Juventud Rebelde - Diario de la Juventud Cubana

Una cosecha para el futuro

A pesar de lo que los números indican, vista en perspectiva, la actuación cubana en la cita centrocaribeña de San Salvador apunta hacia dos próximos ciclos de mejores resultados

Autor:

Enio Echezábal Acosta

Los Juegos Centroamericanos y del Caribe de San Salvador, realizados en la capital cuscatleca entre el 23 de junio y el 8 de julio, fueron para Cuba un evento de muchos matices. La cosecha de la Mayor de las Antillas en la principal urbe salvadoreña y también en la subsede que fue República Dominicana, fue de 74 títulos, 59 medallas de plata y 63 de bronce, para un total de 196 podios que le permitieron a la delegación ubicarse tercera por detrás de México (145-108-100) y Colombia (87-92-65).

Más allá de haber sido la actuación de menos medallas en varias décadas y la primera vez desde 1962 en que no fuimos primeros o segundos del medallero regional, estos juegos que podríamos llamar como «de transición» dejaron claro que a la par de las carencias, dificultades y el margen de mejoría que tiene nuestros atletas, existen razones para pensar que en los siguientes ciclos olímpicos de Los Ángeles 2028 y Brisbane 2032 habrá un nuevo renacer en los resultados.

Momentos de gloria

En tierra centroamericana, hubo deportes que aportaron lo esperado, otros que se quedaron por debajo y algunos que superaron cualquier expectativa posible.

Los representantes de la lucha, con saldo de 15 oros y tres bronces tiraron como nunca del carro y volvieron a ser el grupo más fructífero en una cita multideportiva para la Isla. La confirmación de figuras protagónicas de los colchones más el ascenso de otras, ratificaron el poderío y las enormes perspectivas de los gladiadores cubanos para el futuro.

También en el área del combate destacó el judo
(9-3-2), que superó lo realizado en Barranquilla 2018. La mezcla de experiencia y juventud en ambas escuadras resultó en un casi pleno de podios (14 de 15) y un repunte esperado para esta disciplina que hace algunos años venía quedando a deber.

En el atletismo (9-11-8), las lesiones golpearon a estrellas como el saltador Maykel Massó y la heptalonista Adriana Díaz, quienes tuvieron como dignos «herederos» de turno a los jóvenes Alejandro Parada y Marys Patterson, monarcas en su debut en estas lides. También asumieron un rol protagónico, más allá de los experimentados, los discóbolos Mario Díaz y Silinda Morales, y la velocista Yunisleidys García, estrellas con proyección para la próxima década.

Como es costumbre, los tiradores hicieron un excelente trabajo que les permitió sumar cinco preseas de cada color. Ya fuera con pistolas o rifles, Jorge Félix Álvarez, Leurys Pupo, Laina Pérez, Guillermo Pías, Alejandro Delgado, Dianelys Pérez, Lisbet Hernández, Adianez Martínez y Alexander Molerio, entre otros, volvieron a demostrar su enorme nivel atlético y contrarrestaron la falta de competencias y balas con una fuerza mental digna de un monje tibetano.

La natación femenina escribió otro capítulo fabuloso e inesperado. Elisbet Gámez fue reina con sus cuatro oros (100 y 200 metros libres, más los relevos 4x100 y 4x200 metros libres), más la plata en 400 metros libres. Además, hay que recodar los dos bronces individuales de Andrea Becali en 100 y 200  metros libres, y el trabajo de ella misma a Elisbet, Lorena González y Laurent Estrada para alzarse dos veces en las postas.

Otra gran sorpresa dieron los varones de la gimnasia artística (2-4-0), quienes llegaron a San Salvador siendo prácticamente anónimos y regresaron convertidos en campeones. Con Diorges Escobar como gran estrella, el conjunto que además tuvo como medallistas a Alejandro de la Cruz, Yohendry Villaverde y Pablo Pozo ya comienza a soñar con victorias en espacios de mayor caché.

Canotaje (4-4-0), remo (3-7-0), ajedrez (3-3-1) y tenis de mesa (3-2-2), sin hacer demasiado ruido se ganaron un montón de aplausos y cimentaron su posición entre el pelotón de avanzada de los deportes que merecen todo el apoyo posible por parte de Inder para continuar aportando en citas múltiples.

El boxeo (2-2-5) palió la gris actuación del equipo varonil gracias a los oros de Julio César La Cruz (91 kg) y el superpesado Fernando Arzola (+91 kg), mientras que las mujeres superaron todas las expectativas con el subtítulo de Legnis Calá (57 kg) y los terceros lugares de Arianne Imbert (66 kg) y Yaquelín Estornell (75 kg).

Los pesistas (2-3-6) tuvieron sus mejores momentos mediante Arley Calderón, oro en el envión y bronce en el arranque de los 61 kilos, y la joven Marifélix Sarría, quien ganó el envión de los 87 femeninos y fue cuarta en el movimiento inicial. También destacó en la palanqueta Yeniuska Mirabal, plata en las dos competencias de los 71 kilos

Aunque en menor medida, los clavados (2-3-2), la esgrima (2-1-4), el taekwondo (2-1-4),  el ciclismo de ruta (2-0-0) , las del karate (1-0-1) hicieron lo suyo en pos de sumar doradas y de otros colores desde las modalidades individuales.

Entre los deportes colectivos, el balonmano fue el más destacado al llevarse sendos títulos en cada sexo, mientras que el voleibol alcanzó el oro en la rama varonil y un valioso bronce entre las féminas.

El béisbol dio un alegrón al colarse en la final luego de remontar los resultados adversos del comienzo. Sin embargo, el caprichoso clima les impidió disputar el duelo definitivo ante México y debieron conformarse con el metal argénteo.

El hockey se quedó por debajo de lo alcanzado en Barranquilla, pues el femenino se quedó en plata y el masculino fue tercero. De los demás, solo sumaron podios el softbol (f) y polo acuático (m), ambos de plata, y el voleibol de playa (m) con un bronce.

Comparte esta noticia

Enviar por E-mail

  • Los comentarios deben basarse en el respeto a los criterios.
  • No se admitirán ofensas, frases vulgares, ni palabras obscenas.
  • Nos reservamos el derecho de no publicar los que incumplan con las normas de este sitio.