En pocos días, más de 50 000 marroquíes arribaron a Ceuta, en España, lo que generó una crisis que se ha empleado con fines políticos contra la nación ibérica, sin que nadie haga mención de las causas reales. Autor: Getty Images Publicado: 01/08/2026 | 12:05 pm
MADRID, agosto 1ro.— El presidente del Gobierno de España, Pedro Sánchez, denunció este sábado que varios Estados europeos respondieron a la crisis migratoria en Ceuta movidos por «prejuicio, bulos, ignorancia o interés político». En una carta dirigida a Ursula von der Leyen y Antonio Costa, Sánchez expresó su «seria preocupación» por las propuestas de suspender temporalmente a España del espacio Schengen, una referencia implícita a la primera ministra italiana Giorgia Meloni, calificando estas posturas de «egoístas, polarizantes y fuera de la ley», reporta RT.
Sánchez solicitó una videoconferencia extraordinaria con los ministros del Interior de la UE para acordar «una respuesta común» y subrayó que la seguridad de las fronteras exteriores es responsabilidad compartida. Defendió la actuación de su Gobierno, que restableció el control fronterizo en menos de 48 horas, ofreció asistencia humanitaria y devolvió a la mayoría de los migrantes que cruzaron la frontera.
Las reacciones en el seno de la UE
Ursula von der Leyen calificó las imágenes de Ceuta como «inaceptables» y advirtió que nadie puede entrar en la UE sin cumplir las reglas.
Francia reforzó controles en la frontera franco-española y desplegó fuerzas móviles, aviones y drones. Macron expresó solidaridad con España y destacó la cooperación con Marruecos, que permitió más de 40 000 retornos.
Italia suspendió temporalmente el régimen Schengen en enlaces marítimos y aéreos con España. Meloni justificó la medida como protección de la seguridad nacional.
Portugal, por su parte, reforzó controles fronterizos pero descartó la suspensión de España del espacio Schengen.
Finlandia calificó los hechos de «inaceptables» y pidió retornos rápidos. Su ministra del Interior instó a apoyar la propuesta italiana.
Dinamarca sugirió evaluar incluso la suspensión de la cooperación Schengen.
República Checa pidió el cierre inmediato del espacio Schengen para España.
Polonia instó a España a seguir su ejemplo de endurecimiento de leyes de asilo y construcción de barreras.
Alemania respaldó la intención española de controlar las fronteras exteriores de la UE.
Madrid responde con cifras
La Comisión Europea aclaró que ningún migrante irregular fue trasladado de Ceuta al continente europeo. Ante las críticas, Sánchez difundió datos de Frontex:
Italia: 478 600 entradas irregulares (2021-2026)
Balcanes occidentales: 340 600
Grecia: 259 800
España: 234 760
El respeto a los tratados europeos y a los datos no es opcional, enfatizó Sánchez.
Contexto migratorio en la UE
Un informe del Centro de Investigación y Análisis sobre Migración de RFBerlin reveló que en 2025 la UE alcanzó un récord de 64,2 millones de inmigrantes residentes, frente a los 40 millones de 2010. Alemania se mantiene como principal receptor, con casi 18 millones de personas nacidas en el extranjero, el 72 por ciento en edad laboral.
Desde Estados Unidos, el presidente Donald Trump calificó la crisis como «catástrofe» y la usó como advertencia electoral. El Departamento de Estado responsabilizó directamente a España por «facilitar la migración masiva e ilegal hacia Europa».
Entretanto, desde Rusia la portavoz de la Cancillería, María Zajárova, señaló que la crisis evidencia el fracaso estructural de la UE y criticó la división interna del bloque. El enviado Kiril Dmítriev ironizó que, si los 50 000 migrantes hubieran llegado en dos semanas, nadie lo habría notado.
La crisis migratoria en Ceuta ha expuesto profundas fracturas dentro de la Unión Europea, con posturas divergentes entre países que abogan por suspender a España del espacio Schengen y otros que defienden la cooperación. Mientras tanto, el Gobierno español insiste en que actuó con rapidez y eficacia, respaldado por datos oficiales que muestran que Italia y Grecia registran cifras superiores de entradas irregulares.
