Estados Unidos continúa haciendo alarde de su fuerza militar contra Irán. Autor: @CENTCOM/X Publicado: 10/06/2026 | 03:27 pm
El súbito estallido de nuevas acciones bélicas de Israel y Estados Unidos contra Irán en las últimas 72 horas amenaza la conclusión de un acuerdo de paz que, según el presidente Donald Trump, se encontraba ya a la vuelta de la esquina.
El Gobierno sionista rompió el pasado sábado el frágil alto al fuego acordado a mediados de abril.
La Guardia Revolucionaria Islámica de Irán declaró este miércoles que 21 objetivos estadounidenses en toda la región del Golfo Pérsico fueron atacados en respuesta a ataques de Estados Unidos.
El mando militar afirmó que su objetivo eran los hangares de aviones F-35, en una base militar estadounidense y un centro de mando y control estadounidense en Azraq, Jordania.
También afirmó que cuatro objetivos importantes fueron destruidos mediante misiles de largo alcance propulsados por combustible sólido.
La fuerza armada informó que un dron MQ-9 estadounidense fue derribado durante enfrentamientos aéreos sobre la ciudad de Jam, en la provincia de Bushehr.
Según la Guardia Revolucionaria Islámica, los enfrentamientos continúan y cualquier nueva acción hostil recibirá respuestas más contundentes.
Irán afirmó que los ataques fueron una respuesta a cinco provocativas operaciones estadounidenses.
El ejército estadounidense dijo que lanzó ataques contra Irán tras alegar que las fuerzas iraníes derribaron un helicóptero Apache del ejército estadounidense.
El cuartel general Khatam al-Ambiya afirmó que los ataques iraníes contra instalaciones militares estadounidenses en la región se llevaron a cabo en respuesta a los ataques de los norteamericanos en el sur de Irán, que según Washington estaban relacionados con el incidente del helicóptero.
Medios locales reportaron explosiones en todo el sur de Irán. La Televisión iraní informó de varias explosiones en Qeshm y Bandar Abbas.
El ejército estadounidense afirmó este miércoles que disparó e inutilizó un petrolero en el Golfo de Omán, que intentaba transportar petróleo desde Irán.
Se sospecha que el buque, con bandera de Palaos, intentaba violar el bloqueo estadounidense, en la última medida del Gobierno de Trump para presionar a Teherán a reabrir el estrecho de Ormuz.
El primer ministro Benjamín Netantyahu apostó de nuevo a la guerra, al desafiar la advertencia de Irán de que recibiría una respuesta contundente si reanudaba los bombardeos a Beirut.
El ataque israelí tuvo como objetivo eliminar a un dirigente de la organización político-militar chiita Hezbolá, que enfrenta a tropas invasoras de Tel Aviv que intentan ocupar una franja de territorio libanés.
Irán respondió al desafío tal como prometió: lanzando sus misiles de largo alcance contra las bases de donde partieron los aviones agresores.
Según medios israelíes, Irán está reconfigurando la disuasión regional. El diario Haaretz señaló que Irán ha impuesto nuevas reglas de disuasión, incluida la prevención de ataques contra Beirut. El periódico añadió que los funcionarios israelíes consideran que la nueva realidad estratégica dificultará un futuro enfrentamiento con Irán.
Una fuente militar citada por la agencia Yasmin aclaró que las fuerzas iraníes están también esta noche en plena preparación, y si los estadounidenses emprenden cualquier acción hostil, se enfrentarán nuevamente a una respuesta contundente.
La percepción estadounidense de una «escalada controlada» y de mantener la iniciativa es ingenua. Irán atacará nuevos objetivos de los intereses de este régimen terrorista si los estadounidenses realizan cualquier movimiento agresivo, puntualizó.
