Foot cover de Noticia Autor: Archivo Publicado: 07/04/2026 | 02:04 pm
Aunque el curso ordinario de las instancias jurídicas y la reparación histórica no actúan con la celeridad que quisieran la mayoría de los ciudadanos, la justicia al final se impone de manera inexorable. Así ha ocurrido en el caso que juzga la muerte de Patrice Émery Lumumba el 21 de enero de 1961, que, más allá de complicidades de Estado y supuestas prescripciones penales, se atenderán, tanto los reclamos de los descendientes del primer ministro congolés, como las reivindicaciones emancipadoras y panafricanistas de quienes condenan las atrocidades del colonialismo belga.
En efecto, según una decisión de la cámara del consejo de Bruselas, Etienne Davignon de 93 años será juzgado por su implicación en el asesinato de Lumumba, y de sus colaboradores Maurice Mpolo y Joseph Okito, quienes se desempeñaban, respectivamente, como ministro de la Juventud y el Deporte, y vicepresidente del Senado en el recién emancipado Estado congolés. Según declaró el tribunal belga, Davignon tendrá que responder a tres imputaciones mayores, relacionadas con la detención y traslado ilícito de prisioneros de guerra, la privación al derecho de los prisioneros de ser juzgados de manera regular e imparcial, y al tratamiento humillante y degradante al que fueron sometidos Lumumba y los miembros de su gabinete.
Esta acusación que se cierne sobre Davignon es el resultado final de un recurso impuesto en 2011 por los descendientes de Lumumba ante la justicia de Bélgica. Si bien habían sido acusados una decena de personas —funcionarios, policías, agentes de la inteligencia belga— implicadas en el asesinato del prócer congolés en el territorio separatista de Katanga, solamente el exdiplomático nonagenario ha sobrevivido a este dilatado proceso.
Según declaró a AFP-TV, Mehdi Lumumba (nieta del independentista congolés), este juicio será una formidable oportunidad para que el Estado belga se reivindique de su pasado colonial y neocolonial, incluyendo las acciones que emprendió para sabotear los destinos de la república independiente del Congo. Por su parte, Cristophe Marchand, abogado de la familia Lumumba, confió en el curso expedito de las instancias judiciales de la nación europea, y previó que se alcanzará un fallo definitivo a más tardar en enero de 2027.
Pese a haber transcurrido más de 65 años del golpe de Estado que depuso a Patrice Lumumba como primer ministro del Congo, y su posterior traslado a Katanga, donde fue asesinado por mercenarios belgas, este hecho no ha dejado conmocionar a la comunidad de naciones africanas emancipadas del colonialismo europeo, a lo largo de décadas. Más allá de su probable desenlace, el affaire Davignon marcará un precedente por ser la primera ocasión que la jurisdicción penal belga asuma la responsabilidad de un alto funcionario en el asesinato de un prócer de la independencia en un territorio colonial de la exmetrópoli.
Ya en 2022, en un acto oficial en el que el primer ministro belga Alexander de Croo restituyó a la familia Lumumba el único resto mortal de Patrice que se ha localizado —se presume que sus asesinos trataron de eliminar el cuerpo del prócer con ácido—, el alto funcionario expresó la voluntad del Reino de Bélgica de esclarecer uno de los períodos más siniestros de la relación bilateral con su excolonia congolesa. Seis décadas y media después del sacrificio de la vida de Lumumba, la sociedad poscolonial africana clama para que se esclarezca la responsabilidad personal de quienes sabotearon el decurso de la independencia africana en su momento fundacional.
En el plano historiográfico también se han dado notables avances para el esclarecimiento de la verdad histórica de la denominada crisis geopolítica del Congo, gracias a la publicación en 2023 de The Lumumba Plot. The Secret History of the CIA and a Cold War Assassination, enjundiosa investigación del editor y periodista Stuart Reid. Además de poner en evidencia la implicación decisiva del presidente Dwight Einsenhower en el derrocamiento y asesinato de Lumumba, el libro de Stuart Reid devela la oposición de las potencias occidentales que el gobierno nacionalista congolés estrechara lazos diplomáticos con la URSS, por lo que no se escatimaron vías para consumar ese objetivo como fueron apoyar al movimiento secesionista de Katanga, desvirtuar la misión internacional de los Cascos Azules en el Congo y aniquilar a los líderes nacionalistas.
La dignidad y valentía de la familia Lumumba para proseguir el juicio que condene a los captores y asesinos de su progenitor, es una clara evidencia de cuánto están dispuestas las actuales generaciones de ciudadanos congoleses de combatir las acciones que pretenden comprometer la objetividad judicial y la verdad histórica.
