integrantes y colaboradores del suplemento humorístico Dedeté han reafirmado con sus obras la firmeza de los cubanos frente a esta ignominia. Autor: Avilarte Publicado: 07/05/2026 | 12:51 pm
Es triste ver cómo la pobreza moral sigue expresándose en las acciones de la actual Administración de EE.UU. contra Cuba como castigo colectivo, para que el sufrimiento y la desesperación hagan mella interna. Una y otra vez continúan apostando por la extorsión, por la asfixia, con el alcance ilimitado de la nueva Orden Ejecutiva firmada por el presidente Donald Trump el pasado 1ro. de mayo.
Se trata de una nueva disposición, con un marcado carácter extraterritorial, que busca intimidar a terceros países, bancos y empresas internacionales para que eviten cualquier relación con nuestra Isla. Con esta orden no se publicarán listas de sancionados. Y todo ello genera un efecto de intimidación generalizado, un clima de incertidumbre que desalienta a potenciales socios comerciales. Al eliminarse los períodos de notificación previa, no se da margen de reacción legal a ninguna entidad implicada en vínculos con Cuba. El propósito es amedrentar e intimidar aún más y, como consecuencia, reducir a su mínima expresión las relaciones de todo tipo, el apoyo y la cooperación.
Ante tamaña bajeza, integrantes y colaboradores del suplemento humorístico Dedeté han reafirmado con sus obras la firmeza de los cubanos frente a esta ignominia que, como dijera el Primer Secretario del Comité Central del Partido y Presidente de la República, Miguel Díaz-Canel Bermúdez, «es un acto de intromisión inaceptable en los asuntos internos de otra nación. Es un claro intento de imponer un modelo político por coerción económica, utilizando una ley doméstica para dictar las políticas de otras naciones en detrimento del multilateralismo».








