Cambiar la manera de llegarle a la gente

La vanguardia política juvenil ha mantenido una atención diferenciada a la participación de las nuevas generaciones en escenarios económicos, en especial a quienes se vinculan con la producción de alimentos

Autor:

Yuniel Labacena Romero

¿Cuál es el aporte de la Unión de Jóvenes Comunistas (UJC) a la actualización del modelo económico y a la defensa de la patria? ¿Cómo lograr que se cumplan los acuerdos de su X Congreso desde el accionar del comité municipal? ¿Cuáles son los retos para una organización protagonista y continuadora de la obra de la Revolución? ¿Por qué son necesarios el diálogo y debate permanentes en todos los espacios donde desarrolla su labor?

Son esas algunas de las interrogantes que han guiado el seminario nacional para primeros secretarios de los comités provinciales y municipales de la UJC. Su objetivo, seguir logrando una organización acorde con los nuevos tiempos, más autónoma en la base, y que represente y se preocupe por los intereses y aspiraciones de todos los jóvenes, sean militantes o no.

Durante el encuentro se conoció que la vanguardia política juvenil ha mantenido una atención diferenciada a la participación de las nuevas generaciones en escenarios económicos, en especial a quienes se vinculan con la producción de alimentos. En tal sentido, la presencia juvenil en las esferas de la producción y los servicios asciende a 1 163 200 en el sector no estatal y 363 100 en el no estatal.

Reunirse para discutir problemas concretos y buscar soluciones allí donde están, sin esperar a que alguien lo oriente, es la premisa del trabajo cotidiano, y tiene que salir de la creatividad, de las ganas de hacer y de la percepción del riesgo, aseguró Susely Morfa González, primera secretaria del Comité Nacional de la UJC, quien añadió que «se debe cambiar la manera enquistada que tenemos de llegarle a la gente».

La educación, el deporte y la salud también ocuparon la agenda de debate, sobre todo a partir del hecho de que en varios centros e instituciones de esos sectores la Juventud Comunista no cuenta con organizaciones de base, lo que crea un serio freno en su misión principal; pero no se trata solo de crecer en estructuras y miembros, urge también colocarse de verdad en la vanguardia y perfeccionar el trabajo donde sí están.

No hay dudas de que un mejor funcionamiento también depende de la política de cuadros de la UJC y estos tienen que ser los mejores, no los buenos, como se apuntó en el seminario. Abelardo Álvarez Gil, miembro del Secretariado del Comité Central del Partido y jefe de su Departamento de Política de Cuadros, afirmó que se necesitan dirigentes con firmeza, voluntad, que estén preparados en todos los frentes, que se vinculen más con las personas y dialoguen con ellos.

Buscar la participación de los militantes y jóvenes en la toma de decisiones, tener un trato más cercano, humano y atento con ellos, potenciar el trabajo en equipo, acercar la agenda del discurso a la agenda pública, entusiasmar e implicar, no dejar espacios vacíos y hacer las cosas bien, fueron otros conceptos de trabajo compartidos por Miguel Díaz-Canel Bermúdez, miembro del Buró Político del Partido y Primer Vicepresidente de los Consejos de Estado y de Ministros.

Díaz-Canel habló también de fortalecer el papel de las organizaciones de base y de la eficiencia en el cumplimiento de sus funciones. De igual forma señaló que dentro de la planificación diaria el tiempo dedicado a la vinculación con la base es el más productivo; y que esa misión ha de ser fundamental para una organización que debe tener capacidad de convocatoria y de movilización en todos los espacios donde están sus jóvenes.

Comparte esta noticia



Enviar por E-mail

  • Los comentarios deben basarse en el respeto a los criterios.
  • No se admitirán ofensas, frases vulgares, ni palabras obscenas.
  • Nos reservamos el derecho de no publicar los que incumplan con las normas de este sitio.