Aprobada la Declaración de La Habana

Los miembros de la AEC recogieron su voluntad de alcanzar unidos el desarrollo sostenible

Autor:

Marylín Luis Grillo

La 7ma. Cumbre de la Asociación de Estados del Caribe (AEC), ha ratificado la importancia del grupo regional como «organismo de consulta, concertación y cooperación para avanzar en la unidad e integración latinoamericana y caribeña, en beneficio de todos nuestros pueblos».

Así lo afirma el punto dos de la Declaración de La Habana, que, como documento conclusivo de la Cumbre, resume los resultados de estos tres días de debate y acción conjunta en la capital cubana.

Bajo un lema que demanda Unidos por un Caribe Sostenible, el texto reconoce los retos que enfrenta la zona, particularmente los Pequeños Estados Insulares, para alcanzar un desarrollo sostenible; y valora la necesidad de fortalecer la concertación y cooperación en la AEC para enfrentar en mejores condiciones las crisis económicas y financieras, así como los impactos adversos del cambio climático.

Una cumbre caribeña no podía obviar el valor del mar, «activo común de nuestros pueblos» con un papel decisivo en la historia y la identidad de la región; ni dejar de ratificar la «responsabilidad compartida en la preservación de su integridad ecológica».

En ese sentido, se reitera el rechazo a la utilización continua del Caribe para el tránsito de material nuclear y de desechos tóxicos e insta a la Comisión del Mar Caribe a concluir, lo antes posible, un programa de trabajo con objetivos y metas específicas para el desarrollo del Mar Caribe como Zona Especial en el contexto del Desarrollo Sostenible.

La Declaración de La Habana se hizo eco además de la vigencia de la Proclama de América Latina y el Caribe como Zona de Paz, y para mantener esta categoría apoya «firmemente» la culminación del proceso de diálogo entre el Gobierno colombiano y las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia-Ejército del Pueblo (FARC-EP).

De igual forma alienta a continuar los esfuerzos para superar la crisis electoral en Haití, seguros de que, detalla el texto, el desarrollo de elecciones justas y libres contribuirá al fortalecimiento de la democracia y la creación de un ambiente propicio para el desarrollo del país.

«Acoge con satisfacción, reza el escrito, el restablecimiento de relaciones diplomáticas entre Cuba y los Estados Unidos de América», al tiempo que reitera «su más profundo rechazo» a la aplicación de medidas coercitivas unilaterales y reafirma el llamado a que se ponga fin al bloqueo, se derogue la Ley Helms-Burton y cese su aplicación extraterritorial.

Considera que la devolución a Cuba del territorio que ocupa la Base Naval de los Estados Unidos en Guantánamo debe ser un elemento relevante del proceso de normalización de relaciones entre ambos países.

Comercio, transporte y turismo fueron temáticas ampliamente abordadas en la Cumbre y recogidas en la Declaración. Así, el documento reafirma la voluntad de los Estados caribeños de «unir nuestros territorios por rutas marítimas y aéreas para facilitar el intercambio de bienes y servicios que contribuya al desarrollo del comercio y la inversión en el Caribe» y celebra la pronta inauguración de las obras de ampliación del Canal de Panamá.

Igualmente, se compromete con «la promoción del turismo sostenible, como uno de los ejes transversales para el cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo Sostenible», al unir crecimiento económico con respeto hacia la naturaleza y la biodiversidad.

El texto refiere además la vulnerabilidad de la región ante los efectos del cambio climático, por lo que recoge el compromiso de implementar acciones que incrementen la adaptación a las modificaciones atmosféricas y los desastres naturales.

En el marco general de la AEC, con el documento se ratifica la necesidad de aumentar la cooperación y la integración regional, no solo a nivel de países, sino también de mecanismos y organizaciones, en especial la Celac, aunque también se incluyen Caricom, OECO y SICA.

Por demás, la Declaración de La Habana rechaza la discriminación, xenofobia e intolerancia de cualquier tipo, condena el terrorismo en todas sus formas y manifestaciones, aboga por el desarme, se adhiere a los derechos humanos de todos los migrantes y a los principios del Derecho Internacional, y a los Propósitos y Principios de la Carta de las Naciones Unidas.

En sus últimos puntos, solicita a la Secretaría trabajar para el fomento de la cooperación y el desarrollo en los campos de la cultura y de la educación y aprueba el Plan de Acción 2016-2018 de la Asociación.

Con un agradecimiento al Presidente Raúl, al Gobierno y pueblo cubanos por «su hospitalidad y por la excelente organización de la 7ma. Cumbre de la AEC en La Habana», concluye la Declaración, guía y muestra de los principios y valores de los Estados del Caribe.

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