Rodando con las Diana

Desde 2012, en la fábrica Evelio Prieto comenzó a fabricarse un tipo de ómnibus que ha contribuido a aliviar la difícil situación del transporte en el país

Autor:

Adianez Fernández Izquierdo

Guanajay, artemisa.— Podemos verlas en cualquier parte de Cuba, de aquí para allá y transportando pasajeros hasta los más disímiles lugares. Los ómnibus Diana llegaron como una suerte de salvación para aliviar la difícil situación del transporte, y han contribuido al rescate de rutas perdidas en los duros años del período especial.

En el 2012 comenzaron a construirse en la fábrica Evelio Prieto, única de su tipo en el país, ubicada en el artemiseño municipio de Guanajay.

Buen año fue el 2013, pues fabricaron 323 unidades para todo el territorio nacional. Aunque este año se prepararon para asumir un reto de fabricación mayor, el plan es de solo 87, pues según refirió su director Enrique Martínez, las condiciones del país no permitieron asumir la compra de la materia prima necesaria.

Entre los destinos de las 34 ya fabricadas en 2014 sobresalen el Parque Zoológico Nacional y las provincias de Sancti Spíritus, Ciego de Ávila, Holguín, Mayabeque y Las Tunas. De las que restan por construir, 16 se quedarán en Artemisa y el resto irá hacia otras provincias.

La Diana por dentro

Hasta la fábrica llegan los chasis de procedencia rusa por piezas y aquí se ensamblan. En cada espacio el ómnibus es dotado de nuevos componentes. Todo funciona como un engranaje: unos montan el piso, otros se encargan del techado, la electricidad, la cristalería, los asientos, hasta el acabado final con la pintura y las pruebas de carretera, para entregar al cliente un equipo de calidad.

De las 2 500 piezas que conforman este vehículo, el 60 por ciento son de integración nacional, a partir de la participación de una veintena de entidades que aportan recursos tales como perfiles de aluminio, gomas, baterías y vidrio, con el fin de reducir al máximo las importaciones.

Sobresalen las plantas Metunas, la Vladimir Ilich Lenin, Vidral, la Narciso López Roselló, los institutos de Desarrollo Automotor y Central de Investigación Digital, Gases Industriales, Cubalub, la Empresa de la Goma Conrado Piña, Asbesto-Cemento de Artemisa, Eleka, Antillana de Acero…

Muy similares en su estructura y apariencia a las Girón VI, pero con mayor fortaleza estructural, las Diana fueron concebidas para operar en distancias entre 60 y 80 kilómetros. Tienen capacidad para 45 pasajeros, 28 de estos sentados. Se calcula que posean una vida útil de más de 12 años.

Las producidas hasta el momento tienen una sola puerta, pero teniendo en cuenta que se emplean mayormente para la transportación de pasajeros, piensan construirlas  para 2015 con dos. De hecho ya crearon el prototipo con esta prestación adicional y trabajan en otro, con chasis de procedencia china, lo cual mejorará la calidad del vehículo.

El rescate de la Girón VI

Cuando en 2010 en la Evelio Prieto terminaron con el ensamblaje de los omnibus Yutong, comenzaron a realizar reparaciones y reconstrucciones capitales de las guaguas del tipo Girón VI, en su mayoría pertenecientes a la Empresa Nacional de Transporte Escolar, una tarea que reanimó la fábrica y que aún acometen.

Las Girón llegan hasta allí en malas condiciones, debido al desgaste de más de 30 años de explotación. «Entonces solo el chasis sirve», explicó a JR Osmani Fabelo Martell, director de Negocios de la Empresa. «En cuanto las recibimos les quitamos el armazón, las dotamos de una carrocería nueva y les alargamos la vida útil. Pasan por todo el proceso y salen como nuevas».

Muchas han recibido ya esta renovación. En 2012 se beneficiaron más de 200, y aunque en 2013 fue menor la cantidad, por el gran volumen de producción de ómnibus, pretenden llegar a cien antes de finalizar este año.

Además de este servicio, en la Evelio Prieto realizan reparaciones a ómnibus Yutong de la Empresa de Ómnibus Nacionales, y de las Empresas Metrobús y Ómnibus Urbanos, ambas de La Habana.

Una gran escuela

Yasmani Borrego, Dariel Ulloa y Anniel Arango hace algún tiempo entraron a esta escuela, en la que siempre tienen algo que aprender y buenos maestros que les enseñen. Por eso ya son diestros en sus oficios y colocan con precisión los asientos en los ómnibus, sueldan o ensamblan, en dependencia del área en que se encuentren trabajando. Los más experimentados —dice Yasmani, operario del túnel de ensamblaje— no ponen reparos en explicarnos para que lo hagamos mejor y más rápido.

La fábrica les abrió las puertas a más de cien jóvenes que, junto a un grupo de trabajadores más experimentados, asumen la tarea de construir los ómnibus Diana y reconstruyen los Girón.

José Julián Victores Ortega, con más de 30 años en la fábrica, valora de positiva la presencia de jóvenes. «Son muy valiosos, y siempre nos están preguntando para aprender a hacer el trabajo con la calidad requerida».

Tras comenzar las primeras labores en la Zona Especial de Desarrollo Mariel, la entidad guanajayense —muy cercana a aquella localidad— comenzó a experimentar fluctuaciones laborales. Por ello debieron estrechar los vínculos con los institutos politécnicos para nutrirse de obreros calificados en las labores de soldadura, electricidad y chapistería.

Victoria Martínez González, directora de Capital Humano en la planta, refirió que cuentan con un aula anexa del Politécnico Mártires de Guanajay y que ofrecen cursos de capacitación a los adiestrados para adecuarlos a sus plazas.

Aunque señaló que se han incorporado obreros y técnicos suficientes, existen varias vacantes que precisan de graduados de nivel superior. «Necesitamos ingenieros mecánicos, industriales, informáticos, así como un auditor interno y un especialista en recursos humanos».

Desde el comité de base también buscan alternativas para que los jóvenes permanezcan en el centro. Yuri Pérez Mena, secretario de la UJC en la fábrica, explica que tienen grupos de trabajo por áreas productivas para atender al universo juvenil y desarrollan actividades que implican a todos los jóvenes, sean o no militantes.

Unos 480 trabajadores son protagonistas de la reanimación de esta fábrica, cuya razón de ser resulta tan decisiva en el mejoramiento del transporte en Cuba. La cercanía del 26 de Julio y el hecho de que la provincia haya sido seleccionada sede central de los festejos, los anima a hacer mejor su trabajo, pues saben que de este depende la satisfacción de muchos cubanos que cada día suben a un ómnibus para llegar a sus destinos.

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