Miles de santaclareños en una Tribuna Abierta rechazaron el golpe político que intenta dar el Gobierno de los Estados Unidos con la acusación al General de Ejército Raúl Castro Ruz y denunciaron el impacto del bloqueo en el pueblo cubano. Autor: Periódico Vanguardia Publicado: 26/05/2026 | 09:54 pm
SANTA CLARA, Villa Clara.— Las notas del Himno Nacional rompieron el murmullo de los miles de santaclareños que, en representación de toda la provincia, asistieron este 26 de mayo a la Tribuna Abierta realizada en el parque Leoncio Vidal, para celebrar los 95 años del General de Ejército Raúl Castro Ruz, rechazar el golpe político que intenta dar el Gobierno de los Estados Unidos con la acusación de su Departamento de Justicia, y denunciar los impactos del bloqueo económico, comercial y financiero y del cerco energético sobre el pueblo cubano.
«Hoy puedo imaginar la suerte de tu batallar / Con la fiera tormenta sin el mástil superior / Sin la flor de Santiago que en la sierra te hizo amar / Y nada te frenó a seguirnos dando lo mejor», resonó en la voz y la guitarra del trovador Raúl Torres, autor de la canción El último mambí.
Sin apartar la emoción de la racionalidad inherente al Derecho, la joven jurista Leidy Laura Jiménez Cárdenas, habló en defensa del hombre modesto —no solo de nombre—, más presto a escuchar que a hablar, sin dejar de decir lo justo; el guía preocupado por las jóvenes generaciones, que acompaña como un abuelo e insiste en que «la Revolución se hace con ternura».
Entre los obstáculos con que tropieza la acusación por el derribo de las avionetas que invadieron en reiteradas ocasiones el espacio aéreo cubano en 1996, mencionó la prescripción de la acción penal, pues después de 30 años nadie puede garantizar que continúen intactas las pruebas, las cadenas de custodia y la memoria de los testigos.
Al amparo del artículo 2 de la Carta de las Naciones Unidas, ratificó que EE. UU. no tiene competencia para juzgar a un exjefe de Estado cubano por hechos ocurridos en el espacio aéreo de nuestro territorio, y cuestionó la autoridad moral del país que se presenta como juez universal mientras mantiene una base militar ilegal en Guantánamo, invade naciones soberanas y aplica bloqueos condenados por la Asamblea General de la ONU.
«Esa acusación es improcedente, no por patriotismo ciego, sino por convicción jurídica. La prescripción la invalida, la falta de jurisdicción y competencia la anula, y la hipocresía de quienes la formulan la vuelve, además, indigna», aseveró.
Varios materiales audiovisuales mostraron desde la rectitud del guerrillero hasta la intimidad del hombre al que le gustaba reunir a todos los hijos y retozar con los nietos, sin dejar de preocuparse nunca por los problemas que aquejaban a la gente humilde, según contó la propia Vilma Espín en un fragmento de entrevista proyectado.
Un duro contraste se hizo evidente, entre la delicadeza de las zapatillas de Liz Adriana Castellanos Guevara, bailarina de la compañía de ballet infantil Marta Anido, y los argumentos de la Dra. Dianevys Arango Inerarity quien examinó «esa herida abierta en el tejido social del país y que duele con especial crueldad en el sector de la Salud Pública»: el bloqueo económico, comercial y financiero impuesto a Cuba.
Habló de los niños que padecen leucemias o tumores del sistema nervioso central y no pueden acceder a los quimioterápicos más eficaces, porque las empresas que los producen tienen prohibido comerciar con nuestro país; de los pacientes con afecciones cardiacas graves que ven postergadas sus cirugías por la falta de marcapasos avanzados o insumos quirúrgicos que hay que adquirir en mercados lejanos, multiplicando costos de transportación y tiempos de espera; de la comunidad científica que trabaja con las manos atadas, desde que a una potencia imperial se le ocurrió que sancionar a la ciencia es la mejor forma de castigar a un gobierno, y de los profesionales que a diario suplen la falta de recursos con inventiva, empatía y sacrificio, sin renunciar a la vocación humanista de la Revolución.
Con similar contundencia rugieron los versos de los cienfuegueros Nelson Valdés y El Kikiri de Cisneros, y las palabras de la gobernadora provincial, Milaxy Yanet Sánchez Armas: «Venimos a dar una respuesta contundente a la infamia. Venimos a hablar de un mambí que sigue con el pie en el estribo».
Del hombre que demostró que se pudo, se puede y siempre se podrá, elogió su mandato fecundo al frente del país, cuando «enfrentó la actualización del modelo económico y social cubano, negoció la deuda externa, promovió las formas de gestión no estatal, logró la liberación de los Cinco Héroes, capitaneó las conversaciones con Estados Unidos, apoyó leyes trascendentales, incluida la nueva Constitución». Asimismo, expuso el rostro humano de las víctimas del bloqueo energético y del terrorismo de Estado, y reconoció al pueblo que se mantiene en pie a pesar de todo ese sufrimiento.
«Hoy este mar de pueblo significa un profundo rechazo a la infamia cometida por el Departamento de Justicia de Estados Unidos al pretender imputar al General de Ejército Raúl Castro Ruz, líder de la Revolución cubana. En la jornada por su 95 cumpleaños, ni amenazas, ni bloqueos, ni cerco energético, ni falsas acusaciones podrán doblegar la voluntad de un pueblo que ha hecho de su dignidad un escudo.
«Desde esta Tribuna, el pueblo de Santa Clara, con su voz y su presencia defiende la soberanía amenazada y respalda la Declaración del Gobierno Revolucionario Cubano. Además, denunciamos con toda la fuerza moral al imperialismo yanqui».

Foto: Periódico Vanguardia
