Canto de Todos resultó una iniciativa de Vicente Feliú para conectar a personas e ideales. Autor: Archivo de JR Publicado: 25/09/2026 | 05:41 pm
Iván Soca es un trovador. Podemos confundirnos y pensar que es un fotógrafo, aunque lo es. Sucede que el cantautor cubano Vicente Feliú lo descubrió como juglar de la trova y supo que había perdido su guitarra en algún momento, sustituida entonces por una cámara.
«Mi cámara es mi AK 47, mi modo de expresión más genuino; es mi canal para opinar, cuestionar, compartir sabiduría… es mi arma para librar cualquier batalla, aunque la eterna la libraba Vicente, siempre pensando en un mundo mejor».
Entonces no es un error pensar que Iván Soca es un artista del lente, y hay prueba fehaciente de ello al encontrar en sus archivos fotográficos buena parte de la memoria musical de nuestro país. Sin embargo, y ya lo dijo Vicente, es un trovador porque como aquellos, nunca busca, sino que encuentra.
«Además, defiendo la canción de autor y apoya como sea preciso la unión todos los creadores. Para mi mayor alegría, y reconozco que soy un hombre acompañado por la suerte, soy parte de Canto de Todos, iniciativa de Vicente Feliú para conectar a personas e ideales en ese vital proyecto que une el canto latinoamericano, la canción inteligente y comprometida, consecuente con la época que le corresponda vivir».
No es casual entonces que converse con Iván Soca sobre este sueño que tomó forma, felizmente. «La trova es la banda sonora de la nación. Con esa premisa, 82 trovadores y trovadoras de distintas partes del mundo se reunieron en Casa de las Américas hace 26 años y desde ese día, 11 de septiembre, cuando se regaló el concierto Un canto de todos, hemos sido una gran familia»
Mucho ha sucedido en 26 años, y mucho aún queda por luchar, afirma Iván Soca, a quien le asiste el derecho de decir que radican en una oficina en la Casa del Alba Cultural hace 15 años, no solo porque Vicente Feliú así lo quiso, sino porque el espíritu es el mismo que defiende la Alianza Bolivariana para los Pueblos de América.
«Muchos desafíos tenemos, sobre todo ahora que Vicente Feliú no está. El liderazgo ya no es vertical sino horizontal porque funcionamos como grupo cohesionado que respeta la premisa del proyecto y los ideales de Vicente Feliú de apoyar a los más jóvenes, a los desconocidos, a los noveles; escucharlos, producirles conciertos y DVD, y ello nos ha servido para identificar en el mundo trovadoresco a quienes están más cercanos a esta idea iberoamericana de la canción y la trova responsable y consecuente con la época que vivimos. La esencia es la misma pero la manera de llegar al horizonte ha debido cambiar.
«Vicente Feliú decía que Canto de Todos es como el colibrí, un animal pequeño pero el más persistente de todos. Si algo hemos aportado a nuestro país, a nuestra cultura, es justamente eso: nuestra consecuencia ideológica, política y cultural, y por supuesto, nuestra presencia en los momentos más importantes de nuestra nación».
Rememorar anécdotas se le hace difícil a Iván Soca. «Me conmuevo solo de recordar momentos importantes en estos más de 25 años. Muchos conciertos, muchos encuentros de creación, mucha hermandad y confianza, mucha entrega, mucha fuerza y sobre todo la certeza de que seguiremos aquí, haciendo de todos un lugar».



