Reciclajes

Hugo RiusHugo Riusdigital@juventudrebelde.cu
21 de Noviembre del 2009 22:16:26 CDT

¿Quién no lo ha padecido nunca, entre desaliento y desesperación? Omnipresente y sospechoso de perpetuidad, el burocratismo parece destinado a amargarnos la existencia, cuando por imperiosa necesidad penetramos en su laberinto de trámites. Los nervios se someten entonces a tensiones extremas durante azarosos y prolongados viajes en los que se emprenden y recomienzan rutas en pos de una respuesta o solución. Se navega por un encrespado mar de esperas, desplazamientos y retornos de un buró al otro, planillas, modelos, cuños, sellos, firmas, etcétera. Toda una parafernalia, cuyo desciframiento y posible resultado palpable puede tomar semanas, meses, años, porque ocurre con frecuencia que en medio de ese kafkiano proceso se extravía un papel o la firma estampada ya no vale y a comenzar todo de nuevo.

Uno puede imaginarse el sufrimiento de los ciudadanos de la antigua Mesopotamia que debían aguardar por las escrituras en tabletas de arcilla, o el del Egipto de los faraones, pendientes de un papiro oficial en manos de un burócrata de aquellos lejanos tiempos, en los que junto con el surgimiento del Estado apareció una figura que ha pervivido tercamente hasta los días que corren, y a pesar de la modernidad digital en la que paradójicamente el papeleo sigue siendo rey resistente.

Más perjudicial resulta el sentido de poder solidificado y transmitido entre las capas burocráticas, siempre tentadas hasta determinar lo que los demás deben hacer en su más privada vida familiar, y si los dejan, lo que deben pensar, gustarles, o no, de acuerdo con pautas trazadas desde cuatro paredes, ajenas a la realidad, en un ejercicio en que la sensibilidad pierde terreno.

Suelen proyectar para las galerías públicas una aparente rigidez en materia de trámites establecidos, pero ojo, los hay quienes han sabido reciclarse con signos de oportunistas pillerías en períodos económicos complejos, facilitando en «tiempo y forma» los documentos que por deber funcional han de proporcionar al ciudadano, gracias a una inconfesada lubricación proveniente del bolsillo. Por mencionar solo un ejemplo, las permutas de vivienda, aunque bien amparadas legalmente, suelen correr distintas suertes, según los caminos que se recorran para su materialización.

Se sabe porque los dolidos se quejan, que unos resuelven pronto y otros son presa de la incertidumbre, tal vez del dejar hacer con que se nutre la impunidad.

Los métodos burocráticos son por esencia ajenos al pensamiento revolucionario. Constituyen lastres del pasado. Inmovilizadores, alérgicos al diálogo, a la participación popular y a las innovaciones, tienden a entorpecer el más creativo y libre espíritu.

¿Acaso no han colocado ya sus piedrecitas en la aplicación de políticas como la redistribución de tierras y nuevas formas de pago salarial en algunos centros laborales, a juzgar por reportajes periodísticos aparecidos en nuestros medios?

Cuidado con que el duende burocrático emprenda otro reciclaje camaleónico para convertir en catarsis pasajera el proceso de discusión participativa a fondo al que nos han convocado en estos tiempos, en pos del socialismo que queremos seguir construyendo.

envíe su comentario

  • Normas
  • Los comentarios deben basarse en el respeto a los criterios.
  • No se admitirán ofensas, frases vulgares ni palabras obscenas.
  • Nos reservamos el derecho de no publicar los que incumplan con las normas de este sitio
    1. 1

      Amels Sors - 22 de Noviembre del 2009 8:23:16 CDT

      Gracias por tu artículo tan oportuno, Hugo. No es la primera vez que el tema se toca, muestra de que los problemas continúan y empeoran, en algunos casos. Muchas veces uno está en alguna cola para hacer cualquier gestión y oye que la población comenta y hasta tiene propuestas de soluciones. Quizás una forma de resolver esos problemas consista en acabar de escuchar y poner en práctica lo que dice la gente. O al menos ensayarlas en alguno que otro punto de la cadena de gestiones hasta dar en el clavo. Quizás se necesite adaptar alguna oficina que ya exista para estudiar, poner a prueba e implementar, en períodos de tres a seis meses y con rendiciones de cuenta de por medio, las cosas que pide la población. Y claro: que se le diga a la gente con frecuencia lo que se está haciendo para tratar de resolver los problemas. Tenemos regulaciones para todo pero algunos comentan -a veces no sin cierta razón- que hay muchos mecanismos que existen para molestar y hacer las cosas más difíciles. Si la divisa fundamental del Comunismo es "la satisfacción de las necesidades siempre crecientes de la población", una de esas necesidades es disponer de tiempo libre para poderse dedicar al desarrollo del potencial de cada individuo y, por ende, de la sociedad, sin dejar de lado el trabajo, que es la base para que todo lo demás funcione. !Muy lejos estamos de empezar a a acercanos a la Etapa Superior con tantas gestiones repetidas, obstáculos y falta de agilidad para hacer desde la mas sencilla hasta la más compleja gestión! Saludos a MC. Un abrazo grande.

    2. 2

      José Héctor Argotte I. - 23 de Noviembre del 2009 13:35:49 CDT

      Cuando leí el artículo me vino a la mente las presentaciones de Virulo y su Conjunto Nacional de Espectáculos, que en la década de los 80 no dejaban de criticar este fenómeno. Sin embargo de nada sirvió. El burocratismo ha mutado cual virus letal que corroe nuestra sociedad. Hace unos meses le compré a mi niño de 3 años las botas ortopédicas. Casi me da un infarto cuando la dependiente me pidió la Tarjeta de Viveres (bodega) para poder efectuar la venta. Me pregunto: ¿para qué sirve entonces la receta del doctor ?, ¿es que acaso cada cubano tiene derecho a un calzado ortopédico por la libreta........si se lo manda el médico? Por suerte la traía porque si no......

    3. 3

      Amels Sors - 23 de Noviembre del 2009 14:28:48 CDT

      "Castigat ridendo mores" (mejorar las costumbres riendo). Muy ocurrente y atinado el comentario de Argotte. Bueno para un tema de película cómica. Para que la solución a estos repetidos problemas nuestros empiece a llegar para quedarse es necesario que la prensa tenga un papel superior en nuestra sociedad y que la queja no se quede en internet (una realidad virtual) o en la hoja de un periódico: es preciso que trascienda. Es necesario que a los periodistas nos den la luz verde para sacar a la luz esas cosas por televisión y por radio. Sería una forma de empezar a corregir esos problemas de modo sostenido.

    4. 4

      Graciela Pena - 23 de Noviembre del 2009 21:54:18 CDT

      Lamentablemente este es un mal que golpea muy fuerte, que es muy contagioso, y se ha esparcido, como una epidemia por el mundo. A veces uno cree que lo que le sucede a uno mismo, si es malo, entonces es lo peor que está sucediendo, hay que salir fuera del país y conocer para poder comparar y juzgar. No es que con mi manera de ver las cosas caiga encasillada dentro de la famosa frase "Mal de muchos, consuelo de tontos", solo pienso que esto es una cadena que comenzó. Alguna vez sabrá dios, por qué lugar, y que nuestro país no ha sido, más que un eslabón de la misma, pero créanme que no es el eslabón más sentido de la cadena. Sí es cierto que se puede corregir algo del lado nuestro, pero es que este, a su vez, muchas veces depende del lado expuesto, que es el de fuera y ese ya viene enfermo. Como expliqué anteriormente, se extiende nuevamente el contagio, es algo así como el reciclaje que esta comentando este artículo.

    5. 5

      Luis - 25 de Noviembre del 2009 18:06:31 CDT

      Hugo, acertado y muy correcto su comentario, soy del criterio y apoyando las sabias palabras de Amels Sors, hasta tanto la prensa no tenga un papel superior y tenga la libertad y la valentía de personarse y profundizar en las quejas planteadas y desenmascarar, sin paños tibios y sin condolencia a los burócratas e hipócritas, que maltratan, humillan y desalientan a tantos ciudadanos de esta nación, no se van a resolver los problemas, le hablo con base pues estoy padeciendo burocratitis crónica, desde hace tanto tiempo que ya ni recuerdo cuantos son los AÑOS, que llevo en mi proceso, Ud. puso como ejemplo las permutas de vivienda, sepa Ud. que no es solo en los casos de permutas, es en todos los que puedan ofrecer la lubricación proveniente del bolsillo, pero desgraciadamente al parecer las quejas se quedan en la realidad virtual de internet, en mi caso específico me he dirigido a todos los niveles, incluso la prensa, ejemplo en varias ocasiones a la sección Acuse de Recibo, lo que me ha servido para confirmar el lema de los dirigentes de la DMV, de Arroyo Naranjo ¨Vaya donde Ud.quiera todo lo que sube tiene que bajar y volver aquí, lo hacen amparados en el conocimiento de que nadie absolutamente nadie se persona a comprobar la queja en cuestión, las quejas se reciclan por teléfono desde el departamento de atención a la población en la plaza de la Revolución, hasta el gobierno municipal, pero para concretar pues mi afán es resolver mi problema y el de todos los ciudadanos que he conocido en mi largo bregar en busca de justicia y que también padecen de burocratitis, hasta tanto las organizaciones políticas, en sus diferentes niveles, el gobierno y la prensa no caigan directamente sobre los culpables y le den su merecido castigo estará Ud. y nosotros escribiendo sobre una piedra de hielo bajo el sol del mediodía.

    6. 6

      Paco - 3 de Diciembre del 2009 12:41:19 CDT

      Claro está que el burocratismo y la excesiva centralizacion tienden a disminuir la calidad de vida humana. La libertad es el estado natural del hombre, y naturalmente resistimos al control ajeno. Por el otro lado, sabemos bien que todos tendemos hacia el egoismo y ciertas actitudes antisociales, los cuales se logran controlar, en gran parte, basado en la consciencia y la presion de la misma sociedad. Lo que mas nos conviene, pues, es una consideracion cuidadosa de cada area de la vida individualmente, para establecer normas, leyes y metas educativas que promuevan un mejor desarollo en qualquier aspeto individual de nuestra existencia compleja. Nunca caigamos en el error de establecer normas universales que no se pueden modificar, pues el cambio y la diversidad humana son hechos indiscutibles. Cada epoca, cada tierra, cada eslabón de la vida require de una enfasis individual.

      del autor

      en esta sección