Kola Loka pa’ rato

El popular grupo tiene mucho que ofrecer al público que lo sigue, dijeron sus integrantes en el diálogo que sostuvieron a través de nuestro sitio web con los lectores de Juventud Rebelde

Autor:

Yelanys Hernández Fusté

Son tres muchachos que no pasan de los 30 años. Aclaran que hacen música alternativa y que proceden de Santiago de Cuba, una ciudad donde confluyen en armonía los ritmos criollos con los caribeños y la kizomba angolana, que tanto los han influenciado.

Recientemente dialogaron durante más de dos horas con ciberlectores de Juventud Rebelde a propósito de su primer disco con Bis Music. Se llaman Kola Loka, que es lo mismo que decir los hermanos Yasser «Robinsón» y Yamir «el Teacher» Robinson Puente, y Ángel «Angelón» Torres Callard.

Contaron que surgieron hace 11 años y que son herederos de una tradición picaresca en la música que no descuidan, porque los hace distinguirse dentro de los géneros que defienden.

Al comentarle a Sandra, una conocedora de sus canciones y asidua lectora de nuestro diario, «cómo fueron los comienzos del grupo y por qué apostaron por el reguetón, en un momento en que hay tanto, bueno y malo», Kola Loka evocó aquellos inicios en los que cantar era una forma de distracción, cuando cumplían con su Servicio Militar. Pero, aclararon, dado el número de seguidores que tuvieron se lo tomaron más en serio.

No cuentan con una formación musical de academia, aunque sí son graduados de la Universidad y disfrutan al máximo su trabajo actual.

«No apostamos por el reguetón y, de hecho, hasta se podría decir que somos una agrupación de música alternativa. Lo que pasa es que usamos las bases de percusión de ese género y eso es lo que nos inserta en ese movimiento», aseguraron.

La procedencia exacta de los hermanos Robinson inquietó a  Lianet C.A., quien sospechó que son oriundos del municipio III Frente. «Robinsón», líder del grupo, le espetó: «¡Corrección! Los hermanos Robinson somos guantanameros, aunque nos criamos en Santiago de Cuba».

La conformación de los temas, populares mucho antes del álbum Hay Kola Loka pa’ rato (2011), generaron disímiles preguntas entre los internautas. Tres de ellos, Jpérez, Yanelkis y Rale, tocaron el polémico asunto de lo chabacano en algunas composiciones actuales. «El Teacher», sin reparos, les dijo: «Ser cuidadosos con las letras siempre nos ha caracterizado, ya que nuestra música llega a todos los estratos de la sociedad, incluyendo a los niños… La chabacanería es algo que está enraizado en el género que, urbano al fin, expresa los discursos de ciertos sectores de la sociedad. Tratamos de que nuestros textos encierren humor, carisma, musicalidad; y a la vez, un mensaje positivo que haga reflexionar a las personas».

El santiaguero Ángel Antonio afirmó que «no hay otro igual en el mundo que combine la comedia y lo tradicional en sus canciones, como Kola Loka». «Angelón», al agradecerle, le comentó que «esa ha sido nuestra fórmula, además de la humildad que nos caracteriza a los santiagueros».

¿Cómo puede un conjunto del oriente del país sortear los escollos del «fatalismo geográfico» y llegar a la capital? ¿Influye la suerte o existen otros factores que ayudan o compiten contra esto?, inquirió Margarita.

«Angelón» le explicó: «No fue nada fácil, pero nos sirvió de mucho, ya que en la vida todo lleva sacrificio. Puedo asegurar que es mucho más placentero cuando se tiene que luchar por los sueños, sin ignorar el factor suerte. Mi consejo a todo aquel que tiene un sueño es que luche, pues el secreto está en la perseverancia y la dedicación».

Daydier Bernal Calvo, un «analista» de la música popular, como se deduce de su largo comentario a los Kola Loka, quiso saber sobre conceptos como reguetón criollo, originalidad en los textos, estilo propio y cubanía.

«El Teacher» le comentó que «somos acérrimos enemigos de la copia de estilos foráneos que nada tienen que ver con Cuba. Existe la tendencia, ya sea por moda o por el estilo de vida, de copiar un modelo (netamente capitalista) para tratar de llamar la atención. Siempre hemos estado lo más lejos posible de ello.

«Desgraciadamente, las imágenes que se ven en los videoclips de reguetón son las que caracterizan el género en Puerto Rico y no aquí, como bien dijiste. El error que han cometido algunos es querer transportar el estilo hasta acá y no crear uno propio, acorde con nuestra idiosincrasia.

«Eso también depende de la formación que tenga el artista y de su visión de la sociedad, ya que este ritmo es netamente urbano. Ojalá y muchos de los grupos que hoy existen, tomen un camino que los lleve a hacer bailar a sus seguidores con letras que encierren un mensaje positivo y que recreen una realidad propia, sin tener que imitar a otras que nada tienen que ver con la cubana», enfatizó.

Para «Angelón» se trata de encontrar en la música nuestra esos elementos que hagan del arte que defienden, algo auténtico. «Nuestra sonoridad es muy rica y nos da la oportunidad de explotarla y fusionarla, ya sea con reguetón u otro género. Por otro lado, el éxito lo da crear un estilo propio, sin apoyarse en ideas de otros», señaló.

La estafa del Babalao devino motivo por el que Danny les interrogó. «¿Por qué a veces ustedes le “tiran” tanto a la religión afrocubana?», apuntó. Le aclaró «Angelón» que no tienen nada en contra de ninguna religión, «ya sea afrocubana, hindú o de cualquier origen. Sí acepto haber escrito un tema en el cual desenmascaro a todos aquellos que utilizan la fe de las personas con fines lucrativos.

«Lo digo porque, desgraciadamente, he sido testigo y he vivido en carne propia el abuso que se comete hacia quienes, en su mayoría por ignorancia e ingenuidad, son timados y usados. Quiero dejar claramente mis respetos para todos los que profesan una religión, cualquiera que esta sea».

A Israel Enrique le pareció acertado el videoclip No me da mi gana americana, e indagó sobre los detalles del proceso de grabación. Kola Loka lo filmó en 14 horas en el poblado de El Cobre. Fue dirigido por Aramís Delgado (Lia Videos) y recibieron el excelente trato de las personas de allí.

La estudiante de la especialidad de Educación Laboral-Informática en la Universidad de Ciencias Pedagógicas de Santiago de Cuba, Daylyn González Sánchez, quiso saber de los últimos pasos del grupo. Sus integrantes le explicaron que, aunque licenciaron un disco con Bis Music, ya están inmersos en su próxima producción fonográfica. Además barajan varias propuestas de presentaciones internacionales, muy similares a las que realizaron en 2011, cuando visitaron Canadá, Estados Unidos y varios países de Europa.

El mayor número de preguntas a Kola Loka partió del deseo de sus seguidores de tenerlos en conciertos por toda la Isla. El director de la agrupación, «Robinsón», les dejó una grata noticia: «Muy pronto daremos una gira nacional por todos los centros culturales de ARTEX».

El músico, que invitó a todos los fans a escribirles a kolaloka_lapandemia@yahoo.es, anunció también que estuvieron a finales de marzo en el Festival de la Toronja de la Isla de la Juventud; así como en Camagüey y Bayamo, esta semana. Para el público capitalino la cita es todos los martes en la Casa de la Música de Galiano, de 6:00 p.m. a 1:00 de la mañana.

Es que Kola Loka está en la preferencia de no pocos y eso lo sabe el médico santiaguero Edgar Gómez Infante, quien en estos momentos cumple misión en la República de Ghana y se llevó hasta el país africano todas las canciones del grupo, ya que «son increíbles por lo criollo de sus letras».

Prometieron regresar y repetir la experiencia on line de ser entrevistados por quienes escuchan sus canciones. Dos horas no bastaron para establecer ese puente comunicativo que los puso frente a un espejo entrañable: el de la gente. Exhortaron a sus semejantes a profesar mucho amor y pidieron que siguieran confiando en lo que hacen, porque habrá Kola Loka pa’ rato.

 

 

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