Parece que el ciclón ya se fue…

Aunque la población cubana tenga experiencia en materia de prevención y control de enfermedades transmitidas por vectores, urge recordar e intensificar las medidas higiénico-epidemiológicas que se deben tomar tras el paso del huracán Matthew por el oriente de Cuba

Autor:

Ana María Domínguez Cruz

Matthew ya se fue, y se pueden ver las estrellas en las noches en Guantánamo. Y siguiendo la letra de la canción Tras la tormenta, compuesta por Arnaldo Rodríguez, la vida en esa zona oriental del país cambió para muchas personas. Los que no pueden cambiar son el ánimo, el ímpetu, el deseo de salir adelante y la voluntad de hacer todo lo que sea preciso para que, también tras el paso del huracán, la vida humana se preserve.

Los desastres naturales (huracanes, inundaciones, terremotos y erupciones volcánicas) pueden contribuir a la transmisión de algunas enfermedades, sobre todo cuando el agente causal ya se encuentra en el ambiente, alerta la Organización Panamericana de la Salud (OPS) en su acápite dedicado a los Preparativos para Situaciones de Emergencia y Socorro en Casos de Desastres.

Las poblaciones de los países de América Latina y el Caribe tenemos experiencia en materia de prevención y control de enfermedades transmitidas por vectores, lo que no quiere decir que, en determinadas circunstancias, no sea preciso recordar las medidas higiénico-epidemiológicas que se deben tomar, especialmente cuando ocurre un desastre, pues los factores de riesgo de transmisión de enfermedades aumentan.

Por lo general las actividades de lucha antivectorial se interrumpen y se ejecutan planes de emergencia a partir de las condiciones locales y los recursos disponibles para ello.

Inmediatamente después de un huracán, el riesgo de contraer determinadas enfermedades puede disminuir como consecuencia de la destrucción de los criaderos de vectores, pero es probable que la situación epidemiológica cambie unas pocas semanas después, alerta la OPS en su página digital.

Las afectaciones en el suministro de agua, por ejemplo, obligan a la población a acumular agua dulce en recipientes temporales en los que los mosquitos pueden hallar un criadero ideal, a partir de lo cual se incrementan los riesgos de contraer el virus del dengue, el chikungunya o el zika.

Por ello el doctor José Ángel Portal Miranda, viceministro primero de Salud Pública, en una entrevista concedida al periódico guantanamero Venceremos, publicada el pasado viernes, insistió en la necesidad de que la población coopere, junto con las instituciones correspondientes, a combatir la proliferación de vectores y, de tal modo, evitar la posibilidad de propagación de enfermedades infectocontagiosas en las zonas más afectadas de Guantánamo tras el paso del huracán Matthew.

Portal Miranda instó a intensificar las tareas de higienización en los municipios de Maisí, Baracoa, Imías y San Antonio del Sur, pues aunque es loable el trabajo de saneamiento que se ha iniciado, las condiciones higiénicas aún distan de los parámetros idóneos en el territorio más oriental de Cuba.

El directivo recordó que el huracán provocó el crecimiento de los ríos, que en su paso arrastraron animales muertos. También se mezclaron aguas albañales y desechos industriales, por lo cual en estos momentos el agua no está apta para el consumo y es preciso tratar debidamente el líquido antes de ingerirlo, aún cuando la falta de electricidad o combustible impida hervirla.

Precisó que la producción y distribución de hipoclorito de sodio está garantizada en toda la provincia para que la población ingiera agua debidamente tratada, como sucede con la que se ofrece a través de los bombeos y en los carros-cisterna. «No solo basta con tomar agua hervida y clorada, sino que también es importante la adecuada cocción y conservación de los alimentos, así como el correcto lavado de estos antes de cocinarlos y en particular de aquellos que se consumen crudos», insistió.

La manipulación adecuada de los alimentos es esencial, acotó, sobre todo en los centros de evacuación o lugares con numerosas personas.

Paralelamente se trabaja en la recogida y tratamiento de desechos sólidos, puntualizó Portal Mirada, y por ello es oportuno que la población también contribuya a mantener la higiene en su comunidad, sin poner en riesgo su salud. Aconsejó a las personas que no deben andar descalzas o sin protección durante las labores de escombreo o recogida de desechos, porque la situación es perfecta para que las ratas y otros insectos transmitan enfermedades.

Combatir el mosquito sigue siendo una prioridad en el país, por lo que el Viceministro Primero de Salud reiteró en la entrevista la importancia de destruir los cascarones, botellas y latas y mantener tapados los recipientes de agua.

«Es esencial la práctica del autofocal para mantener bajo control al mosquito y otros vectores transmisores de enfermedades», subrayó Portal Miranda, quien también aseguró que desde el comienzo de la recuperación un equipo del Ministerio de Salud Pública está a tiempo completo en la región extremo-oriental cubana, y permanecerá allí el tiempo que sea necesario.

¿Cómo preservar nuestra salud?

Medidas: Hervir y clorar el agua a consumir, lavar y cocinar bien los alimentos. 
No andar descalzos. Destruir cascarones, botellas y latas.
Tapar recipientes con agua, lavarse las manos correctamente.
Realizar el autofocal. Mantener la higiene en la comunidad.

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