Acuse de recibo
Gilberto Mundo Pérez Morejón, residente en Sergio, No. 10, entre carretera de Lucero y Lindero, en el reparto La Solita, municipio habanero de Arroyo Naranjo, denuncia en su carta lo que califica como «un asunto grave que está ocurriendo en este municipio con los procesos de jubilación».
Refiere que en febrero de 2025 cumplió la edad necesaria para jubilarse, y en marzo de ese año presentó la documentación requerida. Y el pasado 20 de octubre, cuando me escribió, habían transcurrido 19 meses de espera, sin que ni siquiera llegara a feliz término su ansiada jubilación, después de tantos años laborados.
«Durante este tiempo, manifiesta, he realizado muchas visitas a los implicados, incluso, fui al Partido municipal. Hoy me personé nuevamente a la filial del Instituto Nacional de Seguridad Social municipal y aún no ha concluido. Son múltiples las excusas ofrecidas, que incluyen mudanza de local, falta de personal, problemas técnicos y otras; pero la realidad es que no hay solución al problema».
Lo que más le preocupa a Gilberto es que no se trata de su caso únicamente. «Hay cientos de personas en esa misma situación, explica. Y suscribe que es de la estirpe de los agradecidos; por lo cual desde esa posición hace este justo reclamo, sobre todo pensando en ayudar a preservar una de las conquistas de la Revolución y su prestigio y credibilidad», concluye.
Desde Vicente Cutiño, No. 23, altos, entre Lora y Avenida Cementerio, en el reparto Segundo de la ciudad de Las Tunas, Tereza Escobar Escalona señala que desde el 6 de octubre de 2025 solicitó trámite en la Consultoría Jurídica de esa provincia, concerniente al Plan Temático de la carrera de Periodismo, cursada por su hija en la Universidad Oscar Lucero Moya de la ciudad de Holguín, y siempre le comunican que dicha provincia demora en enviar los documentos.
«He llamado a la Secretaría de dicha universidad, manifiesta, y nunca han atendido al teléfono. En varias ocasiones me he dirigido a la consultoría, y me dicen que cuando el documento llegue se me avisará. ¿Hasta cuándo?, cuestiona. Es la única vía que poseo para acceder al documento que mi hija necesita. Y no estoy pidiendo un favor, porque pagué ese servicio como está establecido. Y conservo la prueba», termina.
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