, compartieron escenario en varios países».

Chico y Silvio en los Estudios Ojalá. Foto: Kaloian
Pero, Chico ha vuelto a La Habana por más. Y si ya era motivo de orgullo que nos visitara para grabar con Silvio una de sus canciones, saber que vino en gesto de auténticos solidaridad y altruismo con Cuba, su pueblo y su Sistema de Salud, me hace agradecerle todavía más, y con mi mano apostada en el lado izquierdo de mi pecho, tan extraordinaria demostración de compromiso, lealtad y firmeza en tiempos tan convulsos.
Y algo, sencillamente bello, en un momento de tantas cosas feas en este mundo virado al revés, y un complejo y difícil en nuestro día a día, por las razones que todos sabemos.
Chico viajó a La Habana, está en La Habana, «en medio de las sanciones más duras contra la isla y el empeoramiento de la crisis económica y energética, el viaje se realiza en solidaridad con la gente del país».
Así lo expresó en sus redes sociales el artista brasileño.
«La visita fortalece los lazos entre dos nombres centrales de la canción latinoamericana, históricamente vinculados por afinidades estéticas y compromiso político en el continente. Junto a su esposa, la abogada Carol Proner, Chico también donó medicamentos esenciales al Ministerio de Salud cubano», continúa la comunicación.
¡Gracias, Chico! ¡Gracias, Carol! ¡Gracias, Silvio!

Malva, Oliver, Chico, Jorge, Silvio y Niurka, ayer, en los Estudios Ojalá. Foto: Kaloian
Y, gracias, también al colega Kaloian, por ponernos al tanto de este especial momento de dos grandes referentes de la mejor tradición de la canción de autor en la región, y en el mundo, me atrevo a decir.
Lo que está sucediendo es ya testimonio de la coherencia y el ímpetu vertical de dos grandes hombres, comprometidos con su tiempo, y para todos los tiempos.
Y, como mismo está el anuncio en las redes sociales de Silvio: «Pista disponible pronto en todas las plataformas musicales»; yo los invito a estar pendientes de este regalo.
Letra de la canción Sueño con serpientes
Hay hombres que luchan un día
y son buenos.
Hay otros que luchan un año
y son mejores.
Hay quienes luchan muchos años
y son muy buenos.
Pero hay los que luchan toda la vida:
esos son los imprescindibles.
Bertolt Brecht
Sueño con serpientes, con serpientes de mar,
con cierto mar, ay, de serpientes sueño yo.
Largas, transparentes, y en sus barrigas llevan
lo que puedan arrebatarle al amor.
Oh, la mato y aparece una mayor,
oh, con mucho más infierno en digestión.
No quepo en su boca. Me trata de tragar
pero se atora con un trébol de mi sien.
Creo que está loca. Le doy de masticar
una paloma y la enveneno de mi bien.
Oh, la mato y aparece una mayor,
oh, con mucho más infierno en digestión.
Esta, al fin, me engulle. Y mientras por su esófago
paseo, voy pensando en qué vendrá.
Pero se destruye cuando llego a su estómago
y planteo con un verso una verdad.
Oh, la mato y aparece una mayor,
oh, con mucho más infierno en digestión.
1974
