Marifélix con su medalla de oro de los Juegos Santo Domingo 2026. Autor: Mónica Ramírez/JIT Publicado: 08/08/2026 | 07:01 pm
SANTO DOMINGO, República Dominicana.― Marifélix Sarría Ruiz no llegó contenta a la prueba de envión. Se le veía con el rostro contrariado, más bien tenso. Un rato antes había fallado los tres intentos en la modalidad de arranque. Tres oportunidades, tres fallas donde las pesas se les fueron de las manos o ella tuvo que doblegarse.
¿Cuántas cosa pasaron por la cabeza? Muy parca, ella no hacía gesto alguno. La tensión la vivía para ella. A diferencia de otras competidoras, con la joven no había ni un brazo levantado, ni una sonrisa, nada.
Así llegó al envión. Las grandes figuras por la aclamación del público comenzaron a pasar. República Dominicana, Puerto Rico, México, El Salvador, Guatemala… Brazos en alto, saludos, sonrisas, ovaciones..
Pero le toca su primer turno y con Mariafélix no hay nada de eso. Ceñuda, surge de los camerinos, se aprieta la faja, se empolva las manos y se para delante de las pesas. Hay cierro aire de formalidad en el ambiente. Un vamos a ver qué hace esta niña que ya perdió. Y la niña se lleva las pesas de un primer golpe. Las sostiene por encima del pecho y de un salto las pone encima de su cabeza. Cuando las suelta, en la pizarra aparece el dato: ha levantado 150 kilos, el mayor volumen de todas.
Y el público comienza a mirarla. Porque en la pizarra aparece otro número: 153 kilos. Una rápida revisión confirma la sospecha. Más nadie ha podido levantar ni la primera ni la segunda cifra en las rondas que se han realizado.
Ella aparece de nuevo. Sabe que es la definición. Sabe que el otro la está rondando. Y lo levanta. Ahora se ríe. Discreta, pero se ríe. Ya no es el rostro triste.
Va a la tercera ronda. A los 163 kilos. Una barbaridad. Una más. Hace el intento, y queda. Pero ya todo está hecho. Nadie la puede seguir. Nadie ha tenido la fuerza de ella. Nadie ha podido levantar más. Y llega tu momento Mariafélix, el de colgarte la medalla, y la sientes en el cuello y miras hacia adelante y no hace falta más nada. Porque está tu sonrisa. La alegría de la última medalla de oro. La última de Cuba.
