Crecen accidentes relacionados con las redes eléctricas

Entre las causas fundamentales del fenómeno  están las imprudencias cometidas en el manejo de las redes y la no aplicación de medidas adecuadas de seguridad

Autor:

Juventud Rebelde

 Foto: Roberto Suárez En lo que va de año 25 personas han muerto en Cuba a causa de 38 accidentes relacionados con las redes eléctricas, muchos de ellos por imprudencias cometidas en el manejo de las mismas, o por no aplicar las medidas adecuadas de seguridad.

La alarmante cifra es superior a la del año pasado, pues en todo el 2005 hubo 26 accidentes mortales, y todo indica que esa cuota de sufrimiento será mayor este año, por lo cual la Unión Eléctrica ha llamado a extremar las medidas de seguridad.

Lo más curioso de este fenómeno, según explicó a JR el ingeniero Jorge Luis Coterón, director de Seguridad, Inspección y Auditoría de la Unión Eléctrica, es que la mayoría de estos accidentes han ocurrido fuera de las viviendas.

Entre las provincias más afectadas por estos graves incidentes está en primer lugar Santiago de Cuba, seguida por Villa Clara y Holguín, y han estado involucrados lo mismo niños, adolescentes que adultos, lo cual indica que el problema no es exclusivo de una edad específica.

LÍNEAS DE LA IMPRUDENCIA

Subirse, en plena ciudad, a una mata de aguacate para tumbar los maduros puede no ser una imagen muy común, pero tampoco tiene nada de raro. Por eso a casi nadie extrañó ver al joven estudiante de 23 años utilizar sus habilidades de escalador improvisado y una vara para recoger los frutos.

Solo que la vara de cinco metros de largo era de aluminio, y una «casualidad» provocó que en un resbalón tocara un cable de alta tensión con 13,8 kV, el cual descargó la electricidad a través de su cuerpo, causándole la muerte casi instantáneamente.

En otra provincia, unos hombres que se disponían a hacer un pozo artesanal, después de haber enterrado un largo tubo varios metros, al sacarlo con fuerza este solo se «acercó» a la línea eléctrica. Fue suficiente para que toda su potencia le causara la muerte a uno de ellos y heridas de más o menos consideración al resto.

Otro ciudadano que dormía tranquilamente en su habitación se levantó tarde en la noche para apagar la luz del cuarto que se le había quedado encendida, sin percatarse de que, descalzo como estaba y soñoliento, tocó los cables pelados del interruptor, lo cual le causó la muerte.

Son, apenas, algunos de los múltiples ejemplos que ilustran una realidad que empieza a ser alarmantemente cotidiana, y que este año ha cobrado 25 vidas, ha provocado heridas graves a otras 11 personas y leves a dos.

Tendederas clandestinas, cables caídos en el piso al partirse por la fuerza de los vientos, instalaciones en mal estado en la vivienda, utilizar varas metálicas para tumbar frutas, cortar ramas cerca de cables y hasta equipos con falsos contactos, como las lavadoras, son amenazas latentes que pueden desencadenar un pandemonium en el cuerpo de cualquiera, pues, como dicen los especialistas, cuando la electricidad entra no se sabe por dónde va a salir del cuerpo, pero sí que va a salir.

NO HAY CASUALIDAD

Según el director de Seguridad, Inspección y Auditoría de la Unión Eléctrica, cada accidente ocurrido tiene causas diferentes, y en muchos de ellos pareciera obrar la «casualidad», cosa que no es así si se analiza a fondo el suceso.

La falta de percepción del riesgo que implican las líneas energizadas, la imprudencia y hasta la temeridad de quienes creen que se las saben todas y desconocen en muchas ocasiones el abc de la electricidad, generalmente se paga con vidas propias o ajenas, o con graves secuelas que dejan marcas por siempre.

Muchas personas incluso desconocen que no es necesario siquiera tocar un cable para que este descargue la electricidad, asegura el directivo, pues de acuerdo a la potencia de este puede provocar un arco eléctrico con solo acercar un objeto de metal incluso a casi un metro de distancia.

Aunque la Unión Eléctrica está consciente de que aún debe trabajar más en la poda del arbolado cercano a los cables, en la respuesta inmediata ante la queja por algún cable partido e incluso en mejorar la seguridad de muchas redes eléctricas exteriores, la realidad demuestra que en los accidentes estas condiciones marchan aparejadas a la imprudencia y el desconocimiento.

CATAO A LA IMPRUDENCIA

Actualmente, como parte de la Revolución Energética que desarrolla el país, no solo se están mejorando las redes eléctricas, y en ocasiones las acometidas, sino también se instalan nuevos breakers en las casas y se reparten equipos eléctricos modernos a la población.

«Estos implementos, como las hornillas eléctricas, las ollas eléctricas, ventiladores, refrigeradores y otros, ayudan también a disminuir los accidentes dentro de las viviendas porque tienen mejores condiciones de seguridad que los artesanales que antes tenían las personas», asegura Jorge Luis Coterón.

Además, explica, los nuevos breakers que se instalarán paulatinamente en todas las viviendas del país, están diseñados para soportar una carga eléctrica determinada, por lo cual se disparan de existir una sobrecarga en el interior de la vivienda o si se produce algún cortocircuito, con lo cual se protegen no solo las líneas eléctricas, sino también los habitantes de la morada.

Algo similar se hace también con la electrificación de nuevos asentamientos urbanos, cuya importancia económica o social así lo amerite, una decisión que pasa por los presupuestos con que cuentan las estructuras de gobierno locales, aunque el especialista aclara que es muy costoso y técnicamente difícil llevar este servicio a todos los que lo solicitan, como sucede a veces en el caso de personas que viven en casas aisladas.

No obstante, en aras de ir mejorando la electrificación del país, que ya abarca un 95,4 por ciento de la población, se hacen nuevas inversiones en la medida en que las posibilidades económicas lo permiten, o se intenta convencer a quienes viven en lugares apartados para que se trasladen a zonas urbanizadas.

Quedan en el tintero, sin embargo, cuestiones a las cuales también habrá que prestarles atención, como son la falta de ofertas a precios asequibles de cables, interruptores y tomacorrientes, algo que ayudaría mucho a que las personas pudieran mejorar las condiciones internas de sus casas, pues la responsabilidad de la Unión Eléctrica llega hasta el metro contador.

Igualmente sucede con la proliferación de tendederas clandestinas, que los eléctricos están obligados a cortar inmediatamente que se detecten, o con las construcciones ilegales debajo de líneas de alta tensión, violando las medidas de seguridad dispuestas para estos casos.

Pero la cuestión fundamental está en la necesaria educación para que las personas aprendan a convivir con la electricidad, a beneficiarse de ella y a la vez a tenerle respeto, pues las cifras indican que si antes la Parca andaba con una guadaña, hoy parece pasearse por los cables con varios voltios, lista para descargarlos a la menor oportunidad.

CAUSAS COMUNES DE ACCIDENTES Niños empinando papalotes con alambres de cobre. Construcción de viviendas próximas a líneas eléctricas aéreas. Empleo de objetos metálicos para la construcción de pozos debajo de líneas eléctricas. Tumbar frutas con varas metálicas cerca de conductores eléctricos. Ubicación de andamios bajo líneas eléctricas de alto voltaje. Personas descalzas y mojadas manipulando equipos eléctricos. Tocar cables eléctricos caídos. ¿CÓMO EVITAR LOS ACCIDENTES? No toque cables caídos ni se acerque a ellos. En caso de detectarlos, aísle el lugar y llame al personal especializado. Utilice el cable requerido según la carga a la que va a estar sometido, asegúrese de que está protegido por su cubierta y en los empalmes entre cables coloque material aislante para evitar cortocircuitos. No acerque objetos metálicos al tendido eléctrico. No cuelgue cosas de postes o se suba en ellos, ni toque los cables que salen de los mismos. Bajo ningún concepto manipule su metro contador. Solicite este servicio en su Oficina Comercial. No manipule equipos eléctricos con las manos mojadas o los pies descalzos, pues disminuye la resistencia del cuerpo permitiendo el mejor paso de la corriente eléctrica. Antes de comenzar cualquier manipulación en el sistema eléctrico de su hogar asegúrese de que el breaker esté desconectado y compruebe que no haya corriente. Para mayor seguridad coloque un cartel en el breaker que informe que usted está trabajando para que no lo conecten. Respete las señales de «Peligro» donde existan instalaciones eléctricas. Para reparar o limpiar cualquier equipo electrodoméstico desconéctelo del tomacorriente. Proteja los tomacorrientes e interruptores con sus tapas. En caso de tener acceso a 110 y a 220 voltios en la misma casa, señalice el voltaje de cada toma. Nunca utilice el tendido eléctrico para colgar ropa. No pode árboles cerca de las líneas energizadas. Para esto solicite el servicio a Comunales. Nunca se descuide con los menores. Enséñeles los riesgos de la electricidad.

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