La tecla del duende
Si me preguntas qué quiero en esta vida, te diría que paz. Esa paz que se siente cuando haces las cosas de corazón, cuando miras alrededor y sabes que escogiste bien. No quiero grandezas, solo momentos sinceros con las personas correctas. Lo material viene y va, pero lo que dejamos en los demás, eso se queda para siempre. Hazlo todo con amor, porque al final, eso es lo único que importa. (Compartido por Elisa Zurita Lugones).
Desde Santa Clara, Lillicsy nos da noticias de la realización de la Tertulia en la Galería de Arte Provincial, «muy emotivo porque despedimos a María Elena Calcines, quien emigra hacia España en los próximos días». Se festejó el Día de las Madres, junto al de los Padres, sin distinción, porque ambos lo merecen. Rememoraron dos columnas nuestras (Madres malas, 11 de diciembre de 2018 y De mi madre, 20 de mayo de 2023). En ambos casos, rieron con las ocurrencias del escritor.
Se habló también de la gratitud por el amor, la paciencia y los sacrificios que hacen los padres cada día. Se reconoció la diversidad, a través de familias distintas (madres solteras, padres solteros, abuelos que crían, familias extendidas), por los valores que transmiten y la unión familiar que generan. Roxana, de la Asociación Hermanos Saíz, nos acompañó, y hasta nos hizo llorar con sus interpretaciones. Terminamos degustando un pequeño buffet.
Entretanto, en la ciudad de Matanzas, se crean las condiciones para un nuevo encuentro. No será este mes, sino en julio, dedicado al Día de los Niños, honrando el aniversario 19 de la tertulia en Guaracabulla y las dos décadas del foro espirituano. Poco a poco, se han ido sumando tecleros y foristas de las redes para esa cita, hasta ahora, prevista el 18 de julio, Día de Nelson Mandela. Desde ya, pueden contactar a Margot y Ana María, para las precisiones.
La Habana también desarrollará su tertulia en julio, encuentro que resultará la primera actividad camino a los 20 años de Guaracabulla. Ya ofreceremos detalles.
Quizá sea el momento de sacarle un sol a esta tormenta, de reírse sin parar, de volar sin tropezar. Quizá sea el momento de encontrarnos, abrirnos los ojos y largarnos a soñar. (Eduardo Galeano)