Reiteró que, a partir de la referida fecha, firmará los decretos necesarios para que la fiscal general reactive todas las órdenes de captura vigentes y «para que nuestras fuerzas armadas las hagan efectivas como corresponde».
De la Espriella volvió a insistir en que quienes actúan al margen de la ley tienen menos de un mes para someterse a la justicia porque «de lo contrario lo van a lamentar».
Por otra parte, mencionó que, a la luz de presuntas irregularidades encontradas en el proceso de transición en marcha, ordenó «conformar un grupo de abogados que ya está presentando las respectivas denuncias penales, fiscales y disciplinarias».
En el ámbito económico, aseguró que ya dio instrucciones al ministro de Hacienda designado, Miguel Gómez, para que prepare de inmediato un paquete de decretos orientados a reducir el gasto público.
«En los próximos días enviaré a Washington una delegación encabezada por el señor ministro para avanzar en la refinanciación de la deuda pública y en la búsqueda de nuevas fuentes de financiamiento. Hace semanas inicié discretamente esa agenda internacional», refirió.
Comentó que durante la próxima semana anunciará nuevos nombres de los funcionarios que integrarán su gabinete y que comenzará en la ciudad de Cúcuta, en el noreste, lo que denominó como el primero de los «empalmes territoriales».
Antes de finalizar su alocución, comentó que «algunos loquitos hablan de desobediencia civil», lo cual, a su juicio, es una expresión de «bloqueos y terrorismo urbano».
El comentario era una clara referencia al excandidato presidencial y senador Iván Cepeda, quien aseguró que si De la Espriella no respetaba los preceptos de la soberanía nacional se declararía en desobediencia civil pacífica.
«Como nos enseña la desobediencia civil, cuando la ley, las instituciones o la autoridad entran en conflicto con la conciencia moral, el ciudadano no solo tiene el derecho, sino el deber de resistir pacíficamente negándose a colaborar con la injusticia, el oprobio o la opresión», expresó recientemente el senador de oposición.
La solicitud del legislador fue el cierre de una exposición en la que cuestionó, a través de varios argumentos, la capacidad y disposición del mandatario electo de cumplir con los preceptos soberanos de la nación.
Recordó que, al tener ciudadanía estadounidense, De la Espriella prestó juramento de nacionalización en este país, lo cual implica compromisos y obligaciones que se hacen incompatibles con el ejercicio de la función y la condición presidencial en Colombia.
