Avispas causan ronchas a Camagüey

Es un ensayo del carnaval futuro que se avecina si los montañeses siguen triunfando en estos candentes play off, en los que no hay invictos

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Juventud Rebelde

Alexei Bell fue subido la tercer turno y respondió con creces. Foto: Juan Moreno SANTIAGO DE CUBA.— Apenas en el arranque del segundo partido del play off entre Camagüey y Santiago de Cuba, un coro comenzó a recorrer, como una ola gigante, los graderíos del Guillermón Moncada: Tú, tú, ¿quién eres tú?

Era una clara referencia a uno de los mejores zurdos del país, el abridor camagüeyano Elier Sánchez, quien explotaba como «ciquitraqui» —así dicen aquí— después de cinco carreras en un inning y un tercio de actuación.

Sánchez inició supersónico, pero una imprecisión de su cuadro al fildear un fly en zona viciada lo hizo trabajar más de lo que debía en el primer capítulo y, con bases llenas y dos outs, soportó las dos primeras por metrallazo al campo izquierdo de Luis Miguel Navas.

Resultaba el preludio de una noche feliz para los subcampeones nacionales y nefasta para los visitantes: una andanada de avispas caería brutalmente sobre las espaldas de los agramontinos. Así, se igualaría la serie a un triunfo por bando y los aficionados locales volverían a la calle con la muletilla: «Santiago, sigue siendo Santiago, eh, eh».

En el inicio mismo de la segunda entrada, el descontrol se apoderó del siniestro camagüeyano, quien dejaba las bases llenas y entregaba la bola a Omar Barrero, el primero de los cuatro relevistas utilizados por Miguel Borroto. Mas, el supuesto «apagafuegos» recibió candela: biangular de Alexei Bell, subido al tercer turno para este choque.

Esas cinco ya eran decisivas, pero para ensanchar el sufrimiento de los tinajoneros, los discípulos de Antonio Pacheco agregaron otra en el sexto. Por su parte, Osmel Cintra, el ganador, demostraba que sus libras no le merman el rendimiento, pues en ocho episodios solo aceptó una, cuando ya el juego pintaba para los indómitos. Albert Carrión tiró el noveno sin contratiempos.

En fin, que si hace dos noches Santiago parecía mudez y pesar, este jueves fue corneta y bullicio, broma y picardía, en un ensayo del carnaval futuro que se avecina si los montañeses siguen triunfando en estos candentes play off, en los que no hay invictos.

Para mañana, en el Cándido González de la ciudad de Camagüey, la dirección santiaguera anunció a Ormari Romero, «el Gigante de Seboruco», en tanto Socarrás se trepará en la lomita por los locales. El vencedor tendrá un pie en la semifinal, aunque nunca se sabe.

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