No, no tenemos los datos... - Acuse de recibo

No, no tenemos los datos...

La soledad del corredor de fondo. Así, como la célebre novela del inglés Alan Sillitoe, podríamos titular el caso de la camagüeyana Lázara Caridad González Benítez (calle 9na. No. 30, entre A y B, Vertientes), aparecido aquí el 19 de octubre pasado, si nos guiamos por la accidentada ruta que ha debido transitar esta mujer, limitada físico motor, en la edificación de su casa.

Narraba Lázara entonces que en el año 2005 le fue otorgado un inicio de construcción en el No. 48 de la calle 9na. a ella y a otro núcleo familiar. El otro pudo ver concretado el inmueble; Lázara, no. Luego, previa carta del Consejo de la Administración Municipal (CAM) a la Unidad Municipal Inversionista de la Vivienda (UMIV), el caso fue incluido en un plan de 15 viviendas para fabricar. Todas alcanzaron la meta. La de ella, siguió rezagada.

Llegó al año 2007 y con él una ráfaga que destruyó aún más el lamentable hogar de la lectora. Se dirigió a la UMIV y el 11 de julio de ese año la autorizaron a demoler lo que quedaba en pie y levantar una facilidad temporal. En esta nada fácil temporalidad vivió hasta 2012.

Pero mientras tanto sus gestiones no se detenían. En 2010, a través del inversionista de la UMIV, supo que estaba en el Plan de Inicio y Desarrollo para el 2011. Se dirigió la camagüeyana a las autoridades de su municipio y le aseveraron que al finalizar unas viviendas ubicadas en la calle 8va., entre Línea y A, le tocaba a la de ella.

Todas llegaron a feliz término en diciembre de 2011. La de Lázara, quedó atrás nuevamente. En enero de 2012 se trazó al fin la vivienda añorada. Urgió demoler la facilidad temporal. Se proyectó terminar, junto a otra casa, en mayo de 2012. Al momento de escribirnos la vivienda había llegado a altura de cerramento; pero aún eran las horas en que esta mujer, de 62 años, sola, seguía aguardando.

Al respecto escriben René Jiménez Bueno y Yailín Yordi Rivero, director y funcionaria de Atención a la Población de la Unidad Provincial Inversionista de la Vivienda (UPIV), respectivamente.

Comentan los directivos que, según les informó Dorisbel González Manso, directora de la UMIV en Vertientes, la vivienda de marras la estaba construyendo la unidad empresarial de base (UEB) Industria de Materiales, entidad que la llevó hasta la altura de cerramento, y que había quedado «pendiente su terminación para el 2013, porque hubo déficit de entrada de acero al municipio en 2012». Además, especifican los funcionarios, hubo que cambiar la concepción original de la cubierta, de poliespuma a zinc, ya que la empresa ejecutora no tenía la fuerza calificada ni los medios para concluir la tarea.

Igualmente informan René y Yailín que el hogar de la remitente «se encontraba al iniciarse el 2013 en la primera variante del plan de las 71 viviendas asignadas al municipio; después de la reducción que sufrió el plan por el incumplimiento de las inversiones en sentido general, la promovente queda fuera del plan, ya que solamente se le asignaron al municipio 24 acciones, 18 para el Ministerio de la Construcción, destinadas para edificios, y seis para el Ministerio de la Agricultura... para los derrumbes totales pendientes de solución.

«Por parte de la UMIV a la promovente se le orientó y explicó las tres variantes de solución que ha instrumentado el país, como la solicitud de un subsidio (...), solicitud de crédito bancario y la compra en la red de Comercio del Mincin, a lo que la promovente alegó no estar de acuerdo con ninguna de las tres variantes».

Y concluyen su misiva, lacónicamente, los directivos agramontinos: «Con razón. Orientada. Esperamos que con los elementos aportados usted tenga los datos que nos solicitó para dar respuesta al caso».

Agradezco la contestación. Pero, no tengo con esta misiva los datos para entender por qué la vivienda de esta ciudadana se viene retrasando desde el 2005 y aún no tiene un horizonte de conclusión.

Es curioso cómo en la respuesta se comienzan a narrar los sucesos desde el 2012. ¿Y todo el tiempo anterior? ¿Y las explicaciones que nada explicaron? ¿Cómo es que una vivienda va saltando de plan en plan, sin edificarse, y los responsables no son analizados?

Las medidas de actualización económica del país que citan los funcionarios son de reciente aplicación, pero el caso de Lázara Caridad se remonta mucho más atrás.

El proyecto social que hemos abrazado los cubanos, no es para dejar a su suerte a «corredores de fondo»; sino para que avancemos juntos, lo más lejos posible.

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