Tensa campaña precede a las presidenciales en Colombia. Autor: Tomada de Terra Publicado: 28/04/2026 | 04:43 pm
Aunque falta un mes para que se vote la nueva presidencia colombiana, la realización de ese evento acapara la atención allí hace semanas, lo que evidencia la intensa puja por la primera magistratura en una nación que por primera vez en mucho tiempo ha transitado caminos de cambio con el Gobierno saliente.
La trascendencia de estas elecciones está dada por su contexto puntual: el Pacto Histórico y sus seguidores, entre quienes se cuentan algunas fuerzas que se han adscrito a su candidato, desean continuar el programa iniciado con Gustavo Petro, mientras la ultraderecha hace lo imposible por retomar el poder y dar otro paso en el giro en reversa que se constata en una región donde la irrupción de proyectos progresistas marcó la tónica de las últimas décadas.
La divulgación de las encuestas de opinión es, como en todas partes, uno de los signos más notorios para calibrar las expectativas que preceden a la lid electoral.
Tres estudios de opinión revelados el lunes dan cuenta de que Cepeda se mantiene como puntero, según alguno de ellos con ancho crecimiento respecto a marzo, en tanto su más cercano seguidor, el derechista Abelardo de la Espriella, conservaba el segundo puesto y el tercero lo conservaba la candidata del uribista partido Centro Democrático, Paloma Valencia, que en otra encuesta mostraba retroceso. Diez aspirantes continúan tras ellos en la lista.
Pero también hay matices algo ajenos a un transcurso «normal» de este periodo de campaña, como la revelación de planes ilegales para torcer las intenciones de voto que se constatan a favor del Pacto y la ocurrencia de explosiones en zonas rurales que despierta preocupación, según ha confesado el aspirante del Pacto, Iván Cepeda, quien desde el inicio de la campaña va a la cabeza en los sondeos.
«Surge una inquietud legítima sobre si, además de causar daño y zozobra en la población, estos hechos buscan generar un clima de miedo que favorezca intereses de sectores de extrema derecha», apuntó Cepeda, al puntualizar las dudas que nacen cuando se constata que dichos atentados ocurren en localidades donde su agrupación política tiene mayores simpatías.
Del otro lado, voces de exfuncionarios ligados al gobierno de Iván Duque han dicho que la clave de la campaña es «temor» y «odio». Sin embargo, nada mejor que esos hechos violentos para quienes, como los sectores derechistas que él representa, son críticos de la Paz total desplegada por Petro con el apoyo de amplios espacios sociales y políticos colombianos y del propio senador Cepeda, quien ha sido fiel defensor de las salidas negociadas frente a la violencia.
Mientras, también se mantienen las denuncias formuladas por Señal Investigativa —una alianza entre los medios Señal Colombia y la Revista Raya— acerca del proyecto Júpiter, que se presenta como un plan de la derecha para manipular los comicios, según reseñó Telesur, y acerca del cual se dieron a conocer «nuevos hallazgos».
El material, dijo la multinacional latinoamericana y caribeña, subrayó que la «operación política» estaría orientada a exacerbar el miedo, la indignación y la incertidumbre con vista a los comicios.
Otras revelaciones de alegados planes sucios igualmente graves fueron realizadas este martes por la emisora pública Radio Nacional de Colombia y reseñadas por PL.
Según el informe, se estarían preparando acciones para desestabilizar el proceso eleccionario colombiano, mediante la ejecución en Ecuador de un denunciado autoatentado al presidente de esa nación, Daniel Noboa, «con la intención de culpar de alguna manera al Gobierno colombiano», señaló la plataforma radial, citando a fuentes anónimas.
Esas son palabras mayores y constituirían acciones muy peligrosas, en un ambiente entre ambos países vecinos enrarecido por la elevación de aranceles a los productos de Colombia por parte de Quito y explosiones en la zona fronteriza binacional no siempre bien aclaradas.
