Juventud Rebelde - Diario de la Juventud Cubana

Díaz-Canel: «Hagamos posible los sueños y hasta los imposibles»

Al clausurar el Segundo Periodo Ordinario de Sesiones de la Asamblea Nacional del Poder Popular, en su X Legislatura, el presidente Díaz-Canel valoró que los debates se han sumergido en lo más profundo de los problemas del país, considerando las posibles salidas y soluciones a la situación actual

Autor:

Angélica Paredes López

«Estamos siendo protagonistas y testigos de decisiones cruciales. Aquí se han abordado los temas de mayor relevancia para el presente y el futuro de la nación», afirmó el Primer Secretario del Comité Central del Partido Comunista y Presidente de la República, Miguel Díaz-Canel Bermúdez, al clausurar este viernes el Segundo Periodo Ordinario de Sesiones de la Asamblea Nacional del Poder Popular, en su X Legislatura.

En el salón plenario del Palacio de las Convenciones, donde ocupó su escaño como diputado el líder de la Revolución, General de Ejército Raúl Castro Ruz, el mandatario cubano repasó en apenas 35 minutos la vida política, económica y social de la nación.

Díaz-Canel comentó que la efectividad de las medidas que en el próximo año se deben implementar, para avanzar con mayor celeridad en la recuperación económica, «depende de cuánto hagamos para generar más riquezas, con incentivos al trabajo y una más adecuada distribución de los recursos».

En ese sentido, consideró que del éxito de su implementación dependerá también «el avance en la eliminación de las principales distorsiones que hoy comprometen las posibilidades de crecimiento económico y desarrollo del país en el corto, mediano y largo plazos».

Al explicar que ninguna medida resuelve por sí sola todos los desafíos; el jefe de Estado subrayó que «el reto es aplicarlas organizadamente, evaluando sus impactos, ajustando el proceso sistemáticamente y ocupándonos del tratamiento diferenciado para los que puedan resultar más afectados».

Al referirse a las opiniones de todo tipo que se manifiestan en las redes sociales, «acerca de medidas que apenas se han esbozado», señaló que es comprensible, porque se trata de decisiones complejas, como complejo es el momento.

En este tema, Díaz-Canel afirmó enfáticamente, generando fuertes aplausos, que «para nada existe un paquete neoliberal contra el pueblo, ni una cruzada contra las MIPYMES».

El presidente cubano mencionó que, aunque no faltan los que piensan que el Fin de Año es sólo para buenas noticias, y «nada nos haría más felices que anunciarles que se suben los salarios y que tendremos divisas y combustible suficientes para terminar con el agobio que provocan las carencias», lamentablemente, no es posible.

Con la sinceridad que ha caracterizado durante más de sesenta años a la Revolución cubana, el mandatario evocó las memorables palabras de Fidel el 8 de enero de 1959, en el entonces cuartel militar de Columbia, cuando en las primeras horas del triunfo, en medio de la celebración, expresó al pueblo: «La alegría es inmensa. Y, sin embargo, queda mucho por hacer todavía. No nos engañemos creyendo que en lo adelante todo será fácil; quizás en lo adelante todo sea más difícil».

«Así se ha actuado en los 65 años transcurridos. Y así actuaremos los continuadores de la Revolución», aseveró el Presidente de la República.

Y agregó: «Estamos conscientes de la gravedad de la situación económica y que para resolverla es preciso actuar. Mala, muy mala noticia sería quedarnos paralizados o insistir en seguir una ruta que ha demostrado ser impracticable por insostenible».

Resistencia cubana frente a la guerra económica

En la última sesión de la Asamblea de 2023, que según puntualizó el presidente Díaz-Canel, «puede marcar el inicio de una nueva tendencia en el comportamiento de la economía cubana», corregir profundas distorsiones y desviaciones estructurales que lastran el desempeño económico es palabra de orden, para remontar la complejísima situación que enfrentamos por los impactos combinados del cerco norteamericano, la crisis en las relaciones económicas internacionales y nuestros propios errores.

«Una vez más, todo dependerá de la capacidad que tengamos de ejecutar e implementar adecuadamente las medidas anunciadas», insistió el jefe de Estado.

Díaz-Canel había dedicado los minutos iniciales de su discurso a explicar aspectos de lo que hemos llamado «economía de guerra», porque debe operar en un escenario de política de máxima asfixia, diseñada y aplicada contra un pequeño país por el más poderoso de los imperios.

Entonces, denunció los impactos del bloqueo que impone el gobierno norteamericano; su jamás abandonado empeño de destruir a la Revolución y lograr el “cambio de régimen”; las acciones de desestabilización, descrédito y guerra mediática que buscan alentar el estallido social; y la reactivación, incluso, de las amenazas de actos terroristas que las autoridades del norteño país hacen como que no ven o no reconocen.

Con claridad absoluta, Díaz-Canel acotó que hoy «Cuba enfrenta los impactos del bloqueo recrudecido y los efectos de los errores cometidos».

«Durante estos días hemos hablado de esfuerzos que todavía no se traducen en soluciones, de medidas que no fructificaron, de pronósticos que no se cumplieron», reconoció el mandatario.

Y más adelante, remarcó: «Corresponde ahora avanzar en la rectificación paulatina. Otra vez es tiempo de rectificar. La rectificación es un proceso inherente a la Revolución».

Proyecciones y prioridades para el 2024

El mandatario cubano argumentó que, a partir del esfuerzo personal y colectivo, mirando hacia adentro, se proyectan para el año 2024 crecimientos en niveles de actividad que son decisivos para el país, aunque aún insuficientes para cubrir la demanda.

Enfatizó, también, que especial atención requiere la producción de alimentos, resolviendo territorialmente las necesidades de cada localidad.

De igual manera, subrayó la importancia de recuperar el turismo; de detener la caída en la industria azucarera; de tomar el control de las divisas y del mercado cambiario por el Estado; y de reordenar el sistema financiero, garantizando a quienes los generan, niveles de autofinanciamiento y gestión de las divisas.

El sistema empresarial debe estar dispuesto a hacer todo lo posible para estimular la producción de bienes y servicios que permitan ampliar la oferta -indicó el presidente cubano- aprovechando adecuadamente las facultades que le han sido otorgadas. «El pueblo espera que los empresarios cubanos apuesten con todo por el país», insistió Díaz-Canel.

En ese sentido, ratificó que «las políticas públicas son de obligatorio cumplimiento para todos los sectores», y que «enfrentaremos la pretensión enemiga de fracturar la unidad, y de poner al sector no estatal de la economía en contra de la Revolución».

«Para enfrentar con éxito esas pretensiones, se precisan reglas claras, coherentes y ajustadas a los objetivos de todos los actores económicos, para evitar deformaciones y tendencias negativas», consideró el mandatario.

Política exterior comprometida con la paz

Al resumir el ejercicio de Cuba al frente de la presidencia del Grupo de los 77 y China, asumida desde el mes de enero, el jefe de Estado valoró que ha demandado un gran esfuerzo de nuestras instituciones y del país, en general.

«Refleja nuestro compromiso en la defensa de las causas de los países del Sur Global, y la disposición a movilizar las energías en el empeño de garantizar la más efectiva representación de los intereses de las naciones en desarrollo en el concierto internacional», aseguró el mandatario.

De igual manera, valoró que este ejercicio ha demostrado la autoridad y liderazgo de la diplomacia cubana, su apego a principios, a la promoción del diálogo y la cooperación; y «su capacidad para construir consensos y defender la unidad de los países en desarrollo en los múltiples eventos multilaterales ocurridos en el año».

En sus reflexiones, el presidente de Cuba dedicó un momento especial a la causa de Palestina, al afirmar que «seguiremos denunciando con firmeza la masacre que hoy comete Israel, la potencia ocupante, contra el pueblo palestino».

Para ello, aseveró, debe cesar la impunidad que Estados Unidos garantiza a Israel. Debe cesar el genocidio. «Por Palestina Libre, siempre se alzará la voz de Cuba», aseguró.

A celebrar nuestra independencia, soberanía y libertad

En los minutos finales de su intervención, varias veces aplaudida, Díaz-Canel extendió una felicitación y reconocimiento a los educadores cubanos en su día, «para los que están aquí, que no son pocos; y para todos los que ejercieron o ejercen el hermoso oficio de enseñar, conscientes de que tienen en sus manos la obra más trascendental e importante de la sociedad: la formación de las generaciones del futuro».

«¡Esta es la Revolución! Cuando decimos esa frase, en la que se resumen 65 años de creación heroica, pensamos en primer lugar en la Salud y en la Educación», expresó con orgullo quien también es profesor y educador.

Y añadió, al referirse a estas decisivas conquistas de la obra revolucionaria: «Esos son dos brazos de la obra inmensa, fundamental, básica, sobre la que levantamos, contra viento y marea, el ideal de una nación que tiene en el centro de sus preocupaciones y desvelos al ser humano. Y lo tendrá mientras la Revolución exista. Que para eso se hizo».

A las puertas de una conmemoración trascendente, la celebración del aniversario 65 del triunfo de la Revolución, Díaz-Canel resaltó que «Cuba despedirá el año con la alegría que ni los peores vendavales de la naturaleza o el imperio han podido arrebatarnos».

«Vamos a celebrar nuestra voluntad de cambiar lo que debe ser cambiado, para mantener y superar las conquistas sociales que la Revolución convirtió en derechos del pueblo», subrayó el mandatario. Y más adelante expresó: «Vamos a celebrar nuestra independencia, nuestra soberanía y nuestra libertad».

En su discurso crítico y esperanzador, directo y cargado de energía, Díaz-Canel llamó una vez más a la unidad, para que «juntos hagamos posible el sueño de derrotar la política de persecución y cerco a Cuba, y el ideal de prosperidad para el pueblo, que ha movido a los revolucionarios cubanos de todas las épocas».

«Hagamos posible los sueños y hasta los imposibles», instó Díaz-Canel a los diputados y al pueblo que ellos representan.

Al General de Ejército Raúl Castro expresó la permanente gratitud «por estar y por animarnos siempre a conquistar la próxima meta»; y porque «nos ha enseñado muchas veces que sí se Puede, si avanzamos unidos, y así lo haremos».

«Se imponen la voluntad de trabajar, el afán de avanzar, la disposición de perfeccionar y la convicción profunda de que vamos a vencer», concluyó su intervención el presidente cubano con la certeza de que esta «es la Revolución, la idea inderrotable de que todos los sueños son realizables».

(Tomado del sitio web de la Presidencia y Gobierno de la República de Cuba)

Comparte esta noticia

Enviar por E-mail

  • Los comentarios deben basarse en el respeto a los criterios.
  • No se admitirán ofensas, frases vulgares, ni palabras obscenas.
  • Nos reservamos el derecho de no publicar los que incumplan con las normas de este sitio.