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El Diablo también va al cielo

Por sus notables resultados y aptitudes como jugador, Joel Despaigne Charles fue reconocido el entrenador Eugenio George

Autor:

Javier Rodríguez Perera

Los últimos diez años han sido especialmente generosos para que estrellas del voleibol cubano logren elevarse al exquisito firmamento de este deporte. Más de la mitad de los hijos de la Isla que han ingresado al Salón de la Fama del voleibol mundial lo han hecho a partir de 2019 y el último elegido lleva en sí un logro sin precedentes.

Joel Despaigne Charles, nacido hace casi seis décadas en Santiago de Cuba, se convirtió en el segundo antillano seleccionado para el Salón de la Fama del Voleibol Internacional (IVHF, según sus siglas en inglés), pero el primero por sus notables resultados y aptitudes como jugador —antes fue reconocido el entrenador Eugenio George.

La noticia trascendió recientemente en la página web de la IVHF, que resaltó también las promociones de los brasileños Dr. Ary Graça (directivo), Fabiana Alvim (modalidad de sala) y Alison Cerutti (voly de playa), el francés Laurent Tillie (entrenador), la estadounidense April Ross (voly de playa), el inglés Denis Le Breuilly (paravoleibol), el japonés Takashi Shimoyama (árbitro) y la rusa Ekaterina Gamova (modalidad de sala).

El comunicado de la IVHF destacó que este grupo fue elegido por sus contribuciones históricas, su excelencia como referentes universales en el campo de juego y su importante impacto fuera de la cancha. Steve Bishop, presidente de la Junta Directiva de la IVHF, dijo que la Clase 2026 refleja el crecimiento mundial, la diversidad y el legado perdurable del voleibol en todos los niveles y disciplinas del juego. «Nos enorgullece honrar a estas personas extraordinarias cuyos logros y contribuciones de toda una vida han inspirado a generaciones de atletas, entrenadores, árbitros, líderes y aficionados», aseguró.

Despaigne, radicado en Italia hace varios años y popularmente conocido como El Diablo, tiene un palmarés envidiable en su paso por la selección nacional cubana, con la que brilló por ser un artillero de altos quilates, bendecido con un liderazgo y una explosividad en saque y remate únicos. 

Figura esencial de la Mayor de las Antillas durante las décadas de los 80 y los 90 del pasado siglo, estuvo en los Juegos Olímpicos de Barcelona 1992 y Atlanta 1996, en los que su formación terminó cuarta y sexta, por ese orden. Sus prestaciones repercutieron sobremanera en la consecución del cetro en la Copa Mundial de Japón 1989 y los subtítulos en el Campeonato del orbe de Brasil 1990 y la Ligas universales de 1991, 1992 y 1994, en Italia.

A nivel de clubes jugó en Grecia y en Italia, donde desarrolló toda su carrera como coach desde 2000 hasta 2014, según su perfil en Volleybox.net. La ceremonia oficial de exaltación del santiaguero y el resto de los promovidos se realizará el venidero 17 de octubre en la ciudad de Holyke, Massachusetts, Estados Unidos.

Además de Joel, han entrado al Salón de la Fama del voleibol mundial los también cubanos Regla Torres (2001), Mireya Luis (2004), Eugenio George (2005), Magalys Carvajal (2011), Mirka Francia (2019), Taimarys Agüero (2021), Yumilka Ruiz (2023) y Regla Bell (2024), para un total de nueve.

 

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