Por el bien común en la vía

Continuar creando condiciones para que disminuyan los números nefastos de los accidentes es una prioridad de las direcciones de Tránsito en Ciego de Ávila y Villa Clara

Autor:

Nyliam Vázquez García

A pesar de que las vías poseen un buen estado general, el parque automotor no presenta grandes problemas y la señalización es adecuada, el fantasma de la irresponsabilidad vial vuelve a planear sobre las vidas perdidas o truncas en las provincias de Ciego de Ávila y Villa Clara.

Aunque ambos territorios registraron una disminución en el número de accidentes y en la cantidad de muertos y lesionados, de paso por la zona JR indagó sobre los factores que inciden allí en la ocurrencia de estos hechos, cuyas marcas perduran en el tejido social.

Más allá de cifras, multas y otras acciones punitivas contra los infractores, llama la atención que en ambos territorios las principales causas de los accidentes son el irrespeto al derecho de vía, el adelantamiento indebido o el exceso de velocidad, indisciplinas que dependen del conductor y su conciencia.

Las jefaturas provinciales de Tránsito llevan un trabajo riguroso y abarcador. Aun así, no es suficiente.

Uno de los temas a los que más atención se ha prestado en los últimos años es a la divulgación, y más allá de los avances —que no son pocos— los resultados seguirán siendo discretos o insuficientes mientras nuevos accidentes se produzcan y más personas sigan muriendo en las carreteras. De oriente a occidente se impulsan acciones comunicativas para llegar más a la conciencia de conductores y peatones, tanto a nivel nacional como a través de las corresponsalías locales, así como acciones educativas en las escuelas. Pero la percepción de riesgo sigue siendo baja.

No solo tiene que ver con las limitaciones de la transportación masiva, una carga arrastrada desde el momento más intenso del período especial, porque los accidentes no solo ocurren en medio de la ansiedad de las personas para moverse en zonas de difícil acceso o dentro de las propias ciudades. Incluso en momentos de relajación y esparcimiento, con un vehículo a disposición, se nublan las entendederas y ocurre lo peor.

La crisis de los «Tur»

En Ciego de Ávila ocurrieron, de enero a abril, 88 accidentes con un saldo de 12 muertos y 84 lesionados. De los fallecidos, nueve corresponden a tres accidentes de autos rentados por turistas nacionales, con la muerte de tres personas en cada uno. Resulta, como explica el jefe de Tránsito en la provincia, Juan Carlos Hernández, que los turistas extranjeros son los que menos accidentes tienen, pero los nacionales residentes en otros países, que vienen a ver a su familia y a vacacionar, cometen muchas indisciplinas. Una de las más frecuentes es beber cuando conducen. Si se tiene en cuenta que la provincia es un polo turístico importante, es lógico que la crisis de los «tur» en este 2012 mantenga en alerta a las autoridades.

El resto de los fallecidos fueron dos peatones, uno de más de 70 años y un joven de 22, el cual cruzó sin mirar la carretera durante una parada del ómnibus en el que viajaba. Es fácil apuntar entonces que la muerte no hace distinciones y hay mucha negligencia, lo mismo en el comportamiento de conductores que en el de peatones.

En el caso de Ciego de Ávila, la jefatura de Tránsito ha estudiado que el 80 por ciento de los accidentes ocurren en áreas señalizadas. Asimismo, en la provincia se han colocado más de 400 señales, entre nuevas y de reposición.

Uno de los aspectos positivos señalados durante el análisis y que de seguro aporta a esa disminución de la accidentalidad, es la fluida relación de trabajo entre la jefatura provincial de Tránsito y la Comisión Provincial de Seguridad Vial. Ciego no tuvo accidentes ni en el fin de año, ni en los carnavales de 2011 y tampoco durante el play off de pelota.

Este 2012, como señala Sonia Hernández Talavera, secretaria de la Comisión Provincial de Seguridad Vial, se han realizado operativos conjuntos entre el Minint y el Mitrans tres veces a la semana, en los que se han aglutinado cuerpos de inspección en días, horas y lugares con propensión a la ocurrencia de accidentes.

La nueva generación de conductores

La escuela provincial de Educación Vial y Conducción de Ciego de Ávila es un eslabón esencial para la reducción de accidentes, o lo que es lo mismo, para la protección de la vida. Para Biorkis Dorta Castillo existen muchos problemas de conciencia, así que se enorgullece del trabajo que se hace desde las aulas, abiertas desde julio de 2010.

Hasta el momento, para la recalificación de choferes profesionales, han impartido 77 cursos y ya tienen 920 egresados; para la recalificación de conductores de medios alternativos han sido 60 los cursos con 634 egresados, mientras que han impartido ocho cursos de iniciación, con 137 egresados.

Dayamí Molina Lorenzo, especialista docente, asegura que en los cursos los choferes refrescan lo aprendido y, al mismo tiempo, profundizan en los conocimientos de la Ley 109. Asimismo, comenta cómo en los cursos de iniciación golpea mucho que las personas se matriculan y luego dejan el curso a medias.

En Ciego, cada municipio tiene su aula, y para garantizar que las empresas recalifiquen a sus choferes usan la alternativa de llevar a los profesores hasta los centros de trabajo. Sin embargo, son justamente los choferes profesionales quienes se quejan de que solo cuando salen de la provincia se les exige la recalificación, y ello influye en su percepción de la utilidad de las horas que pasan en las aulas. Solo cuando el agente de la autoridad los requiere es que salen a procurar el curso, cuando debe ser responsabilidad de los organismos que sus choferes estén al día en ese sentido.

Factores de riesgo en la mirilla

Teniendo en cuenta la cantidad de vías de interés nacional y provincial, así como los 59 kilómetros de Autopista Nacional con tres sendas o carriles, no es nada raro que las autoridades en Villa Clara estén muy pendientes de los índices de accidentalidad. La provincia cerró el primer cuatrimestre del año con 228 accidentes, 20 muertos y 269 lesionados, y se mantiene una alta incidencia de hechos en la zona rural, con 102 accidentes.

El teniente coronel Heriberto López Pérez, jefe de Tránsito en ese territorio, recuerda que ya este año tuvieron un accidente masivo en el que murieron seis personas, protagonizado por una Yutong que se fue de la vía.

También da cuenta de que los estudios locales aseguran que los días de más accidentes son los jueves y viernes entre 3:00 y 9:00 p.m. En cuanto al rango de edades de las víctimas la provincia registra la mayor afectación en la edad comprendida entre los 20 y 24 años, con tres fallecidos y 35 lesionados.

A las causas principales de accidentes se suma con gran fuerza la presencia de animales sueltos en la vía. En ese sentido el teniente coronel asegura que se trabaja por rescatar el camión jaula de la Agricultura y el trabajo conjunto de las partes para, frente a este tipo de indisciplina, recoger el ganado de la vía y retenerlo hasta que aparezca su dueño y enfrente la sanción correspondiente. Ahora mismo se hace muy difícil el último paso y los animales siguen dificultando la circulación.

Este año, según el propio teniente coronel, se han aplicado, por toda clase de infracciones, 18 309 multas, de ellas, 5 655 preventivas y 12 654 efectivas. Asimismo, se ha sancionado a 15 conductores noveles con la cancelación de la licencia por conducir bajo los efectos del alcohol, mientras se ha suspendido la licencia a 96 choferes profesionales por cometer la misma indisciplina.

Villa Clara, que cuenta con un parque de coches tirados por caballos que supera los mil para disímiles destinos, tiene en este sector una amplia gama de factores de riesgo. Desde circular de noche sin la debida autorización, hasta no contar con la necesaria iluminación para el desplazamiento nocturno. Cuando JR estuvo en la Unidad Provincial, unos nueve coches permanecían retenidos, pero en el parqueo de la unidad se han llegado a reunir hasta 70. Permanecen allí durante un mes, lo mismo que por circular sin permiso, bajo los efectos del alcohol o no pagar las multas.

Si bien ambas, tanto Ciego como Villa Clara, muestran mejores resultados que otras provincias, e incluso exhiben disminución en los indicadores, no se puede perder de vista que, mientras los niños miran el televisor en las noches o alguien disfruta de un café en una esquina, un indisciplinado puede estar haciendo de las suyas en la vía. Una familia cubana completa podría estar en riesgo de un dolor que no se cura. Sobre todos los factores de riesgo habrá que seguir trabajando, sin cansancio, por el bien de la sociedad toda.

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