Juventud Rebelde - Diario de la Juventud Cubana

En Colombia, el Jefe del Comando Sur

Su visita se inscribe en el alineamiento con Washington del nuevo gobierno de la nación andina. Juntos van a combatir «el narcoterrorismo», se anuncia

 

 

Autor:

Juventud Rebelde

BOGOTÁ, agosto 26.— El nuevo presidente colombiano, Abelardo de la Espriella, sigue tomando las decisiones que van alineando su política exterior y local al «modo de hacer» de la administración Trump.

Lidiando todavía con la resaca del terremoto que hace 15 días golpeó fuertemente el oeste del país, el mandatario anunció al abrir esta semana una política antinmigrante que se materializará con la expulsión inmediata de los ilegales, empezando por quienes hubiesen cometido delitos, advirtió, en un remedo de la ejecutoria xenófoba de su socio estadounidense.

«Se van», dijo De la Espriella. Pero al explicar los motivos no habló del probable peligro de inseguridad que pudiera esperarse como origen de la medida. Solo agregó que se trataba de una decisión «política».

Muchos temieron que los primeros afectados serían los más de 500 000 ciudadanos venezolanos que viven y trabajan en en Colombia pero, según autoridades citadas por Caracol Radio este miércoles, estos se encuentran amparados bajo el Permiso de Protección Temporal (PPT), que permite regularizar su situación y da vía legal para trabajar formalmente, acceder a servicios y poseer libre movilidad. Ellos, dijo el ministro del Interior, Rodrigo Lara, no serían deportados.

Pocas horas después de conocerse la medida, rechazada por sectores de la oposición que señalan al Presidente por pretender criminalizar y desconocer los derechos de la migración, otra noticia adosa el quehacer del nuevo ejecutivo colombiano a la línea de la Casa Blanca: la visita a la nación andina del jefe del Comando Sur, el general Francis L. Donovan.

La redacción web del periódico local El Nuevo Siglo informó que el presidente Abelardo de la Espriella encabezó «la marcha de honores» en su condición de comandante supremo de las fuerzas militares antes de iniciarse los diálogos que, según publicó el Comando Sur en la red X, tienen el propósito de discutir esfuerzos conjuntos «para combatir a los “narcoterroristas” »  —un vocablo que identifica al nuevo enemigo acuñado por la jerga belicista estadounidense y donde caben lo mismo activistas sociales nacionales y extranjeros que militantes progresistas— y fortalecer la asociación de seguridad entre EE.UU. y Colombia.

La visita se produce dos semanas después de que el país sudamericano se incorporara a la denominada Coalición Contra los Cárteles de las Américas (A3C, por sus siglas en inglés), una iniciativa encabezada por Washington para coordinar acciones regionales contra organizaciones dedicadas al narcotráfico, apuntó RT.

El secretario de Guerra estadounidense, Pete Hegseth, anunció el 12 de agosto, durante una reunión de la A3C en Panamá, que Bogotá había autorizado «operaciones militares conjuntas para destruir terroristas y redes terroristas». También confirmó que había abordado con su homólogo colombiano la posibilidad de realizar ataques conjuntos contra grupos armados como el Ejército de Liberación Nacional (ELN) y disidencias de las FARC.

Todo ello sigue anunciando tiempos agitados para la población colombiana, sobre todo en las áreas rurales, en tanto se anulan las políticas de paz implementadas desde los Acuerdos de 2026 y calorizadas por el gobierno de Gustavo Petro.

Comparte esta noticia

Enviar por E-mail

  • Los comentarios deben basarse en el respeto a los criterios.
  • No se admitirán ofensas, frases vulgares, ni palabras obscenas.
  • Nos reservamos el derecho de no publicar los que incumplan con las normas de este sitio.