La toxicidad machista, asumida durante mucho tiempo como el canon a seguir, es enfrentada hoy por una generación que no tiene miedo de expresar sus emociones, aunque intenten etiquetarlos con términos denigrantes.
La toxicidad machista, asumida durante mucho tiempo como el canon a seguir, es enfrentada hoy por una generación que no tiene miedo de expresar sus emociones, aunque intenten etiquetarlos con términos denigrantes.