¿Nervios de merengue?

Anand igualó el match por la corona mundial con una victoria en solo 17 movimientos

Autor:

Abdul Nasser Thabet

Tras imponerse el domingo durante la séptima partida del Campeonato Mundial de ajedrez, no pocas moscas encontraron curioso resguardo en boca de millones de fanáticos, pues casi nadie pudo acomodar la mandíbula con esa victoria de Boris Gelfand (2727) a costa del campeón defensor.

Sin embargo, al israelí de origen bielorruso le entró calambre y tuvo que aceptar la igualada del match, al caer este lunes ante el indio Viswanathan Anand (2791) en solo ¡17! movimientos.

Todo el mundo se halaba los pelos cuando el de la tierra judía destrozaba los vaticinios al lograr la primera sonrisa de la justa. ¿Acaso este cuarentón, colado en la disputa del cetro ante el asombro de los cinco continentes, podría sentarse en el trono que no cede Vishy desde 2007?

La respuesta, si bien hizo tartamudear a muchos con lo sucedido en el primer juego de la segunda mitad, ya no favorece a Boris.

No me atrevo a asegurarlo, pero quizá sea esta la partida más rápida y corta en la historia de estos certámenes.

El actual monarca no perdonó y ganó en un abrir y cerrar de ojos. El resultado fue como una especie de cuadro surrealista en medio de la galería Tretiakov, de Rusia, sede del Campeonato. A fin de cuentas, si nos guiamos por la definición de Apollinaire, algo así presenciamos: «Cuando el hombre quiso imitar la acción de andar, creó la rueda, que no se parece a una pierna. Del mismo modo ha creado, inconscientemente, el surrealismo... Después de todo, el escenario no se parece a la vida que representa más que una rueda a una pierna». ¿Menudo rollo, eh?

Mientras periodistas y Grandes Maestros de todo el mundo especulaban sobre las causas de la pifia del retador, él mismo confesó con total franqueza: «Simplemente calculé mal». Menuda sinceridad.

Seguidores y especialistas asistieron atónitos a uno de los errores más graves que se han visto a este nivel. En la jugada 14, Gelfand entró en una combinación no muy complicada, sin ver que tres lances más tarde su dama quedaría encerrada. El israelí ni siquiera intentó prolongar la agonía, aunque algunos expertos, como Susan Polgar, creían que podía haber aguantado un poco más pese a la inevitable derrota.

Las reacciones de sorpresa dieron paso a las posibles explicaciones. La ex campeona mundial, Alexandra Kosteniuk, acotó que al aspirante le habían fallado los nervios.

Por su parte, la jugadora Natalia Pogonina lamentaba tal desenlace en un compromiso de ese tipo.

El GM Stuart Conquest recomendó a Gelfand tomarse el día libre sin tocar el tablero: «Sal, ve alguna película, prueba un restaurante distinto, cambia tu rutina. ¡Y nada de ajedrez!». Polgar, en cambio, alababa su actitud valiente: «Algunas veces tienes solo una oportunidad en la vida de conseguir el gran premio. Entonces, debes dar el 150 por ciento de ti mismo para luchar duro en cada una de las partidas, sin temer al fracaso. Sin agallas no hay gloria. Cree en ti mismo. Consíguelo o vuelve a casa».

El húngaro Peter Leko (2723), quien comentaba el encuentro on-line en la web de la organización, confesó con humildad: «Lo único bueno para Boris es que, si escucha mis comentarios, verá que yo tampoco me percaté».

Con o sin error, vale resaltar el arrojo de Gelfand, quien no derrotaba al indio desde ¡1993! En definitiva, el que no hierra no pierde, pero tampoco aprende.

Al cabo de seis tablas, cada jugador tiene un éxito con piezas blancas y cuatro puntos en su acumulado. Entonces, después del descanso de este martes, afrontarán empatados el último tercio de la lid, previsto a doce encuentros.

Ahora, según los entendidos, ambos maestros no tienen otro remedio que asumir una estrategia más arriesgada. De de lo contrario tendrían que decidir el título en una muerte súbita el próximo 30 de mayo.

Anand, que defiende su corona por tercera vez desde 2008, era el favorito antes de arrancar el torneo, que se disputa en la capital rusa por vez primera desde que el ruso Gari Kaspárov derrotara a su compatriota Anatoli Kárpov en 1985.

Octava partida

Anand v/s Gelfand

1.d4 Cf6 2.c4 g6 3.f3 c5 4.d5 d6 5.e4 Ag7 6.Ce2 0–0 7.Cec3 Ch5 [Novedad; lo más conocido era 7...e6 ] 8.Ag5 Af6 [Parecía mejor 8...f6 9.Ae3 f5 10.exf5 Axf5 11.g4 Axb1 12.Txb1 Cf4 13.Dd2 e5] 9.Axf6 exf6 10.Dd2 f5 11.exf5 Axf5 12.g4 Te8+ [A considerar era 12...Dh4+ 13.Rd1 Axb1 14.Txb1 Cg7] 13.Rd1 Axb1 14.Txb1 Df6?? [El error decisivo; había que jugar 14...Cf6 15.Rc2 Cbd7 16.Ae2, aunque la posición blanca es preferible] 15.gxh5 Dxf3+ 16.Rc2 Dxh1 17.Df2 [La jugada que Gelfand no vio; el israelí sólo consideró 17.Df4] rinden. (1–0). Si 17…Cc6 seguiría 18.dxc6 Dxc6 19.Ag2 seguido de Cd5, con amenazas decisivas en f6.

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