Adiós a un grande en la acuarela del arte y la cubanía

Fidel y Raúl enviaron ofrendas florales a los funerales de Luis Carbonell. El Vicepresidente Primero de los Consejos de Estado y de Ministros, Miguel Díaz-Canel, acudió a la sede de la Uneac, donde comenzó el tributo al virtuoso artista

Autor:

Marianela Martín González

Maestro… hacedor de milagros, cultor de la memoria. Todo eso será siempre Luis Mariano Carbonell, expresó Miguel Barnet, presidente de la Unión Nacional de Escritores y Artistas de Cuba(Uneac), al referirse al Acuarelista de la Poesía Antillana, en el momento de darle el último adiós en la necrópolis de Colón.

Como muestra de respeto por el admirado artista, que falleció en la madrugada de este sábado a la edad de 90 años, Fidel y Raúl le enviaron ofrendas florales, y el miembro del Buró Político y Vicepresidente Primero de los Consejos de Estado y de Ministros, Miguel Díaz-Canel acudió a la sede de la Uneac, donde se realizaron las honras fúnebres, momento en el que destacó las cualidades de Luis Carbonell, especialmente la simpatía que se ganó por sus dotes artísticas y grandeza humana.

La miembro del Buró Político Mercedes López Acea, primera secretaria del Partido en La Habana; Abel Prieto, asesor del Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros, y el titular de Cultura, Julián González Toledo, acompañaron hasta su último lecho al recitador que se enorgullecía de haber nacido el 26 de julio, pero 30 años antes de que los asaltantes al Moncada se lanzaran a tamaña hombradía, como recordó Barnet en el sepelio.

Carbonell apareció en el panorama de la lírica latinoamericana y universal como una revelación. Su estilo, fraguado en el devenir de una carrera como declamador y narrador oral se apoya en un referente académico que gravita en su voz con todo el peso de una inmensa carga emotiva, resaltó el Presidente de la Uneac en la despedida del duelo.

Antes de que concluyera el póstumo homenaje, Barnet dijo que toda la obra de este artista lo coloca en el más alto sitial de la popularidad, y que por eso su lugar para descansar será el corazón de quienes reímos con sus declamaciones hasta la saciedad y al mismo tiempo reflexionamos con sus textos de fina y profunda factura.

Comparte esta noticia



Enviar por E-mail

  • Los comentarios deben basarse en el respeto a los criterios.
  • No se admitirán ofensas, frases vulgares, ni palabras obscenas.
  • Nos reservamos el derecho de no publicar los que incumplan con las normas de este sitio.