La rebelión de los Toros

Los Toros de Camagüey no han creído ni en la fiereza de los Tigres, ni en el mal augurio de que le expulsaran tempranísimo a un abridor

Autor:

Norland Rosendo

El domingo fue a puro pitcheo; ayer, a batazos. Los Toros de Camagüey no han creído ni en la fiereza de los Tigres, reyes de la selva de la pelota cubana, ni en los pronósticos ni en el mal augurio de que le expulsaran tempranísimo a un abridor.

En el único partido jugado en la tarde de este lunes, los dirigidos por Orlando González fueron implacables con los avileños en el José Ramón Cepero y los derrotaron por segundo día consecutivo, en menos de nueve innings.

Hasta el octavo, Camagüey iba delante, pero solo por tres anotaciones. En ese episodio sus bateadores «saltaron la talanquera» y se pusieron a embestir a cuanto lanzador se les puso delante. Con ocho hits y par de boletos pisaron nueve veces la goma para conseguir la quinta victoria al hilo en los últimos días y la número 30 en el torneo. El refuerzo Julio Pablo Martínez fue uno de los que más banquete se dio en ese capítulo con sencillo y triple.

Otra parecía que iba a ser la suerte de los Toros cuando fuera expulsado en el inning de apertura el lanzador Erlis Casanova por usar una prenda que no contempla el reglamento. Sin embargo, entre Josimar Cousin y Alexis Mulato se las ingeniaron para limitar a solo cuatro inatrapables a la tanda ofensiva de Roger Machado, dos de ellos salidos del madero del antesalista Donald Duarte.

Desde el 7 de febrero de 2001, los agramontinos no propinaban un nocaut a sus vecinos, y ahora suman 121 éxitos frente a 110 reveses en el balance histórico contra los Tigres.

En la actual temporada, los Toros les han tomado la medida a los vigentes monarcas. En la primera ronda ganaron 2-1 la subserie y ahora están a punto del escobazo. En los archivos de nuestro estadístico Benigno Daquinta consta que en las dos ediciones pasadas, los avileños habían ganado los topes entre ellos por barrida. ¿Comenzará el desquite?

Ya lo dije hace unos días: esta segunda parte del campeonato promete. Por lo menos, Matanzas no ha sido tan inexpugnable como en los primeros 45 juegos, ni los Toros «tan flacos» como predijeron algunos.

Tira, que yo canto

El domingo se dio un hecho curioso en el juego entre Holguín y Villa Clara, cuando el alto mando de los Naranjas envió al box al jovenzuelo Pablo Luis Guillén. Detrás del plato, como árbitro, estaba su padre Blas.

«Yo estaba preparado para esto. Para mí, lo máximo son mis hijos, pero en el béisbol soy juez y a la hora de ejercer mi función en el terreno, Pablito es un pelotero más. Ya habíamos conversado sobre la posibilidad de que esto se diera y yo le había expresado: “Aquí no hay ni ‘chuchos’ ni pelotazos, tira strikes”», le comentó Blas al colega Osvaldo Rojas Garay al término del desafío.

Otra pareja de padre ampaya (Antonio Reyes Barceló) e hijo lanzador (Asiel Reyes) existe actualmente en la pelota cubana, y según Daquinta, no se descarta que alguna vez Douglas Mc Bean haya impartido justicia cuando su hijo Rodolfo estaba encaramado en el box por equipos matanceros.

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