Un comodín que, según sea el caso, se ubica para crear el ambiente apropiado a los intereses de lo más recalcitrante y agresivo de la ultraderecha de Estados Unidos y de Latinoamérica.
Dos votos más a favor en relación con el año pasado y la presencia, por primera vez en los debates sobre el bloqueo, de los 192 países miembros de la Asamblea General, dieron valor añadido a la histórica votación que, con 187 países a favor, demandó a EE.UU. el cese de esa política contra Cuba