Los vueltabajeros respaldan al pueblo venezolano y exigen una fe de vida del presidente Maduro. Autor: Dorelys Canivell Canal Publicado: 03/01/2026 | 06:40 pm
PINAR DEL RÍO.— Cientos de vueltabajeros se reunieron la tarde de este sábado para repudiar la agresión contra Venezuela y el secuestro de Nicolás Maduro por fuerzas de los Estados Unidos, y patentar que los hijos de esta tierra están con los bolivarianos.
Así lo expresó el joven Alejandro Bosmenier, quien refirió: «No seremos bajo ningún contexto simples observadores o testigos pasivos ante las agresiones, amenazas y burlas descaradas a la paz y la soberanía de los pueblos del mundo. Estaremos siempre junto a las causas justas y defenderemos incansablemente nuestra zona de paz, la que no podrá ser vulnerada por nada ni por nadie».
Por su parte, la doctora Yanet Escalona Espinosa, quien ejerce en el policlínico Turcios Lima, como profesional de la salud y colaboradora anteriormente en Venezuela, trasladó a sus amigos en esa tierra que con el personal sanitario cubano pueden contar: «Ellos representan lo mejor de nuestra vocación internacionalista, y su seguridad y bienestar están garantizados gracias a la cooperación estrecha y el espíritu solidario que caracteriza a nuestras misiones».
«La solidaridad no es un gesto aislado, es un principio revolucionario», reafirmó.
Ello fue ratificado por el doctor Reinaldo Menéndez García, director provincial de Asistencia médica, medicamentos y tecnologías médicas, quien comentó que no es solo la zona de paz la que está amenazada, sino que se ha violado el compromiso de los 33 países miembros de la Comunidad de Estados Latinoeamericanos y caribeños (CELAC), cuando así la proclamaron.
Denunció que se emplea como pretexto para la agresión la lucha contra el narcotráfico, cuando es conocido que es Estados Unidos el mayor mercado de estupefacientes de la región, sin que haya un esfuerzo serio y efectivo del gobierno para impedirlo.
Los vueltabajeros respaldan así al pueblo venezolano y exigen una fe de vida del presidente Maduro y la primera combatiente Cilia Flores.

FOTO: DORELYS CANIVELL CANAL
