Neurociencias en Cuba, centinelas del capital mental

Entre las líneas de trabajo de las neurociencias en Cuba se encuentran la producción de tecnología  para detectar trastornos auditivos y del aprendizaje, la telemedicina, nuevos aportes al diagnóstico y tratamiento de la epilepsia

Autor:

Mileyda Menéndez Dávila

Las ideas mueven la sociedad. Por eso el recurso más importante de cualquier país es su capital mental. Protegerlo y garantizar su pleno desarrollo desde el nacimiento hasta la senectud es una de las misiones esenciales del Centro de Neurociencias de Cuba, CNEURO, al decir de su director Mitchell Valdés Sosa.

Para ello es imprescindible detectar «circuitos defectuosos» en cada cerebro, diagnosticar sus causas y tratarlas con la mejor tecnología disponible, buena parte de ella diseñada y producida en los polos científicos criollos.

Entre las líneas de trabajo de las neurociencias en Cuba se encuentran actualmente la producción de tecnología  para detectar trastornos auditivos y del aprendizaje, sobre todo en función del neurodesarrollo escolar, la telemedicina, nuevos aportes al diagnóstico y tratamiento de la epilepsia, el monitoreo del sistema nervioso central durante los procesos quirúrgicos y la Neuroinformática, en especial el proyecto de mapeo cerebral, campo novedoso en el que Cuba no solo asimila resultados del primer mundo sino que también contribuye con nuevos saberes.

También se estudia la base biológica para que ciertos rasgos de la personalidad justifiquen la agresión reactiva o proactiva de determinados individuos, lo cual ayudará a prevenir actos violentos en la sociedad.

Valdés Sosa valoró asimismo como pequeña pero muy valiosa la participación de CNEURO en el recién concluido estudio de discapacidades en Bolivia, al que se sumaron con equipos y especialistas para la detección temprana de trastornos auditivos, aporte que extenderán a futuros estudios en otros países del ALBA.

A propósito del tema, el doctor José Miyar Barruecos, ministro de Ciencia Tecnología y Medioambiente (CITMA) recalcó esta semana ante la Comisión Permanente de Trabajo de Educación, Cultura, Ciencia y Tecnología del Parlamento cubano que estas instituciones tienen, además de un fuerte compromiso social, la importante misión de ingresar dinero al país para financiar el ciclo cerrado de investigación, producción e introducción de resultados. Para el 2010, el plan de CNEURO supera los 15 millones por concepto de exportación de sus productos.

La filosofía de estos centros, coincidieron en señalar el ministro Miyar Barruecos y Valdés Sosa, es colocar la ciencia del más alto nivel en función de la atención primaria de salud, aprovechando para ello las posibilidades de nuestro estado de realizar pesquisas activas en las comunidades para detectar y corregir factores socioambientales y biológicos asociados no solo a enfermedades, sino además a obstáculos para que las personas puede dan su mayor aporte cultural e intelectual al desarrollo del país en todas las etapas de su vida.

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