Con el pueblo que siempre amaron

Los agentes de la Seguridad del Estado Emilio, Vladímir y Raúl compartieron vivencias con los jóvenes de Ciego de Ávila, Cienfuegos y de la Isla de la Juventud

Autores:

Julio Martínez Molina
Roberto Díaz Martorell
Luis Raúl Vázquez Muñoz

La niña miró a su padre y exclamó: «¡Papá, acuérdate que me tienes que ayudar con el concurso del Che!». Carlos Manuel Serpa Maceira permaneció helado. Quiso balbucear unas palabras cuando uno de los cabecillas contrarrevolucionarios preguntó: «¿Cómo es eso?; ¿cómo tú hija te pide ayuda para un concurso para el Che y tú no la estimulas para que escriba sobre Mas Canosa en el concurso que tiene abierto la Oficina de Intereses».

Carlos Manuel, el agente Emilio para los Órganos de la Seguridad del Estado, reconoce que fue uno de los momentos más difíciles en su labor dentro del enemigo. Fue una anécdota más que se mezcló con las de sus compañeros Moisés Rodríguez (Vladímir) y Dialexis González (Raúl), quienes compartieron vivencias y respondieron interrogantes de los jóvenes estudiantes avileños, que, junto con representantes de otros sectores, acudieron al encuentro celebrado en el Parque Mayor General Máximo Gómez Báez.

En el acto estuvieron presentes, además, dirigentes del Partido, el Gobierno, la Unión de Jóvenes Comunistas, el Ministerio del Interior y las Fuerzas Armadas, encabezados por Jorge Luis Tapia Fonseca, primer secretario del Comité Provincial del Partido en Ciego de Ávila.

También asistieron los directivos de la Aduana General de la República de Cuba, del Ministerio de la Informática y las Comunicaciones y de la Unión de Periodistas de Cuba en Ciego de Ávila, quienes entregaron reconocimientos a los compañeros.

Ahora los líderes contrarrevolucionarios y cierta prensa extranjera que los secunda, reiteran que los tres agentes cubanos se develaron como tal por amenazas. Pero el tipo de «amenazas» se apreció con los abrazos y el cariño del pueblo que ellos nunca dejaron de amar, sobre todo cuando se acercaron a los asistentes y empezaron a sucederse los autógrafos y las solicitudes para las fotos.

A una pregunta de estudiantes de la Facultad Regional de la Universidad de Ciencias Informáticas, Dialexis explicó que la tecnología digital entregada a los grupúsculos se puede considerar de última generación. Lo ilustró con la conexión a Internet, la cual pueden efectuarla mediante el acceso satelital, con alta velocidad de transmisión de datos (más de 100 kilobytes) y amplia capacidad para descargar archivos en distintos formatos.

Las anécdotas también se dirigieron a los momentos más íntimos. Las relaciones con las familias, incluido el rechazo de los hijos, hermanos y hasta de las madres. También la aparición de los seudonóminos. Moisés tomó el de Vladímir del nombre de la vocacional Lenin, donde estudió. Dialexis lo hizo porque si Alejandro era el nombre de guerra de Fidel, entonces él tendría el de Raúl.

Serpa por su parte tomó el de su tío Emilio. Lo hizo, contó, en recuerdo a los cuentos que él le hacía de su participación en los combates de Playa Girón al lado de Fidel. Por eso, cuando se reveló su personalidad, fue al cementerio de Cárdenas, donde se encuentra enterrado. «Fui a la tumba de José Antonio Echeverría, el presidente de la FEU y a la de mi tío –relató-. Me le paré delante y dije: “Tío, cumplimos. No te fallamos”».

Otro abrazo de pueblo

En Cienfuegos el homenaje del pueblo fue igual de cálido. Los patriotas fueron agasajados por la delegación provincial de la UPEC, por la Aduana General de la República en Cienfuegos y el Gobierno. Así como la Asamblea Municipal del Poder Popular les confirió el Mambí Sureño, su más alta distinción.

En el parque Martí, de esta ciudad, ante centenares de personas, ellos contestaron preguntas formuladas por el masivo público asistente. La mayoría de las interrogantes vinieron de jóvenes de distintas organizaciones, quienes le manifestaron el cariño y respeto de su generación.

En este espacio de cariño, Carlos Manuel recomendó a los jóvenes: «Cerrar filas en torno a nuestro invicto Partido Comunista de Cuba, a Fidel, Raúl, porque esto costó mucha sangre y la tarea de la juventud es preservar ese legado de resistencia».

Moisés dijo: «¡La palabra que utilizaría es Cumplimos, como cumplieron los jóvenes de Girón, como cumplieron los jóvenes del Centenario, como cumplen los jóvenes de hoy día en sus diferentes trincheras, estudiando y preparándose. Como otros agentes, y como los Cinco que están cumpliendo!».

Durante el encuentro, varios artistas regalaron su arte, a la manera del cantautor Lázaro García, quien estrenó un tema dedicado a los Cinco Héroes presos por el imperio.

Cuba es lo primero

También niños y jóvenes de la Organización de Pioneros José Martí, la FEEM y la FEU en la Isla de la Juventud departieron con Carlos Serpa y Moisés Rodríguez.

Conversaron sobre los peligros que entraña ese tipo de labor, sobre todo en el ámbito afectivo como recordó Moisés (Vladímir) al referirse al distanciamiento doloroso con sus hijos y amistades, sobre estas últimas comentó que «en la soledad sentí mucho orgullo porque estaban al lado de la Revolución».

Alertó que lo más preciado que tiene el ser humano son sus principios y su Patria. La juventud cubana está en el punto de mira del imperio y es por eso que Las Razones de Cuba es, sobre todo, para los jóvenes, para que conozcan la verdad que se esconde detrás de un fajo de billetes o cantos de sirenas.

Por su parte, Serpa (Emilio) insistió en que no importa la edad para defender una obra como la Revolución Cubana y citó el ejemplo de Moisés, que inició su labor encubierta a los 21 años. «Lo importante es tener claras las convicciones y valores necesarios que te permitan apreciar la nobleza de este sistema social y sobre todo de su humanismo…, contra eso no hay quien pueda», precisó.

Entre las anécdotas que mayor repercusión tuvieron entre los jóvenes pineros figuró la narrada por Serpa, quien se encontraba en la SINA cuando la cadena televisiva CNN daba la noticia del restablecimiento del Comandante en Jefe Fidel y tuvo que correr para el baño a llorar de alegría poniendo en riesgo su trabajo.

Asimismo Moisés recordó los sucesos del 4 de agosto de 1994 cuando emisoras enemigas aseguraban que los cubanos habían salido a las calles para derrocar el gobierno, «la noticia me turbó y preocupado acompañé al tristemente célebre Camaján para ver aquello; recobré el alma cuando supimos que el propio Fidel y el pueblo de Cuba se adueñaban de las calles».

No se sentía ni el zumbido de una mosca cuando Emilio o Vladímir hablaban y el diálogo sacó alguna que otra lágrima de emoción; muchos —me atrevo a decir la mayoría— movían la cabeza en señal de asentimiento, pero la explosión llegó tras la respuesta de Vladimir a Solamilka Martínez, estudiante de guitarra, cuando le dijo: «Ustedes los pioneros eran una de las motivaciones para hacer lo que hicimos».

Tras el encuentro con los estudiantes, Serpa y Moisés recorrieron sitios de interés histórico-cultural del territorio y culminaron con un efusivo y añorado encuentro con los pobladores de La Demajagua, comunidad que despreció tanto a Carlos Serpa como mismo ahora lo respeta, dignifica y agradece.

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