Primer Secretario del Comité Central del Partido y Presidente de la República, Miguel Díaz-Canel Bermúdez, asiste a inauguración del 24to. Encuentro Internacional de Partidos Comunistas y Obreros (EIPCO) Autor: Estudios Revolución Publicado: 08/08/2026 | 09:25 pm
El Primer Secretario del Comité Central del Partido Comunista de Cuba y Presidente de la República, Miguel Díaz-Canel Bermúdez, asistió la tarde de este viernes a la inauguración del 24to. Encuentro Internacional de Partidos Comunistas y Obreros (EIPCO), tras cuya clausura saludó uno por uno a las y los representantes de las organizaciones políticas que asisten al cónclave, muchas de ellas encabezadas por sus secretarios generales y presidentes.
Organización próxima a sus tres décadas de fundada, EIPCO sesiona este viernes y sábado en el Palacio de Convenciones, vísperas de las conmemoraciones centrales por el Centenario del natalicio del Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz, líder de la Revolución Cubana.
Su objetivo principal es reafirmar la solidaridad y el apoyo a Cuba de los más de cien partidos comunistas y obreros del mundo que conforman esta plataforma y constituye una oportunidad para expresar su condena ante la escalada agresiva del Gobierno de EE. UU. contra nuestro pueblo y denunciar el recrudecimiento sin precedentes del genocida bloqueo económico, comercial, financiero y el cerco energético impuesto por el imperialismo yanqui por medio de las órdenes ejecutivas del 29 de enero y el 1ro. de mayo pasado.
En opinión de los organizadores del intercambio, al que asisten más de cien líderes y militantes de 45 partidos políticos y obreros de todos los continentes, el 24to. EIPCO también contribuirá a la unidad y a la articulación de esta importante plataforma, nacida en 1998, en Atenas, Grecia, en momentos de gran incertidumbre para la izquierda y el movimiento comunista internacional, tras el derrumbe del campo socialista europeo y la desintegración de la URSS.
Fue impulsado entonces por el Partido Comunista de Grecia, junto a otros como Cuba y Brasil, por América Latina y el Caribe; Portugal, España, Turquía, Chipre y Rusia, por Europa; Sudáfrica y Sudán, por África; Líbano, Siria e Irán, por Medio Oriente; y Vietnam, RPDC e India, por Asia, dándole un carácter universal a la iniciativa.
Los objetivos fundacionales de EIPCO están dirigidos a generar un espacio de reflexión, intercambio y colaboración; de concertación de posiciones y acciones comunes entre los partidos comunistas; y de solidaridad internacional con las causas y luchas de los trabajadores y los pueblos que enfrentan la agresión imperialista.
Cuba es patrimonio de los pueblos del mundo
Del acompañamiento y apoyo a Cuba por parte de las mayorías populares del mundo y de los militantes de los partidos comunistas y obreros reunidos en la plataforma EIPCO, habló el compañero Kemal Okuyan, secretario general del Partido Comunista de Türkiye, quien subrayó la trascendencia de encontrarse esta vez en La Habana y en el contexto de las celebraciones por el centenario del Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz.
Okuyan resaltó la estatura de Fidel como líder latinoamericano y mundial y la importancia de releer su obra, porque él fue un hombre, dijo, que nunca se vendió, que nunca abandonó sus ideales, que siempre defendió sus principios, que llevó la lucha a los máximos límites en favor de los pueblos.
El Secretario General del Partido Comunista de Türkiye denunció la agresiva y tendenciosa campaña de agresión del Gobierno de Estados Unidos contra Cuba, con mentiras –denunció-- donde se acusa al país de actividades subversivas y otras falsedades, cuando es el imperio el origen de todo lo horrible que está ocurriendo en el planeta.
Ante la campaña anticomunista desarrollada actualmente por la administración estadounidense, el dirigente turco enfatizó que es todo lo contrario, que el comunismo sigue siendo hoy –afirmó— la única esperanza que tiene la humanidad para salir de la pesadilla que está viviendo por las políticas imperialistas.
«Hoy no hay ninguna razón –afirmó el compañero Kemal Okuyan– para pensar que el capitalismo será más estable y entraremos en una etapa de mayores beneficios. Hoy –denunció— el capitalismo está desencadenado y los proletarios del mundo son los destinados a romper esa cadena».
La actualidad del socialismo –aseveró el Secretario General del Partido Comunista de Türkiye- es muy importante. Y tenemos que evitar el que capitalismo destruya la humanidad.
El socialismo sigue siendo la esperanza
Al dar la bienvenida a los participantes, el miembro del Buró Político y Secretario de Organización del Comité Central del Partido Comunista de Cuba, Roberto Morales Ojeda, les agradeció y transmitió la admiración del pueblo cubano por –les dijo— «esa dignidad que ustedes encarnan, viniendo a Cuba en tiempos difíciles».
«Sabemos que ustedes han sorteado obstáculos de todo tipo, que han desafiado amenazas, enfrentado odios y asumido consecuencias, para venir a nuestra patria y levantar la voz de la justicia en tiempos de injusticias», expresó Morales Ojeda subrayando el «valor extraordinario» de la presencia en la Isla de estos amigos.
Su participación en este 24to. Encuentro, añadió, «nos confirma que Cuba no está sola y que cuenta con el acompañamiento y la solidaridad permanente de los partidos comunistas y obreros que conforman esta importante plataforma».
En la inauguración del cónclave, el Secretario de Organización del CC del PCC enfatizó la relevancia de darse cita hoy y aquí, «en una nación sometida al genocidio, un país que sufre los terribles rigores de un castigo colectivo, bloqueado hasta límites extremos para impedir la entrada de combustibles, medicinas, alimentos, piezas de repuestos, oportunidades de inversiones y comercio, créditos y cualquier recurso vital para las familias.
«Los hogares cubanos –explicó– sufren prolongados cortes de electricidad, carencia de agua, limitada cocción de los alimentos y toda la secuela de malestar que esas condiciones de vida generan, especialmente en los más vulnerables».
En una detallada descripción del impacto «doloroso y triste» que están provocando las agresiones y sanciones de EE. UU. contra el pueblo cubano, Morales Ojeda reiteró que para semejante barbarie el gobierno estadounidense usa cínicamente «argumentos insostenibles, mentiras que irrespetan la inteligencia y son una burla a la comunidad internacional».
«No hay argumentos más falsos y peligrosos que los que han inventado con respecto a nuestra patria –dijo–. Se trata de un nuevo macartismo, de un plan orquestado para crear un pretexto que justifique una escalada militar y una intervención en suelo cubano».
Pero Cuba –argumentó— no ha permanecido inerte, «no somos, como ellos pretenden hacer creer al mundo, un «estado fallido» incapaz de reaccionar, de buscar soluciones y salir adelante», enfatizó el Secretario de Organización del CC-PCC recordando conceptos del Primer Secretario del Comité Central del PCC y Presidente de las República, compañero Miguel Díaz Canel Bermúdez, en la clausura de la más reciente sesión de nuestro Parlamento.
Morales Ojeda abordó en su intervención ante el 24to. Encuentro Internacional de Partidos Comunistas y Obreros las más recientes decisiones adoptadas por el país para enfrentar los actuales desafíos, dirigidas a «desatar las fuerzas productivas para generar riqueza y distribuirla con justicia social, mejorar las condiciones de vida del pueblo, potenciar el desarrollo socioeconómico del país y preservar las conquistas sociales, con el alcance y calidad que durante décadas ha distinguido a la Revolución Cubana».
Decisiones –enfatizó— «tomadas sobre las bases teóricas del Marxismo–Leninismo, el pensamiento martiano, el legado del Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz y las enseñanzas del General de Ejército Raúl Castro Ruz.
Son transformaciones que ya están en marcha y que –expresó— «realizamos con pleno apego a la independencia y la soberanía; para fortalecer la capacidad del gobierno revolucionario de seguir defendiendo los intereses del pueblo y el derecho de continuar construyendo el socialismo, acorde a nuestras características propias y las limitaciones que enfrentamos».
La arremetida neofascista no es solo contra Cuba
En el diálogo con los participantes en el encuentro, Morales Ojeda subrayó la relevancia de la celebración del 24 EIPCO en los momentos actuales, cuando es «cada vez más evidente que la arremetida neofascista no es solo contra Cuba, es mucho más peligrosa, es contra cualquier idea que desafíe el poder de las grandes corporaciones y que amenace el pensamiento conservador y expansionista del capitalismo».
Recordó a propósito las emblemáticas reflexiones del Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz, cuando expresó que «una nueva y repugnante forma de fascismo está surgiendo con notable fuerza en este momento de la historia humana», advirtiendo que esta nueva manifestación operaba con métodos distintos a los del nazismo y el fascismo clásicos.
Y sobre estos trascendentales temas y desafíos –comentó el dirigente cubano– «estamos convencidos de que tendremos un fructífero debate, que ayudará al fortalecimiento de esta plataforma, cercana ya a celebrar su 30 aniversario y a la consolidación de la cooperación entre todos los partidos comunistas y obreros que la integran.
«De conjunto –afirmó–, continuaremos preservando las ideas del socialismo y el pensamiento emancipador de izquierda, que lejos de ser amenaza o sinónimo de fracaso, es la esperanza para un planeta donde las grandes mayorías siguen siendo víctimas de los apetitos imperiales, el despojo de los recursos y la destrucción del medio ambiente».
Y este es también –compartió— «un espacio para defender la paz, porque un acto irresponsable contra Cuba provocaría dolorosas pérdidas humanas que pueden ser evitadas y una incalculable inestabilidad para la región y para un mundo ya sacudido por las guerras, la destrucción y la desesperanza».
Nuestro rumbo ni ha cambiado ni cambiará
La inauguración del 24to. Encuentro Internacional de Partidos Comunistas y Obreros (EIPCO), celebrada en la tarde de este viernes en el Palacio de las Convenciones, también fue encabezada por el miembro del Buró Político, Bruno Rodríguez Parrilla; Jorge Luis Broche Lorenzo, integrante del Secretariado del Comité Central del Partido y jefe de su departamento Económico Productivo, y Emilio Lozada García, jefe del departamento de Relaciones Internacionales.
También asistieron Osnay Miguel Colina Rodríguez, secretario general de la CTC, y Meyvis Estévez Echevarría, primera secretaria de la UJC, entre otros dirigentes del Partido, el Estado y el Gobierno.
El Canciller cubano ofreció una conferencia magistral que abordó las características de la actual política agresiva del Gobierno de EE. UU. contra Cuba; de cómo nuestro país sabrá defenderse ante ella; y de la vigencia que hoy tiene la amenaza de agresión militar directa de los Estados Unidos.
Recordó a propósito que el gobierno de EE. UU. «conoce muy bien nuestra disposición a encontrar solución a las diferencias bilaterales por la vía del diálogo, y le consta la paciencia con que hemos aceptado el conversar sobre bases de respeto».
La de Cuba –subrayó Rodríguez Parrilla— es una vocación de paz, «como consta en las relaciones que disfrutamos con toda la comunidad internacional y en la proclama de paz de la América Latina y del Caribe firmada por los jefes de Estado y gobiernos de la región en La Habana».
«Pero la meta real y la inclinación verdadera del gobierno de los Estados Unidos –denunció– no se manifiestan por la vía del diálogo ni la diplomacia, ni tampoco por ofrecimientos hipócritas de ayuda, sino por medio de la coerción y el empeño de provocar el mayor castigo posible al pueblo cubano para conseguir su rendición».
Y –añadió el Canciller cubano— «sepan ustedes que nada, nunca, hablaremos con el gobierno de los Estados Unidos de los asuntos internos de la República de Cuba ni de los principios de la Revolución cubana; no se hablará una palabra del orden constitucional que nuestro pueblo se ha dado mediante una revolución y libres y universales referendos; no conversaremos sobre nuestras elecciones más democráticas y participativas que las de aquella plutocracia». Tampoco –aclaró— «habrá conversaciones sobre el ejercicio de la libre determinación por nuestro pueblo ni sobre la elección de nuestros líderes».
Al subrayar la importancia del 24 Encuentro Internacional de Partidos Comunistas y Obreros, Bruno Rodríguez Parrilla afirmó a los participantes que para Cuba la meta «seguirá siendo alcanzar la justicia social en el mayor grado posible, protegerla al máximo y asegurar su sostenibilidad».
Aquí –resaltó– «seguiremos siendo leales al marxismo-leninismo y a sus raíces martianas y fidelistas. Sabemos de los grandes desafíos que enfrentamos, pero nuestro rumbo ni ha cambiado ni cambiará».
«Nuestro camino seguirá siendo el del socialismo, el de la justicia social, el de la solidaridad. Sabemos que Cuba no está sola en esta batalla como confirman ustedes con su presencia aquí», expresó el Ministro de Relaciones Exteriores.
«Confíen en la lealtad de la Revolución cubana a todas y cualquier causa justa», explicitó el dirigente cubano, quién ponderó que «en momentos tan difíciles tiene un significado profundo que los partidos comunistas y obreros confirmemos nuestros compromisos, la lealtad a nuestros fundamentos y la proyección según las realidades actuales».
Transformaciones fruto de la decisión soberana del pueblo de Cuba
En la apertura del encuentro también intervino el miembro del Secretariado del Comité Central del Partido y jefe de su departamento Económico Productivo, Jorge Luis Broche Lorenzo, quien ofreció una conferencia magistral sobre las 176 transformaciones económicas y sociales.
Tras una síntesis de las medidas del Gobierno revolucionario y el proceso que lo caracterizó, el dirigente cubano compartió con las compañeras y compañeras del EIPCO lo que consideró las tres temáticas fundamentales que tributaron a estas transformaciones y que generaron tres interrogantes principales.
Primero –dijo–, si es una improvisación, un giro improvisado, sin base política ni programática acumulada. Segundo, si es una imposición externa, es decir, una concesión a las presiones, al bloqueo y al cerco financiero. Y tercero, si es un cambio de sistema, una marcha hacia el capitalismo y el abandono del socialismo.
Ante estas temáticas, Broche Lorenzo señaló a los militantes de partidos comunistas y obreros del mundo presentes en el encuentro que la tesis central que rige este proceso es una continuidad en los principios, los objetivos y las direcciones estratégicas, aunque sí hay transformaciones en los métodos, los instrumentos, las facultades y las velocidades de implementación.
Por lo tanto –aclaró–, aquí «no se cede en los principios del socialismo cubano, perfectamente referenciados en todos los documentos que rigen las transformaciones económicas y sociales. Por tanto, ¿cuál es la dimensión de esas transformaciones? Es un sistema estructurado, no de medidas aisladas. Son transformaciones correctamente conectadas, que además se concentran en 176 transformaciones y 23 ejes temáticos.
Sobre si estas decisiones están marcadas por la improvisación, recordó que se tienen, de forma demostrada, antecedente de más de 15 años en los que se han ido formulando estos aspectos, por lo que existe una correcta conexión entre los elementos esenciales y hay un marco conceptual vigente, el que fue actualizado en el 8vo. Congreso del Partido en el año 2021.
«Hay procesos institucionales que respaldan la aprobación de estas transformaciones. Hay actualización periódica. Hay un programa que antecedió a la formulación de estas transformaciones y que tiene una total coincidencia, como fue el proceso para la construcción del Programa Económico y Social del Gobierno para el año 2026», aseveró.
Y hay –además— una acumulación técnica, teórica, en la formulación de estas transformaciones, y que están validadas por todos los procesos de debate que han ocurrido en los últimos años, así como los acuerdos de los congresos fundamentalmente de la comunidad académica cubana, como fue el 9no. Congreso de la Asociación Nacional de Economistas y Contadores de Cuba (ANEC).
De la segunda pregunta, sobre ¿por qué no son una imposición externa?, Broche Lorenzo se refirió a la complejidad y agresividad imperialista en los momentos actuales, al punto que estas 176 transformaciones se están desarrollando en medio del bloqueo, la persecución financiera, el cerco energético y otras medidas punitivas que reducen recursos, pero que a la vez aceleran la necesidad de estas transformaciones, además de distorsiones internas, trabas, centralizaciones, baja productividad y decisiones que teníamos que implementar y que estaban pendientes.
El mayor valor que tienen estas transformaciones –ponderó– es que son «una respuesta soberana de los cubanos ante esta situación, donde Cuba diseña los cambios conforme a sus documentos e instituciones. No depende de negociaciones con nadie. Y soberanamente Cuba toma estas decisiones.
«Por tanto –acotó–, las presiones externas explican la urgencia, no el rumbo. Las transformaciones son fruto de la decisión soberana del pueblo de Cuba».
Sobre la tercera pregunta, relativa a ¿por qué las 176 transformaciones no significan buscar el capitalismo?, Broche Lorenzo explicó que con estas lo que se transforma es el grado de autonomía y de centralización. Cambian las reglas para operar, invertir, fijar salario y gestionar activos; la diversidad de instrumentos financieros y formas asociativas; la focalización de los subsidios; la incorporación de tecnología, datos, inteligencia artificial; así como la velocidad y la secuencia de la implementación, entre otros asuntos.
¿Pero qué no cambian las transformaciones?, insistió. Lo que no cambia, afirmó, es «el carácter socialista del proyecto»; el papel dirigente del Partido; la soberanía nacional; la planificación como componente central; el papel principal de la empresa estatal.
«Y la propiedad socialista en los sectores estratégicos, la salud, la educación, la ciencia, la cultura», que seguirán siendo gratuitas, universales y no privatizables.
«No se cambia de sistema. Se cambia el modo de gestionar, regular, producir, financiar y proteger para hacer sostenible el socialismo», afirmó Broche Lorenzo.
Este es un proceso, afirmó el miembro del Secretariado del Comité Central del Partido y jefe de su departamento Económico Productivo, en el que se está «salvando y protegiendo esas grandes conquistas que el proceso ha consolidado en su historia.
«El Partido mantiene la dirección política y la planificación sigue siendo central. La empresa estatal socialista se reafirma como pilar; se busca fortalecerla, no sustituirla. La apertura es selectiva y regulada. Capta tecnología, financiamiento, mercado y conocimiento».
Al mismo tiempo, afirmó, cada cambio está acompañado por control, transparencia, auditoría y rendiciones de cuentas. La propiedad socialista de todo el pueblo conserva el papel principal en los sectores estratégicos.
El Estado regula el mercado, controla la concentración y redistribuye la riqueza con equidad y justicia social. Y las políticas sociales, la equidad y la justicia social siguen siendo finalidades explícitas en las transformaciones.
Al mismo tiempo, añadió el dirigente cubano, las formas no estatales de gestión se integran al Plan Nacional de Desarrollo no como un sistema paralelo, sino integrado en ese tejido empresarial socialista, contribuyendo al desarrollo de la nación. Por lo tanto, la razón esencial de las transformaciones es la justicia social.
Las transformaciones que Cuba hoy emprende, señaló Broche Lorenzo, «no son para restaurar el capitalismo en Cuba, sino para defender y avanzar en la construcción socialista. Son el blindaje al heroísmo cotidiano de nuestro pueblo y es en definitiva lo que Fidel llamó cambiar todo lo que tiene que ser cambiado».
Tras su explicación a los colegas de los partidos comunistas y obreros del mundo presentes en el encuentro, Broche Lorenzo subrayó la importancia de que hoy estos amigos estén aquí, demostración de que «en este difícil entorno en que Cuba concibió y está implementando estas transformaciones no está sola».
Aquí, añadió, hay «una nación que no se arrodilla. Un bloqueo que es un castigo colectivo insoportable, pero ahí está la respuesta de resistencia, dignidad y creación del pueblo cubano».
