Reconocer, para cambiar

José Alejandro RodríguezJosé Alejandro Rodríguezpepe@juventudrebelde.cu
20 de Julio del 2013 20:03:02 CDT

El inventario de males que nos aquejan, recién esbozado por el Presidente Raúl Castro ante el Parlamento, sienta un precedente histórico en la forma de visibilizar y conducir los asuntos públicos, y sitúa a la sociedad frente al espejo.

Raúl no hizo más que sintetizar, en una elocuente enumeración de entuertos, lo que muchos ciudadanos perciben y sufren a diario hace ya bastante tiempo, no siempre con los instrumentos para combatirlo. Pero que lo señale el propio Presidente, a la vez que llame a sanar entre todos esas heridas que pueden necrosar el socialismo, ya eso es marca mayor.

Es el segundo aldabonazo, para estremecernos y hacernos pensar en el futuro, luego del preclaro alerta del Comandante en Jefe Fidel Castro, en noviembre de 2005 —no casualmente ante los jóvenes universitarios—, de que la Revolución la podríamos destruir con nuestros errores.

La alocución de Raúl, con pelos y señales, vino a reivindicar a muchos compatriotas valientes, que han entendido la lealtad con cabeza propia y juicio honesto, y que por ir a contracorriente y alertar ante los peligros que se ciernen, han sido tildados de conflictivos y problemáticos durante años, por no pocos extremistas y regidores del pensamiento.

En una sociedad que se transforma más de lo que percibimos —aunque aún no veamos todas las ventajas esperadas—, el Presidente proclama que «el primer paso para superar un problema de manera efectiva es reconocer su existencia en toda la dimensión». Y nos llama a «debatir con toda crudeza la realidad».

Con esta premisa cognoscitiva de visibilización de nuestros males sin sonrojo ni pudibundeces políticas, y el posterior debate público de los mismos, podrían comenzar a quebrarse las tradicionales resistencias a la problematización —herencias de una mentalidad de cerco—, basadas en el precepto de que airear los trapos sucios da armas al enemigo. Más bien, los que más alimento han proporcionado a los detractores de la Revolución son el silencio, los bloqueos y parálisis de pensamiento.

El otro elemento sustancial de la reflexión de Raúl es que no queda en la descripción de los problemas, si no que llama a la sociedad a «hurgar en las causas y condiciones que han propiciado este fenómeno a lo largo de muchos años». Alude, además del reconocimiento y visualización de los males, al segundo principio científico de conducción de una sociedad: dejar arengas, campañas y consignas epidérmicas y buscar la raíz de las deformaciones en problemas estructurales y funcionales dilatados en el tiempo.

Ese mismo espíritu es el que ha presidido la actualización del modelo económico cubano, basada en Lineamientos que son fruto de la consulta popular, pero también de una fundamentación mayor del diagnóstico de las ciencias sociales y económicas. Cada vez más, las políticas deben estar basadas en estudios y conceptualizaciones, para evitar la improvisación y el voluntarismo presentes en muchas decisiones.

Escuchando al Presidente ante el Parlamento, me decía que Cuba no puede desaprovechar la gran oportunidad histórica de enrumbar su socialismo cada vez más con los criterios de la razón y la cientificidad. Y habrá que cuidarse del «oportuno» talante campañista y mimético de quienes asumen todo por reflejos y consignas. Esos que serían capaces hoy, después que el Presidente habló claro, de abanderarse con lo que nunca se atrevieron a decir ni a hacer, y hasta lo combatieron.

A fuer de marxistas, tendremos que seguir haciendo un concienzudo diagnóstico de las deformaciones que vivimos. Y convendremos en que buena parte de ellas tienen que ver con insuficiencias de raíz que, junto a realizaciones y logros, ha arrastrado el modelo socialista cubano; además de las desarticulaciones que nos trajo la sobrevivencia del Período Especial.

Lo cierto es que la gente no es mala, corrupta o indisciplinada per se. Hay que combatir entre todos, instituciones y pueblo, esos fenómenos enajenantes y desmoralizadores, detectando sus causales económico-sociales para desarticularlas con inteligentes antídotos preventivos y saneadores en el diseño económico social.

Mas, está bueno ya de arengas. Para cumplir el mandato histórico, hay que empoderar a la gente y fortalecer espacios y estructuras de participación ciudadana. Solo con el análisis y la acción de todos, sin exclusiones, nos salvaremos de seguir tratando con parches y remedios emergentes a nuestros problemas, en una eterna campaña.

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  1. 21

    Dr. Julián Pérez Peña - 22 de Julio del 2013 14:00:47 CDT

    He leído con atención y fruición su artículo RECONOCER PARA CAMBIAR publicado en el periódico Juventud Rebelde el 23 de julio de los corrientes. Al respecto quisiera trasmitirle algunas consideraciones que quizás pueden serle útiles en su creadora tarea de ejercer el periodismo que su Congreso reciente ha llamado a desarrollar. Ante todo quiero decirle que soy médico, militante del Partido y comprometido con la Revolución. Tengo 65 años. Quiero referirme a dos temas del debate actual: el diagnóstico (causas, condiciones y situación actual) y otro el tratamiento (las acciones correctoras) Del primero yo creo que se ha hablado bastante de la situación actual y quizás algo menos de las causas y condiciones. El artículo que acompaña al suyo en la misma página de Graciela Pogolotti titulado ¿De dónde son los valores? oferta información sobre las causas y condiciones, desde el surgimiento del “bicho” en la época colonial y republicana hasta el “luchador” de nuestros días pasando por las deformidades de la educación y la familia en la formación del individuo en los últimos años. En su artículo usted habla de los “no pocos extremistas y regidores del pensamiento que han tildado de conflictivos y problemáticos a los que han entendido con cabeza propia y juicio honesto” el debate. A mi juicio todavía tildan y aún más, tienen el poder suficiente para amedrentar a los anteriores. ¿Por que no los nombramos públicamente o los entrevistamos para que expresen sus criterios? o ¿Es que no sabemos quiénes son? Usted habla del debate público como parte del tratamiento del diagnóstico realizado y estoy totalmente de acuerdo. Mi pregunta es ¿Cómo y Cuándo? ¿Cómo se empodera a la gente? Los espacios actuales son obsoletos sino cambian su esencia. Hay que crear nuevos espacios y estructuras para la participación ciudadana ¿Quién los va a crear? Tiene que ser el Estado, más de 50 años de concentración del poder estatal ha condicionado que las innovaciones estructurales voluntarias de la población no van a surgir espontáneamente y corremos el riesgo, que si surgen, las capitalice antes que nosotros los que no comparten nuestro sueño de renovación dentro del socialismo. Creo que hay que ofrecer ejemplos prácticos para empoderar a la población. Hubo un programa televisivo hace más de 30 años donde se llevaban a la televisión los dirigentes de determinados organismo y un auditorio de periodistas y representantes del pueblo le hacían preguntas en vivo sobre su gestión. Los cambios estructurales de la economía y sus resultados también requieren un debate, en sociedades científicas, agrupaciones sociales, religiosas, artísticas y que sus resultados o aspectos relevantes se conozcan por la televisión: Mesa redonda, noticieros nacionales y locales, revistas, editoriales de periódicos y otros y se “exijan” los cambios consensuados.

  2. 22

    toyo - 22 de Julio del 2013 14:05:02 CDT

    Sr Guille,yo no la llamo atea,ERAN ateas,no se si lo sean ahora.Quizas desde su perspectiva se chico/adolecente sea como dice,pero desde la mia de padre,profesor y creyente,no lo considero correcto

  3. 23

    mirna Valentina. - 22 de Julio del 2013 14:11:44 CDT

    pepe@ una vez mas me enterneces con la claridad de tu conciencia y tus artículos, q, mas debe adornar a una persona para q, se le atribuyan responsabilidades sociales q, tributen a la consolidación del desarrollo,te haz fijado, los eternos inconformes, los q, siempre han tenido razón hay q, trabajar duro para q, se les hidalguice y pongan en el verdadero lugar q, ocupan en nuestra Sociedad, mover las fichas q, están viciando el juego es decir trancando el dominó es urgente y para tranquilidad mia llevo muchos años ocupándome desde mi humilde rincón de cada una de estas fragilidades, por mi parte BRAVO por el Líder pero tenemos q, exigir q, se monte y funcione como SISTEMA, solo de esta forma dará los frutos deseados y necesarios, BRAVO por tí también, ejemplo de hombre virtuoso y valiente como pocos, pasado este tiempo haré q, te tributen los honores q, te ganaste en la batalla de la Dignidad de la q, he sido siempre fiel seguidora y admiradora.

  4. 24

    Hendris Manuel - 22 de Julio del 2013 14:22:01 CDT

    Buenas tardes. Realmente estoy un poco agotado físicamente y no tengo deseos de escribir. Leí todos los comentarios y para mi gusto casi todos están muy buenos, pero hoy quiero hacer mías las palabras de Mirna Valentina, hermoso escrito y muy acertado el homenaje a Don Pepe.

  5. 25

    Hendris Manuel - 22 de Julio del 2013 14:23:23 CDT

    Y por favor, el comentario del Dr. Julián Pérez Peña, es exquisito.

  6. 26

    RFS - 22 de Julio del 2013 14:32:45 CDT

    Para CAMBIAR hay que ser honesto, denunciar y mantener nuestro criterio aunque ESOS que van al son de la ola, lo quieran aplastar y muchas veces nos aplastan. Algo que me ha llamado la atención y nunca he estado de acuerdo, es ese estribillo: lo dijo Fidel, lo dijo Raúl, acaso no existen otros altos dirigentes que dicen, acaso no hay un afiliado Sindical que dice, acaso no hay un Militante del Partido, o un Guagüero o una ama de casa que expone sus ideas. Porque la Prensa no sale a recoger esas ideas, ideas para mejorar su entorno, ideas para mejorar sus vidas y detener a todos esos encubiertos que solo saben repetir: Lo dijo Raúl y cumpliremos los lineamientos.

  7. 27

    Andrés - 22 de Julio del 2013 14:44:17 CDT

    Estoy contigo Pepe. Hay que cuidarse del oportunista, columna vertebral de muchas de nuestras desventuras. Y hay que incorporar a todos al debate, por que lo cierto es, que, como bien tu dices; "la gente no es mala, corrupta o indisciplinada per se". Los antídotos a los que haces referencia van a ser sólo posible si hablamos todos. Como de costumbre, muy lúcida tu reflexión.

  8. 28

    Jose Diaz - 22 de Julio del 2013 15:05:42 CDT

    Muy interesante lo escrito por el doctor Julian Perez Pena, existe todavia la mentalidad de la vieja guardia a muchos niveles que se niega a debatir los cambios que son necesarios en nuestro pais. De todos es conocido si la orden no viene de arriba nadie mueve un dedo aunque se diga lo contrario. Existe la voluntad politica de hablar de estos temas sin temor o represalias o muchos escuchamos y nos hacemos el bobo y esperamos por un milagro. De que vale aparentar todo marcha bien cuando la realidad es otra.El debate publico seria el primer paso pero quien esta dispuesto a comensarlo, ahora que Raul hablo de estos temas que nos afectan a todos se nota una apertura en la prensa cubana a todo nivel. Solo con el paso del tiempo se vera quien tuvo la razon.

  9. 29

    Arístides Lima Castillo - 22 de Julio del 2013 16:33:27 CDT

    Estimado José Alejandro, muy buen escrito. ¡Lo felicito!. Pero estimo (desde lejos porque no sufro directamente de todas esas cosas que enumeró nuestro Presidente en la clausura de la última legislatura de la ANPP), que todas esas indisciplinas sociales, malversación, robo, desvíos de recursos, malos tratos al pueblo a todos los niveles y en tantos lugares, las pésima decisiones administrativas y de gobierno, los desaciertos cometidos en el manejo de la economía por los que confiábamos que no se podían equivocar y que tanto daño han causado al país entero, la indolencia, la falta de previsión, el abandono, las increíbles (por no usar otros adjetivos) restricciones que tanto han frenado el libre desenvolvimiento de la sociedad, el secretismo, y ni se sabe cuántas más, aunque obligatoriamente hay que sumar los bloqueos interno y el imperialista, están a punto de hacer colapsar a una Revolución que tantos sacrificios ha costado, y de lo que nuestro Comandante en Jefe nos alertara hace ya la friolera de 8 años, cuando en noviembre del 2005 nos dijo públicamente, que la revolución la podíamos destruir con nuestros propios errores. Ahora nuestro Presidente vuelve sobre lo mismo, alertándonos también del peligro que estamos corriendo y de que hay que poner remedios a la situación creada, que tal parece se nos ha ido de la mano. Pero me pregunto: ¿Qué se hizo en esos casi 8 años para que la situación no escalara hasta donde está en nuestros días? Juzguen por ustedes mismos, porque yo estoy convencido que no se hizo mucho para evitarlo. Es cierto que no ha existido, ni existirá, un “manualito” que paso a paso diga cómo hay que hacer una revolución, pero contrariamente a lo que un forista manifiesta, yo sí creo que “cortando güevos se aprende a capar”, y 54 años cortándolos, es tiempo más que suficiente para que hoy día todos fuéramos más que expertos en la materia, que aunque no completamente infalibles, pudiéramos estar haciendo las cosas mucho mejor de lo que las hacemos. ¡Ojalá que se pongan en práctica urgentemente todas las drásticas medidas necesarias para parar todas las manifestaciones negativas que se necesita parar! ¡Qué no haya que esperar otro puñado de años para tener que volver sobre el tema! O al menos, si hubiera que mencionarlo, que todo haya mejorado y ya no sea tan grave la situación, y lo más importante, que todo sea dentro de la Revolución.

  10. 30

    Leonardo - 22 de Julio del 2013 17:02:07 CDT

    Saludos,...muy acertado el tema,lo felicito,y a todos los foristas también,creo que por primera vez en este espacio todos coincidimos en una opinión,...pondré sólo un granito de arena,pues creo que aquí todos han expresado de verdad y sin tapujos las cosas,...bueno,en más de dos ocasiones pude observar como los mismos líderes provinciales y municipales indirectamente promovían la corrupción,cuando administradores de lugares públicos (restaurantes,cafeterias,escuelas,hospitales etc)cometían indisciplinas graves como robar mercancías en grandes cantidades para beneficios propios y o satisfacer los lujos de otros,y en vez de ser removidos de sus cargos o expulsados y condenados por la ley,pues sencillamente eran trasladados a otro municipio u otra provincia o simplemente lo cambiaban de puesto para otro trabajo,.creo que esto fomento muchas veces el relajo y la corrupción,...

  11. 31

    Betto - 22 de Julio del 2013 21:15:24 CDT

    jajajaja Julian 15 el que sabe sabe, y el que no.... es jefe...

  12. 32

    Alfonso Teijelo - 22 de Julio del 2013 22:11:41 CDT

    Hola a todos los compañeros de opinión: Hace ya un buen rato que no me sumaba al excelente foro en que se ha convertido el espacio de comentarios, pero no he dejado de leer cada vez que puedo, esta columna. Tengo la impresión de que nos vamos acercando cada vez más, al meollo de los problemas que nos aquejan y a sus soluciones. Todos estamos conscientes de que la sección de nuestro apreciado Jose (así, sin acento, bien cubano) tiene la función de ser "el muro de los lamentos" de JR para la población; por tanto, la mayoría de las cosas que aquí aparecen no son precisamente "bonitas". Y aunque sabemos de todo lo bueno y humano que a diario se hace, está bien que tengamos este lugar, y estará mucho mejor cuando esta sección ya no sea necesaria, porque la gente no tenga que apelar a la prensa en su desesperación. Creo que el comentario del doctor Pérez Peña (21) es más que elocuente y claro. Coincido con usted, doctor, que el debate, el control y, por tanto las soluciones, pasan por el empoderamiento REAL del pueblo. Si, de una buena vez nuestros dirigentes, a todos los niveles, sienten que, no solo los estamos observando, sino que podemos hacer que se pongan las pilas y cumplan son su obligación de SERVIR al pueblo, las cosas comenzarán a fluir mucho mejor. Y también estoy de acuerdo con que hay que hacerlo antes de que el enemigo nos robe la iniciativa. Y aunque pienso como usted, en que ese mismo estado que capitalizó la iniciativa durante más de 50 años, debe dar los pasos adecuados para romper el "encantamiento", también creo que los vecinos, desde las circunscripciones, como primer escalón de una verdadera Ofensiva Revolucionaria, debemos comenzar a ejercer el poder popular. Se me ocurre un ejemplo hipotético (aunque no tanto): Supongamos, como tantas veces ocurre, que tenemos en el centro de nuestra calle el clásico superbache con el salidero de agua correspondiente, que ha sido mal remendado n veces, y al que nadie le da una respuesta definitiva. Todos sabemos que pueden transcurrir "más de mil años, muchos más", como dice la canción, sin que el pobre delegado logre que el director de "Aguas de San Nicolas del Peladero" se aparezca por la asamblea del pueblo a rendir cuentas y comprometerse a resolver el salidero fatal. ¿Qué sucedería si la asamblea soberana de la circunscripción acuerda, por mayoría absoluta, cerrar la cuadra al tránsito de todo tipo de vehículos, hasta que se personen los dirigentes implicados y resuelvan el problema? Sé que lo que estoy diciendo es casi un sacrilegio a los ojos de algunos, pero tengo la convicción de que, si las cosas siguen como van, eso va a ocurrir, pero a lo bruto, con la gente llena de un monumental encabronamiento, y con la intervención oportunista de los "malos". Por supuesto, ninguno de nosotros quiere que las cosas lleguen a los extremos, pero lo jodido es que nos hemos acostumbrado a que cualquier actitud que se salga del "manual" sea tildada por los inquisidores de bolsillo que tanto abundan, de contrarrevolución. De cualquier forma, y regresando a mi "hipotético" ejemplo, siento que el susto que se pegarían los correspondientes burócratas los haría pensarlo mejor antes de dedicarse a amargarle la vida a la gente. Recuerdo el programa al que usted se refiere (tengo 60 años), y también recuerdo que la última persona que fue entrevistada allí fue Asela de los Santos, entonces ministra de educación. Ese fue el último programa, porque lo que allí ocurrió no dejó precisamente una buena imagen de la ministra. Ojalá podamos retomar espacios como aquel, pero que no se destiñan. Es magnífico que coincidan en JR, artículos como éste de José Alejandro, el de Graziella Pogolotti, el referido al fraude académico, y la nota sobre las palabras de Lazo respecto al control popular. Es hora, ante todo, de poner coto a la corrupción que nos está carcomiendo como un maldito tumor maligno. Y "hago constar" que, el fenómeno no surgió en el "período especial". En el caso particular de la educación, recordemos la furia de las promociones de 100%, en la década del 80, y como se exaltaban en todos los medios, aún sospechando (o sabiendo) cuánto de fraude tenía que haber en aquella aberración estadística. Perdonen por extenderme tanto, pero hace mucho que tenía material en fermentación en el coco. Gracias.

  13. 33

    Grajales - 23 de Julio del 2013 7:25:28 CDT

    Gregorio tu historia, muy bien contada . por cierto- es digna de tomarla como un buen guion para hacer una película o un serial policiaco, para que sirva de ejemplo a las jóvenes generaciones. La moraleja seria el que la hace la paga.

  14. 34

    JoAn - 23 de Julio del 2013 9:48:36 CDT

    Despues de haber leido todos los comentarios sobre el articulo del Cro Jose Alejandro, trabajo que considero oportuno y muy real me gustaria dar mi opinion, creo que todos estos males que estamos viviendo hoy dia solo seran eliminados o atenuados, porque siempre existiran errores e indiciplinas, las cuales deben enfrentarse en su momento, cuando los que nos dirigen a nivel de provincia, municipio, en las entidades estatales, sean verdaderos ejemplos para los demas, que es lo que nos ha faltado hasta ahora, a quien vamos a culpar ahora al simple trabajador?, no, hay que culpar a todos esos que a costilla de la Revolucion hacen lo que les da la gana y eso lo sabe todo el mundo. Para solucionar todo esto ahora nos va a costar mucho trabajo, pero estoy seguro que si remeniamos la mata desde arriba si lo logramos. Apoyo mi Revolucion, solo espero que los que de verdad tienen que hacerlo por su condicion de dirigentes lo hagan. Muchas Gracias.

  15. 35

    Rosa - 8 de Agosto del 2013 10:41:45 CDT

    He leído casi todos los comentarios que han hecho sobre el artículo y me doy cuenta de que hay enormes coincidencias, es casi inaudito que los comentarios sobre cierto artículo (hoy los comentarios son pan de cada día en los medios internacionales y por suerte ahora los nacionales también) coincidan tanto. No creo que hayan sido editados ni hayan sido seleccionados (si alguien sabe que ha podido ser así, por favor que lo diga), es que por lo que oigo y veo y ahora casi confirmo, los cubanos honestos tenemos muchas coincidencias en cuanto a las causas y posibles remedios de los “males que nos aquejan” (males entre los cuales convivimos con asombro y horror ya durante más de veinte años). Muchas veces me he dicho “todos lo vemos, menos los que tienen que verlo, esos no lo ven o no quieren verlo”. Después del discurso del presidente, ya no puedo decir eso, por lo menos él lo vio y lo dijo. Ahora la discusión se centra en qué hacer para que, como varios han apuntado, las cosas cambien para bien. Personalmente creo que no puede ser en un día, algo que comenzó y se cimentó por tantas décadas no se puede eliminar en un día. Por eso hay que ir a las raíces, solo cortando las raíces podremos contribuir a eliminar el flagelo y ni aún así será eliminado del todo, ya conocemos que no son flagelos autóctonos (algo de original tienen muchas cosas pero no son autóctonos) están en buena parte relacionados con la especie humana, imperfecta como es, pero perfectible también. Por lo menos podríamos, quizás, lograr mitigarlos y que por lo menos no crezcan más. Lo que nos cuenta Gregorio Alberto es espeluznante, en particular porque no es la única historia de ese tipo que oímos y porque a mí por lo menos me impresiona solo como “la punta del iceberg”. ¿Quién duda que a una persona como ésa, si el enemigo (muestro real y perenne enemigo que todos conocemos, a pesar de lo manido que resulta nombrarlo, todos sabemos quién es y qué cosas es capaz de hacer) le pide cualquier cosa, lo haría a cambio de algún dinero más? El peligro es real, no nos engañemos, no se trata de seguir otra decena de años más pensando cómo lo vamos a combatir y dándole vueltas y más vueltas al asunto. En la reunión de mi núcleo del partido, a raíz de la discusión del discurso de Raúl, como fue ordenado, alguien afirmaba “ya no tiene remedio, es muy tarde” y no es un sentimiento estratosférico, muchos hemos pensado lo mismo. De modo que, es hora de lograr que las cosas cambien, de verdad, no con discursos y voluntarismos, sino con hechos. ¿Qué hay que hacer? No sé, tengo ideas, todos tenemos ideas, pero es el gobierno el que tiene que buscar, meditar y tomar las medidas. Solo opino que, efectivamente, como dice José Alejandro, hay que darle más poder a la gente, más poder a los trabajadores. Que las administraciones sepan que no solo se trata de complacer a los de arriba para quedarse en el puesto, que los trabajadores y los usuarios (cuando hay usuarios) también pueden lograr que pierdan el puesto, pero no por una casualidad sino como algo continuo y constante. Que ésa sea la base de la forma de gobierno. Al menos eso.

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