Lamine Yamal celebra uno de sus goles contra el Villarreal. Autor: Tomada de Internet Publicado: 01/03/2026 | 06:24 pm
A 72 horas de uno de los partidos más importantes del año, de uno de esos juegos donde hay que apelar a la épica un poco más que a la pizarra, Lamine Yamal devolvió al Barcelona la esperanza de que todo puede pasar, incluso cuando tienes cuatro goles en contra. En su feudo, en el atardecer catalán, el adolescente rompió hasta tres veces las redes visitantes, en lo que no solo constituyó una exhibición de hambre, sino también el primer hat trick en su corta pero brillante carrera como futbolista
El Submarino amarillo quería tomar por asalto un Camp Nou en reparaciones. Con el ruido de las elecciones a la presidencia blaugrana, que definirán el futuro del club en este mes de marzo, y los cantos de sirena del sorteo de Champions más benevolente de los tiempos recientes, era un examen más para un Villareal en temporada soñada en liga.
Con el liderato en juego, y la mente situada en la semifinal del 3 de marzo, los locales saltaron a la cancha con una defensa combinada de titulares y revulsivos, un mediocampo plagado de juventud y una delantera que mandaba un claro mensaje: cero relajación, y si un escenario de prueba para el crucial duelo contra el Atlético de Madrid
En el terreno de juego, y a pesar de que el Villarreal se jugaba mantener el tercer lugar, todo fue color blaugrana. 19 disparos culés por 6 amarillos, ocho tiros a puerta locales por uno solo visitante. Y en lo que marca la diferencia, los goles, dominio absoluto que marcaba la goleada. En la cima del choque, en la cresta de la ola del rendimiento Azulgrana, un Lamine Yamal excelso, que, entre diabluras, golazos y mucha samba marcó el camino del éxito.
En el cierre Robert Lewandowski culminó una goleada de libro, pero ya el mal estaba hecho, y la victoria cantada. Un éxito para oxigenar las almas blaugranas, y ganar confianza rumbo a lo que está por venir.
