Cine para el verano

La Cinemateca de Cuba ha organizado una semana de cinés alemán contemporáneo y para julio y agosto se anuncia el estreno de dos largometrajes cubanos

 

Autor:

Joel del Río

Los treinta y pico de grados que estamos padeciendo en estos días posteriores al solsticio valen también para inaugurar la temporada de verano en varias instituciones culturales. Por lo menos en la Cinemateca de Cuba se intentará conciliar el interés artístico y cinéfilo con los intereses del gran público. Esta semana se programa una semana de cine alemán contemporáneo (hasta el 30 de junio) y para julio y agosto se anuncia el estreno de sendos largometrajes cubanos, escoltados por ciclos retrospectivos de homenaje al francés Alain Delon, la británica Elizabeth Taylor y el mexicano Cantinflas.

La semana de películas germanas incluye dos estrenos: Debajo de ti, la ciudad, de tema actual, y la histórica Goethe!, ambas acompañadas por largometrajes vistos, por un número restringido de espectadores, en la muestra dedicada a ese país en el Festival Internacional del Nuevo Cine Latinoamericano. El título Debajo de ti, la ciudad se refiere a los edificios desde cuya altura los ejecutivos bancarios contemplan la ciudad, la gente que vive por debajo «de su nivel». Con una estética sobria, morosa y tendente al contemplativo estatismo, el filme cuenta la historia de un triángulo amoroso, en este ambiente bancario y high class. El periódico Berliner Zeitung aseguró que el director «no habla de sentimientos sino de texturas, tanto sociales como íntimas. Lo que se ahorra en palabras, lo derrocha en imágenes de laberíntica belleza... Esta es una película de atmósferas sugestivas y enigmáticas, a través de las cuales el director logra el ardid de pasar de un realismo parco a escenas misteriosamente fantásticas».

El otro estreno proveniente del país europeo, Goethe!, nos propone un segmento de la biografía, etapa juvenil, del mayor titán de las letras germanas: Johann Wolfgang von Goethe, autor del clásico literario y teatral Fausto. La película se ambienta en 1772, y aunque se tome ciertas libertades de orden histórico, a la manera de otras biografías fílmicas, como las reconocidas Andrei Rubliov o Amadeus, revela las circunstancias causales de la novela Las desventuras del joven Werther, célebre relato autobiográfico, epistolar y romántico que relata los primeros infaustos amores de Goethe.

Si uno de los personajes de Debajo de ti, la ciudad es transferido a Yakarta, los dos sexagenarios protagonistas de Hanami-Cerezas en flor en algún momento parten a Japón, donde encuentran un impulso para reactivar su amor por la vida. Dirigida por la consagrada Doris Dörrie, Hanami-Cerezas en flor habla de enfermedad y vejez, pero en el tono positivo y consolador capaz de sugestionar a cualquier espectador. Por otra parte, En las nubes, al igual que Debajo de ti, la ciudad, narra un adulterio, pero se apoya en un entorno más barrial y menos sofisticado, y prefirió acercarse a personajes que trascienden los 60 o 70 años. En la edad de los protagonistas radica la principal rareza temática de esta película, multipremiada en Alemania, sobre todo, a partir de sus actuaciones y fotografía.

Hanami-Cerezas en flor y En las nubes tratan sobre la materialización del afecto en edades injustamente desmarcadas, por prejuicios ancestrales, del interés romántico o sexual, y Andreas Dresen, el realizador de la segunda, aparece en esta semana con otra propuesta de muy distinto cariz, Whisky con soda, que significa otro aporte al grueso catálogo de películas sobre las interioridades del mundo del cine y la competencia desaforada entre actores. Dresen se inspiró en circunstancias reales, ocurridas durante el rodaje de la película Schlösser und Katen (Castillos y chozas, 1957) y ganó el premio al mejor director en el Festival Internacional de Karlovy Vary.

Los críticos, académicos y especialistas alemanes eligieron Jerichow entre las mejores producciones de 2008. El director Christian Petzold toma prestado el nombre de la ciudad palestina adonde, según la Biblia, regresaron los israelitas, luego de su cautiverio en Egipto, y retrata las palpitaciones íntimas de una población germanoriental homónima. Para personalizar sus ideas, sigue el rastro de tres personajes, dos hombres y una mujer, enredados en una maraña de sumisiones, aburrimiento, secretos y anhelos de seguridad y amor, dos principios que suelen andar en opuestas direcciones.

El actor de origen español Daniel Brühl se ha convertido en uno de los intérpretes más premiados e internacionales del cine contemporáneo europeo. Su filmografía cuenta con títulos en varios países e idiomas: Inglourious Basterds, Joyeux Noel, Good Bye Lenin!, Vaya con Dios… Él centra mis palabras, mis mentiras, mi vida, entretenida comedia ligera que satiriza los embustes, estafas y poses del negocio editorial y el mundillo intelectual contemporáneo.

El final de la semana fílmica alemana nos deja en el mes de julio, cuando se estrenará, exactamente el día 16, el largometraje cubano para todas las edades Habanastation —primer largometraje de ficción dirigido por Ian Padrón— que se estará proyectando durante una semana, a partir del 18, en el cine Chaplin, a las dos y a las cinco de la tarde, como una proposición especial de verano. En agosto, tendrá su estreno nacional Marina, dirigida por Enrique Álvarez (autor de La ola y Miradas), una película ambientada en Gibara y que cuenta el regreso de una muchacha a su pueblo de origen, donde ya no tiene hogar ni familia, ni conoce a casi nadie.

En el mes próximo también habrá una retrospectiva, tal vez entre las mayores y más completas que se le hayan dedicado al francés Alain Delon, con 35 títulos que cubren una carrera iniciada a finales de la década de los 50, y que llega hasta el siglo XXI.

Los rigores estivales de agosto traerán un ciclo de homenaje por el centenario del genial cómico mexicano Mario Moreno, apodado Cantinflas, cuyas películas ocuparán la tanda de las cinco, porque a las ocho de la noche se continuará el ciclo de rock y cine con la exhibición de filmes musicales, conciertos, documentales y programas consagrados a importantes figuras del pop actual. Mucho para refrescar, distraernos y cultivarnos, que para todo ello no hay momento fijo.

Una semana después del preestreno de Habanastation y de Marina en el Chaplin, ambos largometrajes nacionales pasarán a exhibirse en el circuito nacional, como mismo sucederá con varios títulos que se verán por vez primera en Cuba, y que nos permitirán acercarnos a las más diversas cinematografías del mundo. De igual manera, dos importantes ciclos ha organizado el ICAIC para que sea disfrutado a lo largo y ancho del país: uno de ellos dedicado al cine musical; y el otro a las producciones inspiradas en hechos históricos, integrados por películas de las cuales Juventud Rebelde informará ampliamente en próximas ediciones.

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