La fábrica de conservas de vegetales La Conchita se consolida como un polo importador y exportador en el territorio vueltabajero. Autor: Dorelys Canivell Canal Publicado: 12/07/2026 | 12:10 pm
PINAR DEL RÍO.— La empresa de conservas de vegetales La Conchita es más que una marca reconocida dentro y fuera de la Isla por sus pastas de guayaba y mango, salsas para pastas, mayonesas. Es, sobre todo, una industria que ha sabido abrirse camino en medio de un bloqueo recrudecido. Así, desde 2025 es un polo importador y exportador, que presta servicios también a otras entidades del territorio.
Al respecto, Yanitza Pereda Aguado, directora de Exportación e Importación, precisó que hoy exportan sus productos líderes y, además, incursionan en los dulces en almíbar, los néctares, las mermeladas, con muy buena aceptación en el mercado internacional.
«Comenzamos con la exportación de dos productos y ahora nos estamos extendiendo hasta nueve en Europa, con clientes muy satisfechos y una alta demanda que nos exige elevar las producciones», acotó.
La Conchita incluirá en una próxima exportación el ron Guayabita del Pinar, mieles, carbón vegetal. A su juicio, contar en el territorio con una empresa con capacidad exportadora e importadora viabiliza todas estas operaciones de comercio exterior e impacta sobre el desarrollo de la provincia.
Por su parte, Jesús González Arronte, director de La Conchita, explicó que para lograr sostenibilidad han optado por los encadenamientos, y ello ha garantizado las materias primas, la vitalidad de la empresa, y el cumplimiento de sus planes. En estos momentos tienen relaciones con más de diez actores económicos y las partes establecen la forma en la que se gestionan las relaciones contractuales, apuntó.
Comentó que más del 50 por ciento del plan se cumple a partir de los esquemas de negocios con los actores no estatales y el resto con los insumos propios de la fábrica. Dijo que algunos contratos garantizan producciones cooperadas, otros son de compraventa de insumos y también mantienen encadenamientos con empresas estatales.
La Conchita posee 14 puntos de venta en la provincia, realiza expendios a organismos priorizados, en comunidades en situación de vulnerabilidad y fortalece su responsabilidad social toda vez que atiende la Unidad de Cuidados Intensivos número cuatro del hospital Abel Santamaría y el hogar de niños sin amparo parental.
Todas estas alianzas repercuten en el salario de los trabajadores y en su permanencia en la fábrica. Así lo asegura el joven Luis Tomás Bravo Rodríguez, especialista en Compraventa Internacional.
«Tratamos de buscar la oferta más factible para lograr una mejor importación o exportación, teniendo en cuenta los precios de referencia del mercado, con el propósito de llegar a esos insumos que necesitamos y aminorar los costos», indicó.
La Conchita, una industria Vanguardia Nacional, tiene en sus jóvenes una cantera importante, que no solo trabaja, sino que asume roles determinantes en la empresa, comentó Bravo Rodríguez, quien es también el secretario de la Unión de Jóvenes Comunista del centro.
El lácteo es referencia
La empresa de productos lácteos y confiterías Raúl Fornell Delgado es otro referente en cuanto a las alianzas con el sector no estatal, una alternativa que ha permitido financiar parte de los encargos estatales que posee esta industria. En estos momentos mantiene de forma estable la línea de yogur natural, la de helados y paleticas y en menor escala se trabaja el queso, a partir de los deprimidos niveles de acopio de leche fresca en la provincia. Además, mantienen las líneas de bolitas de queso, la de hamburguesas y la de rolitos.
«Con los nuevos actores económicos se activaron proyectos como los dulces de masa, dos líneas de pan, dos líneas de hielo y la de embutidos, que es una de las más amplias que tenemos dentro del encadenamiento productivo, pues cuenta con más de 30 surtidos. Recientemente se activó la de sazones», explicó Emilia Aguirre López, directora de Regulación y control de la producción.
Sobre el sostenimiento de los encargos estatales, entre los que se cuentan el yogur destinado a los hospitales, a la casa de niños sin amparo parental, a los pequeños intolerantes a la leche, a algunas casas de adulto mayor y determinadas escuelas, Aguirre López declaró que se adquieren las materias primas mediante negociaciones con las mipymes.
Estas, señaló, son estrategias que trazó el Combinado Lácteo para hacer encadenamientos. «Comenzamos con dos actores no estatales y nos fuimos ampliando, porque para nosotros, como empresa, representa la entrada de materias primas, así como el sostenimiento y funcionamiento de líneas de producción que durante mucho tiempo no estuvieron activas».
Aydaris Miló Padrón, económica de la Mipyme D´Rojas, una de las empresas que contrae relaciones con el Combinado y que posee más de 30 productos en su cartera, señaló que sostienen un contrato para el arrendamiento de locales y espacios. Además, poseen producciones propias y otras que forman parte del encadenamiento productivo mediante producción cooperada.
D´Rojas opera en las instalaciones del Combinado desde finales de 2024 y ello fue posible tras un proceso inversionista y de cooperación entre ambas partes: la mipyme aportó sus recursos y la industria contribuyó con los suyos.
El encadenamiento no solo ha repercutido en beneficios económicos para la parte estatal, sino que la mipyme ha incrementado su plantilla de 18 a 90 trabajadores vinculados con la producción y hoy supera las cien toneladas mensuales entre todos los productos que elaboran.
De acuerdo con el contrato vigente, explicó la Directora de Regulación y control, el propio Combinado realiza las producciones y en otros, mediante el arrendamiento y aprovechamiento de la capacidad instalada, se han puesto a funcionar líneas de producción esenciales.
Desde el punto de vista económico, dijo, estas decisiones permiten sostener la empresa, incrementar el salario de los trabajadores y mantener una industria totalmente rentable, sin pérdidas en los momentos actuales. A eso se suma, reiteró, garantizar los encargos estatales vitales.
El Combinado posee encadenamientos con 16 actores no estatales, entre mipymes y trabajadores por cuenta propia, y los volúmenes de producción son significativos, pues oscilan entre 300 y 400 toneladas de productos al mes.
Aprovechar todo lo que es posible
Entidades de la Agricultura, la Industria Alimentaria y las de Energía y Minas han sido de las empresas que más resultados vienen logrando con la implementación de diferentes medidas que les permiten aprovechar sus recursos humanos, la infraestructura, las capacidades productivas que tenemos instaladas y encadenarse con el sector no estatal, reconoció Yamilé Ramos Cordero, primera secretaria del Comité Provincial del Partido Comunista en Pinar del Río, en entrevista con Juventud Rebelde.
«Eso ha sido fundamental para buscar las materias primas y el resto de los insumos necesarios para mantener la producción, aunque todavía no están en el nivel que quisiéramos ni al alcance de toda la población por los precios que tienen algunas de ellas; pero, sí, es una realidad, hoy no tenemos ninguna industria cerrada y eso es importante. Y todas están produciendo a través de diferentes vías, todas cubren el encargo social que tienen.
«Ha sido la solución para subsidiar, cubrir y asegurar el encargo social de cada una. A veces pensamos que, porque en estos lugares hay determinada estabilidad en la producción y se han mejorado los salarios, todo está bien, pero no es así. Sus trabajadores tienen que realizar un esfuerzo extraordinario todos los días, pero prima el sentido de pertenencia. Muchos de ellos comenzaron su vida laboral en estos centros y aún permanecen en ellos, ya con edad de jubilación. Esa convivencia del ímpetu de los nuevos que llegan y la experiencia de los que han recorrido un largo camino, pero no desisten, contribuye a que puedan enfrentar los retos».
