Viñales: expulsar los diablillos del paraíso

En el mundialmente famoso paraje pinareño intentan poner coto a las agresiones patrimoniales y otras irregularidades y violaciones que atentan contra su sostenibilidad y condenarían, de persistir, su condición de Paisaje Cultural de la Humanidad. JR da seguimiento al tema

Autor:

Dorelys Canivell Canal

VIÑALES, Pinar del Río.— En el mes de febrero este diario publicó un reportaje con el título Viñales: diablillos en el paraíso, en el que se llamaba la atención sobre las violaciones, ilegalidades y sobrexplotación descontrolada que sufría esta área de la geografía pinareña.

Ese mismo valle que genera polémica, es en la actualidad uno de los destinos turísticos más recomendados en todo el mundo por las fuentes especializadas en el tema. Sus atributos fueron dados a conocer a inicios del siglo XX, cuando Domingo Ramos llevó el encanto del lugar a sus lienzos.

El mismo paraje sirvió de inspiración a Federico García Lorca, quien comparó la inmensidad de sus mogotes con una manada de elefantes dormidos. Sus valores naturales, la exuberante flora, la fauna, y los amplios sistemas cavernarios atraparon la curiosidad y pericia de Antonio Núñez Jiménez cuando desandó sus resquicios guiado por los guajiros más avezados de la zona.

Es el mismo valle que guarda para siempre, esparcidos por su brisa, los restos de la escritora para niños Dora Alonso.

Preservar este sitio con sus valores patrimoniales, con su cultura y tradiciones, con toda su espiritualidad, es un reto hoy para los pinareños.

Ante la problemática, los organismos y las entidades implicadas han trazado una estrategia de trabajo conjunta que permita revertir la situación, de manera que Viñales resguarde el patrimonio, satisfaga las acrecentadas necesidades del turismo, disponga de los servicios que demanda el lugar, y a la vez sea sostenible en el tiempo.

Por un esquema de gestión único

Sobre el trabajo desplegado desde la máxima dirección del Instituto de Planificación Física (IPF) en el país, José Mena Álvarez, su director de Urbanismo, refirió que la institución lidera un equipo, junto a las autoridades del Gobierno y el Partido de Pinar del Río y Viñales, que cuenta además con la participación de los organismos de la Administración Central del Estado involucrados y responsabilizados con el desarrollo del pueblo y del valle.

«Han participado los Ministerios de Turismo, Cultura, Trabajo y Seguridad Social, Justicia, Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente, el Consejo Nacional de Patrimonio Cultural, el Instituto de Recursos Hidráulicos y representantes de la Secretaría del Consejo de Ministros», especificó.

Mena Álvarez explicó que «el encargo es ir transformando la situación y establecer, sobre todo, un sistema de trabajo y control que propicie realizar todas las actividades económicas y sociales en armonía con los valores patrimoniales, ordenadamente, con respeto a las normas, y lograr que las acciones tengan una sostenibilidad en el tiempo, que es lo que nos ha faltado».

Puntualizó que urgen acciones integradas que garanticen un resultado positivo. Como herramienta que abra el camino se realizó un levantamiento «metro a metro», el cual constituye un muestreo de las ilegalidades por cada inmueble. Ello posibilitó dimensionar el volumen y la complejidad de cada una, a la vez que facilita su enfrentamiento, pues se establecen las acciones correspondientes para restablecer la legalidad quebrantada.

«Hay acciones que son muy sencillas, reflexionó, como puede ser cambiar la pintura de una fachada o levantar el asfalto de un jardín, que son ilegalidades objetivas. Hay otras más subjetivas en el trabajo del sistema de  planificación física, que evidencian falta de control y gestión».

Al respecto, Joel Linares Moreno, director de Planificación Física en el territorio, dijo que en la actualidad su entidad dispone en el municipio de cinco inspectores de siete que requiere la plantilla, y han ido tomando medidas para atenuar la situación. «Pinar tiene nombrados tres inspectores provinciales con capacidad para actuar en Viñales, pues poseen autoridad legal para acompañar el enfrentamiento».

Pero, ¿a partir de qué documento se exige el cumplimiento de la legalidad en cuestiones de la planificación física? El poblado de Viñales y su valle disponen de regulaciones que sus habitantes deben cumplir, las cuales hoy son revisadas y actualizadas, a fin de proteger el patrimonio del lugar.

«En esa visión de solucionar los problemas de Viñales, en base a la prioridad que le ha dado el país, está el hecho de conservar los valores patrimoniales que se expresan a partir de la declaratoria de Patrimonio Mundial, de Monumento Nacional, y que obviamente ha implicado que el Consejo Nacional de Patrimonio Cultural y el Ministerio de Cultura hayan tenido una participación en todo este proceso que ha liderado el IPF», aseguró Nilson Acosta Reyes, vicepresidente del Consejo Nacional de Patrimonio Cultural.

Comentó que se realizó un análisis crítico de los problemas presentes. «En la actualización de las regulaciones hemos tenido el apoyo de especialistas de la Comisión Nacional de Monumentos, miembros de la Oficina del Historiador de La Habana, personas todas con experiencia en el tema de las regulaciones, porque sin dudas estas van a ser un referente que no va a solucionar los problemas, pero dirá hacia dónde queremos ir».

Agregó que actualizar las regulaciones urbanas es un procedimiento clave para el desarrollo de Viñales, y catalogó como un ejercicio pionero el objetivo que el equipo se ha propuesto de tener normativas también para la zona rural.

«En estas reuniones hemos valorado que ello hace falta, con carácter excepcional para Viñales, para que permita resolver los problemas. Siempre hemos dicho que es el único sitio de Patrimonio Mundial que no tiene un esquema de gestión único, y eso requeriría una respuesta, la cual obviamente se ha ido valorando con el Gobierno», señaló Acosta Reyes.

Esta actualización de las regulaciones permitirá, según el director de Urbanismo del IPF, conducir el proceso de construcción, rehabilitación, conservación y transformación adecuándolo al patrimonio construido.

Aclaró que también se trabaja en la elaboración de las regulaciones territoriales para definir cómo se gestiona el desarrollo del valle y el resto del territorio de Viñales.

«A veces se confunden las regulaciones territoriales que son fuera de la ciudad con las urbanísticas, porque tienen un alcance distinto. Las territoriales van a permitir la conducción de la transformación más allá de la ciudad, en la zona periférica, en el valle y todo el territorio que está asociado a Viñales y al sitio que ha sido declarado Patrimonio».

Aun cuando Viñales ya disponía de sus regulaciones aprobadas para el sitio, hubo violaciones que propiciaron la proliferación de ilegalidades.

Sobre este asunto Linares Moreno reflexionó que las regulaciones han existido siempre y estas han ido perfeccionándose. «Lo que ocurre, dijo, es que algunos las ven como la solución, cuando en realidad están para prever la aparición de fenómenos. Lo que más ha afectado a Viñales son las violaciones en las regulaciones establecidas y la debilidad en el control territorial».

Como estrategia de trabajo, en el mes de julio, según confirmó Mena Álvarez, harán una valoración de cómo se han ido comportando los compromisos de cada uno de los organismos implicados junto al Gobierno de la provincia, en función de que se vaya transformando la situación que tiene Viñales. «Y hacer que esto avance de una manera sostenible y ordenada», subrayó.

Con vista al 140

El próximo 1ro. de enero Viñales arribará al 140 aniversario de la declaración del término municipal. Para la fecha, la dirección del Gobierno en el territorio ha previsto un grupo de programas que, por etapas, asumirá la reanimación de varias instalaciones y vías de interés en la zona.

José Antonio Valle Crespo, presidente de la Asamblea Municipal del Poder Popular, explicó que hoy se enfocan en un grupo de cuestiones que son vitales, fundamentalmente en el completamiento de la fuerza laboral a partir de la cantidad de plazas vacantes que tiene el territorio, todo lo que tiene que ver con la política de cuadros y un grupo de acciones en el orden administrativo sobre la vida económica y social.

Entre ellas destacan la reanimación del policlínico, el hogar materno, los consultorios del municipio, el área extendida de salud de Puerto Esperanza, la casa de abuelos, la sala de rehabilitación, centros educacionales, establecimientos de la red de la gastronomía, el comercio y los servicios.

El programa concibe el mejoramiento de las áreas verdes previsto en el plan de 2019, después de las acciones de intervención de Recursos Hidráulicos en el poblado; los parques, incluyendo la Plaza Central José Martí, con un proyecto de restauración que ya se ejecuta, aprobado por Patrimonio; la construcción de un nicho con 12 capacidades en el cementerio; 900 metros de acera en la carretera que conduce hasta este camposanto; la pavimentación de esa propia vía; el bacheo en las calles interiores; la terminación del desvío por las condiciones del puente ubicado en el kilómetro 27 de la carretera a Puerto Esperanza; y se trabaja en el proyecto ejecutivo de la ampliación del vertedero, con su impermeabilización, cercado perimetral y área para desechos biológicos.

Destacó el Presidente que una obra muy importante es la reparación de la Casa de Cultura, la cual está enclavada en el entorno de la Plaza José Martí: «Se labora en el proyecto, el cual es amplio, a partir del deterioro de ese inmueble, que conlleva una restauración capital».

La concepción es trabajar para dinamizar Viñales, y hacerlo a tono con sus exigencias. Por ello se han propuesto recuperar y reforestar los espacios verdes, como parte de las acciones de manejo del sitio.

Valle Crespo añadió que avanzan en el plan de cubiertas de las casas de curar tabaco que están en la visual del valle, se reduce la siembra de la caña, y se incrementa el cultivo del tabaco, según un plan integral hasta 2030.

Para organizar la labor de venta de los cuentapropistas se creará un bazar para los artesanos, un proyecto de iniciativa de desarrollo local ya aprobado por la Comisión de Monumentos y Patrimonio, y que estará situado frente al Joven Club en una primera etapa.

De extrema importancia resulta el reordenamiento del trabajo no estatal, cuya tendencia lógicamente es a incrementarse en la zona.

En la actualidad son más de 5 000 los trabajadores no estatales en Viñales, y de las 104 actividades por cuenta propia que se desarrollan aquí, las más representativas son la renta de habitaciones con 1 384 titulares y más de 2 000 habitaciones, el alquiler de animales, con 124 licencias, y hasta cinco caballos por cada uno, y 136 paladares.

Precisamente la cabalgata es de los productos que se comercializan y que hoy se estudia en Viñales. Valle Crespo explicó que se concilian nuevos senderos con el Citma y Patrimonio, pues se pretende ubicarlos en zonas fuera del área declarada Patrimonio, los cuales están diseñados para el excursionismo.

Especificó que la intención es reubicarlos en otros espacios en los que las atractivas condiciones del territorio también lo permitan, siempre con un reglamento que organice el producto.

El viñalero como protagonista

Hasta el momento, el cuerpo de inspectores del territorio ha apercibido a 143 titulares de que tienen violaciones evidentes para el sitio. En su mayoría enchapes, cubiertas, pintura de fachadas, jardines pavimentados, rejas y cambios estructurales en los interiores.

A todos se les ha explicado, según confirmó Valle Crespo, la relevancia de mantener y preservar los valores de Viñales.

«La población ha entendido la necesidad de la conservación. Se elaboró un audiovisual y lo hemos presentado al pueblo por áreas de rendición de cuenta, para asegurar y capacitar sobre la necesidad de conservar el sitio patrimonial».

Sobre este particular, el Vicepresidente del Consejo Nacional de Patrimonio resaltó que los destinatarios de toda esta labor son los sujetos más importantes en el proceso de salvaguarda de Viñales.

Al referirse a las normas establecidas y su conocimiento público, el director de Urbanismo del IPF señaló que es importante que salgan del ámbito académico y lleguen a la población. Una de las labores fundamentales del sistema de la Planificación Física es hacer que las regulaciones lleguen a las personas y sean comprendidas, para que entonces las puedan aplicar correctamente. 

A ello agregó el Presidente de la Asamblea que los cambios siempre generan ciertos niveles de insatisfacción. «El apercibimiento nos ha dado la posibilidad de intercambiar con la gente, de explicar la necesidad de transformar para poder garantizar que este espacio de Cuba no pierda su categoría mundial».

Lidia Romero Lemus fue de las primeras propietarias en admitir que tenía una violación en su residencia: «Este patio estuvo enchapado con piedras por más de 15 años, pero vinieron los inspectores, nos explicaron la importancia del patrimonio, de mantener las viviendas en su forma tradicional y nosotros accedimos a quitarlo. Tengo que reconocer que con el césped y las plantas nos ha quedado más bonito».

En la Plaza Central ya se ejecuta un proyecto de restauración. Foto: Dorelys Canivell Canal.

Limitaciones para una transformación sostenible

Sin embargo, las transformaciones en Viñales, en función de la legalidad, no son temas que pasan solamente por la aceptación de las personas y su compromiso con restablecer lo regulado.

Esas acciones conllevan un aseguramiento que en la actualidad no se garantiza totalmente, ni con la calidad requerida.

«Hay temas que son muy complejos, como la necesidad de incrementar la venta de recursos en el punto de venta de materiales de la construcción. Muchas personas, por ejemplo, se nos acercan y plantean que la teja está cara a seis pesos», comentó Valle Crespo.

«Desde la provincia se prioriza Viñales con la entrega de recursos, dijo, pero hoy todavía no se satisface la demanda y la necesidad que tiene el territorio para poder transformar todas esas ilegalidades».

Refirió el Presidente que «se ha asignado al punto de venta del territorio una cifra de 15 000 tejas mensuales, y eso da la posibilidad de priorizar esas casas que se encuentran en los grados de protección y que hoy están sin la cubierta adecuada».

Un punto a tener en cuenta es que no todos pueden acceder a esta compra, y otro es la calidad de la teja.

JR comprobó en una esquina, en la periferia del pueblo, un volumen significativo de tejas hechas añicos. Al dirigirnos al albañil que ejecuta la construcción de una vivienda subsidiada cercana a los escombros, este aseguró que tienen muy mala calidad, pues él mismo las había cargado, y dijo que por mucho cuidado que tuvieron al bajarlas del transporte, unas cien se rompieron.

Osniel Martínez Luis, administrador del punto de venta ratificó el criterio del albañil, al manifestar que las tejas que llegan de la industria pinareña no tienen calidad.

Para mostrarnos tomó una en su mano, le propinó unos golpes con los nudillos de la otra, y la teja se hizo pedazos contra el piso. Así lo hizo con dos, tres y hasta cuatro piezas. El resultado fue el mismo.

«Estas llevan casi dos meses aquí, expresó, a la vez que señalaba un lote de más de 16 000 tejas, pero no las compran, primero por el precio y después por la calidad».

Agregó que hasta el momento no tiene indicaciones de reponerle las tejas a ningún cliente. «Si de aquí salen enteras no podemos responsabilizarnos».

Si se trata de lograr una sostenibilidad, y además contar con el apoyo de los habitantes de esta zona, entonces urge un análisis crítico para revertir esta situación.

Valle Crespo explicó que Viñales tiene aprobado desde 2014 el plan de ordenamiento territorial, y se pronunció sobre la necesidad de que los organismos, según las posibilidades, puedan tenerlo en cuenta dentro de su plan de la economía.

«La infraestructura no da respuesta todavía a la demanda del turismo. Se habla de los viales, el alumbrado público, la red del comercio y la gastronomía. Hoy todavía son insuficientes los materiales de la construcción, los recursos de la alimentación del pueblo como los lácteos, los líquidos, los cárnicos, el mantenimiento de los viales, todos tienen un impacto negativo», reconoció el Presidente.

«La pintura, por ejemplo, es un problema, hoy no tenemos en la cadena de tiendas la que demanda Viñales para los apercibimientos que se están haciendo con el cambio de colores en las fachadas, y tampoco está entrando al punto de venta de materiales».

El rescate de los jardines en el poblado de Viñales es uno de los propósitos inmediatos. Foto: Dorelys Canivell Canal.

Oportunidad para la gestión

Cuando JR publicó el primer reportaje sobre este tema, José Manuel Fernández Paulín, director del Centro Provincial de Patrimonio Cultural, hizo énfasis en la necesidad de que el sitio contara con una Oficina del Conservador.

Al respecto, Nilson Acosta Reyes seña-ló que el territorio ya tiene interés en disponer de un espacio para la creación de una oficina de gestión: «Digo gestión en términos de que al margen de cómo se llame, sea una oficina cuya misión principal sea la conservación de esos valores, y por lo tanto tendrá que articular el trabajo de lo que es hoy el sistema de la Planificación Física desde la conservación patrimonial, y la incidencia de otros valores como el Parque Nacional o la importancia del lugar en términos del Turismo y de Agricultura. El hecho es que debe haber una oficina para que gestione el sitio con todas sus complejidades».

Otras propuestas para fortalecer la gestión en Viñales, a criterio de Valle Crespo, serían, por ejemplo, que el plan de manejo del valle tenga un respaldo en el plan de la economía, así como que Patrimonio tribute al territorio, para preservar los espacios que hoy no tienen un presupuesto para conservación ni mantenimiento constructivo.

Agregó que sería beneficioso que el Consejo de la Administración tuviera facultades para limitar patentes que hoy son nacionales. «Hay que seguir dando pasos en las  propuestas que se hacen, Patrimonio tiene que jugar un papel. Digamos, hay habitantes que no pueden asimilar económicamente el cambio de una cubierta. Habría que revisar hasta dónde Patrimonio puede subsidiar, hasta dónde pudiera utilizar un presupuesto para mejorar esta vivienda que es tradicional y representa lo que se necesita conservar».

Resta mucho por hacer en Viñales, pero los primeros pasos ya se dan. Tener un diagnóstico de la situación real permite enfocar el trabajo de forma objetiva, definir funciones y responsabilidades, organizar las acciones de control.

Ya lo decían los especialistas, la labor es integrada, porque lo más importante es contar con el apoyo de quienes viven en este sitio, cuyo nombre viaja por el mundo y es ahora recomendado en todas las listas de destinos turísticos. Solo así seguirá brillando, sin molestos diablillos que empañan el esplendor de este paraíso natural.

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